De Cutral Có a Río Negro: así es la planta de US$7.000 millones que sostendrá el GNL argentino
YPF presentó el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de la mega planta que procesará el gas de tres bloques de Vaca Muerta para exportarlo como GNL desde Río Negro.
En Cutral Có y Plaza Huincul se construirá una planta de procesamiento de gas.
ShutterstockYPF dio un paso decisivo en el proyecto Argentina LNG al presentar ante la provincia de Neuquén el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de la Planta Integrada de Tratamiento de Gas y Facilidades Asociadas (IGTP), una de las mayores inversiones en procesamiento de gas de la historia argentina. La obra demandará US$7.000 millones y se ubicará a unos 25 kilómetros al norte de Cutral Có y Plaza Huincul, en cercanías de la Ruta Provincial 17.
La planta funcionará como el eslabón clave del upstream: recibirá, separará y acondicionará el fluido proveniente de tres bloques no convencionales estratégicos —Las Tacanas, Meseta Buena Esperanza y Aguada Villanueva—, que YPF pasó a controlar en su totalidad tras un intercambio de activos con Pluspetrol formalizado en abril, cuando el gobierno neuquino autorizó la cesión del 100% de la participación que la petrolera argentina tenía en cada uno de esos tres bloques. Desde allí, el gas tratado se enviará hacia las unidades flotantes de licuefacción (FLNG) que se instalarán en Sierra Grande, sobre la costa atlántica rionegrina, en el marco del proyecto conjunto que YPF desarrolla junto a la italiana Eni y XRG, la subsidiaria de inversiones de la petrolera emiratí ADNOC.
Una planta pensada para exportar 12 millones de toneladas al año
La IGTP está diseñada para procesar la producción de más de 1.400 pozos y exportar un total de 12 millones de toneladas anuales (MTPA) de GNL, en un desarrollo industrial que se ejecutará en dos fases, vinculadas a la entrada en funcionamiento sucesiva de las dos plantas flotantes de licuefacción previstas en Río Negro. El proyecto contempla la intervención de un predio delimitado de 525 hectáreas, aunque la infraestructura operativa propiamente dicha —organizada en dos bloques, uno para la recepción y separación primaria del fluido y otro para el tratamiento de gas— ocupará 174,9 hectáreas.
La licitación internacional para la construcción de la planta ya fue adjudicada a una unión transitoria de empresas integrada por la constructora argentina SACDE y la firma italiana Tecnimont. Para garantizar el abastecimiento de agua tanto de la planta como de las operaciones de fractura hidráulica asociadas, el proyecto contempla además una toma sobre el río Neuquén y un acueducto subterráneo de 15,8 kilómetros. Se estima que la construcción de la obra generará 4.500 puestos de trabajo, con una ejecución que comenzaría en 2027 y se extendería durante tres años.
Doce pozos como puntapié inicial
En paralelo a la presentación del EIA de la planta, YPF ya avanza con la etapa inicial de desarrollo de los pozos que alimentarán la futura infraestructura. El plan contempla la ejecución de doce pozos horizontales, cinco ductos y dos instalaciones concentradas en el bloque Meseta Buena Esperanza, con ramas laterales de 2.000 metros y 33 etapas de fractura hidráulica por pozo, distribuidos en cinco locaciones de producción. Ese desarrollo inicial forma parte de un compromiso más amplio: YPF se obligó a invertir US$525 millones en los próximos cinco años para perforar un total de 38 pozos entre los tres bloques que abastecerán a Argentina LNG.
Dada la magnitud de la inversión total del proyecto, la iniciativa podría adherirse a los beneficios del Súper RIGI, la ampliación del régimen de incentivos que ya cuenta con media sanción en el Congreso y que apunta a dar mayores garantías de estabilidad fiscal y cambiaria a los desarrollos de escala más ambiciosa del país.
El desafío de convertir recursos en reservas
La planta, por sí sola, no resuelve el desafío geológico de fondo: no descubre gas, sino que crea la infraestructura y el mercado necesarios para transformar los recursos de Vaca Muerta en reservas certificadas, producción sostenida y exportaciones concretas de GNL. Ese matiz no es menor: para justificar una inversión de esta escala, YPF deberá identificar dentro de esos tres bloques los sectores con mejor espesor, presión y continuidad lateral, capaces de sostener durante décadas una operación de perforación en escala industrial, del tipo que la industria denomina "fábrica de pozos".
Con el EIA ya en manos de la provincia y una audiencia pública que se realizará en el hotel Antú Malal de Plaza Huincul —donde YPF expondrá el proyecto ante funcionarios, municipios y vecinos de la zona—, la mega planta de Cutral Có avanza hacia su próxima etapa administrativa. De aprobarse, se convertirá en una de las piezas centrales de la estrategia exportadora de gas natural licuado que la Argentina viene construyendo desde Vaca Muerta hacia los mercados internacionales.

