El ambicioso plan de YPF para que Argentina deje de vender gas y empiece a exportar GNL a gran escala

La decisión final de inversión para el proyecto Argentina LNG se espera para fines de 2026, con una inversión proyectada de US$ 51.000 millones a lo largo de 20 años.

Próximos pasos: YPF apunta a la decisión final de inversión en el cuarto trimestre de 2026.

Próximos pasos: YPF apunta a la decisión final de inversión en el cuarto trimestre de 2026.

@HoracioMarin_ok

El proyecto Argentina LNG busca llevar el gas neuquino hasta la costa de Río Negro y exportarlo al mundo. La primera etapa contempla 12 millones de toneladas anuales y podría empezar a operar en 2030.

El desafío para Vaca Muerta ya no es solamente producir más gas. La apuesta que está tomando forma es mucho más ambiciosa: convertir ese recurso en GNL y llevarlo a los mercados internacionales durante las próximas décadas.

Con ese objetivo, YPF diseñó Argentina LNG, un proyecto que contempla una inversión estimada de US$51.000 millones durante 20 años y que podría transformar la posición de Argentina en el mercado energético global.

El esquema parte de una capacidad inicial de 12 millones de toneladas anuales de GNL, con posibilidad de ampliarla hasta 18 millones. Para alcanzar esa escala será necesario construir una extensa infraestructura que conecte Vaca Muerta con la costa de Río Negro.

La primera etapa contempla dos unidades flotantes de licuefacción, de seis millones de toneladas anuales cada una. La primera está prevista para comenzar a operar comercialmente en 2030 y la segunda en 2031. Pero antes de que esas fechas se conviertan en realidad hay un largo camino por recorrer.

De la cuenca neuquina al Golfo San Matías

El proyecto plantea instalar las unidades flotantes frente a las costas de Río Negro, en el área del golfo San Matías. El gas producido en Vaca Muerta llegaría hasta allí mediante una infraestructura que incluye unos 520 kilómetros de gasoductos, además de un poliducto de extensión similar.

El desarrollo también contempla una planta de tratamiento de gas, instalaciones para procesar los líquidos asociados y facilidades para almacenamiento y exportación.

La lógica económica es clara: Vaca Muerta tiene el recurso, pero para convertirlo en dólares necesita infraestructura y compradores internacionales.

La presentación de YPF estima que Argentina cuenta con 802 trillones de pies cúbicos (TCF) de recursos técnicamente recuperables de shale gas, de los cuales unos 308 TCF corresponderían a Vaca Muerta. Esa disponibilidad es la base sobre la cual la compañía busca construir una industria exportadora de largo plazo.

YPF estima que Argentina LNG podría generar hasta 40.000 empleos directos.

YPF estima que Argentina LNG podría generar hasta 40.000 empleos directos.

El proyecto todavía no está cerrado

Argentina LNG se encuentra aún en una etapa previa a la decisión final de inversión, conocida como FID. El cronograma de YPF apunta a alcanzar esa instancia durante el cuarto trimestre de 2026.

Para llegar a ese punto deberán cerrarse contratos de venta de largo plazo y obtenerse el financiamiento necesario para una obra de escala extraordinaria.

El proyecto tiene como socios fundadores a YPF, Eni y XRG, con participaciones iniciales del 36%, 32% y 32%, respectivamente. Esa estructura podría modificarse durante el proceso de desarrollo y financiamiento.

En paralelo, YPF participa de otro proyecto, Southern Energy, que contempla seis millones de toneladas anuales y dos unidades flotantes. A diferencia de Argentina LNG, ese desarrollo aparece en una etapa más avanzada.

El negocio detrás del gas

Si Argentina logra concretar esta transformación, el impacto excedería al sector energético. El GNL podría convertirse en una nueva fuente estructural de divisas y modificar la relación del país con los mercados internacionales de gas.

YPF estima que Argentina LNG podría generar hasta 40.000 empleos directos, indirectos e inducidos durante los períodos de mayor actividad. La construcción demandaría unos 20.000 puestos promedio por año, mientras que la operación requeriría alrededor de 8.000 empleos anuales.

La petrolera también proyecta una fuerte participación de proveedores nacionales, con contrataciones que podrían rondar los US$15.000 millones.

El proyecto se apoya, además, en una tendencia global: YPF estima que la demanda mundial de GNL podría duplicarse hacia 2050. La estrategia argentina busca aprovechar esa ventana y posicionar al país como uno de los nuevos grandes exportadores del mercado a partir de la próxima década.

La gran apuesta

El potencial está, pero la escala del proyecto también expone sus principales desafíos. Argentina deberá aumentar todavía más la producción de gas de Vaca Muerta, construir la infraestructura de transporte, asegurar compradores, conseguir financiamiento y sostener reglas que permitan inversiones de varias décadas.

Por eso, Argentina LNG representa algo más que una obra energética. Es una apuesta por cambiar el destino de la producción de Vaca Muerta: pasar de abastecer el mercado interno a competir por una porción del negocio mundial del GNL.

La decisión final de inversión será el próximo gran hito. Si el proyecto logra atravesar esa instancia, la Argentina comenzará a definir una nueva etapa para su industria gasífera, con Vaca Muerta como fuente y la costa de Río Negro como puerta de salida al mundo.

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