YPF, Eni y XRG lanzan la licitación de caños para los gasoductos de Argentina LNG
El consorcio busca proveedores para dos gasoductos de 48 pulgadas y un poliducto de 24, en una compulsa valuada en US$2.000 millones.
El consorcio integrado por YPF, la italiana Eni y XRG —la compañía de inversiones energéticas de la petrolera estatal emiratí ADNOC— puso en marcha la licitación para adquirir los caños de acero que demandará el megaproyecto Argentina LNG, un paso que la industria interpreta como una señal de que la iniciativa avanza hacia un punto de no retorno. La compulsa, valuada en alrededor de US$2.000 millones, busca proveedores para dos gasoductos de 48 pulgadas y un poliducto de 24 pulgadas, con una adjudicación prevista para noviembre o los primeros días de diciembre.
El lanzamiento de la licitación fue confirmado por el CEO de YPF, Horacio Marín, durante su participación en el encuentro Shale in Argentina, realizado en Houston, Texas. En la industria de infraestructura energética existe un indicador informal para medir cuán cerca está de concretarse un proyecto de esta magnitud: el momento en que el comitente de la obra sale al mercado a comprar los caños, un paso que suele marcar el punto en el que la inversión comprometida vuelve prácticamente imposible dar marcha atrás. YPF y sus socios están por cruzar ese umbral.
La escala de la obra no tiene antecedentes en el país: nunca antes se compraron en la Argentina caños con el diámetro, espesor y libraje que requiere un gasoducto de 48 pulgadas, uno de los mayores del mundo en su tipo. El proyecto conecta Meseta Buena Esperanza, en Neuquén, con la Terminal Punta Colorada, sobre la costa del Golfo San Matías en Río Negro, donde se emplazarán las terminales flotantes de licuefacción de GNL. La construcción civil de ambos ductos ya fue adjudicada semanas atrás al consorcio que integran la estadounidense Pumpco, la italiana Bonatti y Contreras Hermanos, por un contrato estimado en más de US$1.200 millones, luego de que la alianza Techint-Sacde quedara afuera de esa parte del negocio.
Quiénes compiten por los caños
El pliego de la nueva licitación circula formalmente desde hace diez días y actualmente transita una etapa de consultas y devoluciones técnicas por parte de las empresas interesadas, un proceso que permitirá terminar de definir la letra chica y los mecanismos de selección de proveedores. Dado que son pocas las compañías capaces de fabricar por sí solas la totalidad de los tubos que requiere el proyecto, el diseño de la compulsa contempla que cada fabricante pueda ofertar en función de su capacidad fabril disponible, en lugar de exigir una provisión total a un único proveedor.
En el plano local, el único fabricante que participará es Tenaris, la empresa del Grupo Techint especializada en tubos para la industria petrolera, que ya perdió dos procesos de licitación relevantes en los últimos meses —la provisión de caños para el proyecto de GNL flotante de Southern Energy y la obra civil de Argentina LNG— frente a competidores internacionales. Esta nueva compulsa aparece, en ese sentido, como una posible revancha para la compañía que conduce Paolo Rocca. También se espera la participación de Welspun, el grupo indio que se quedó con la provisión de caños de Southern Energy Argentina tras una adjudicación de US$203 millones que generó fuerte polémica en su momento —incluido un cruce público entre el presidente Javier Milei y Rocca—, además de fabricantes globales como la francesa Vallourec, la japonesa JFE Steel Corporation, la estadounidense US Steel y distintas compañías chinas y surcoreanas.
El desafío que sigue: cerrar el mayor project finance de la región
Según fuentes al tanto del proceso licitatorio, se espera que las ofertas económicas se presenten a mediados o, como máximo, hacia fines de octubre, para estar en condiciones de adjudicar los contratos durante noviembre o los primeros días de diciembre. La licitación incluirá además una cláusula de mantenimiento de ofertas por un plazo determinado, pensada para dar margen hasta que se cierre el financiamiento estructural de la obra.
Ese financiamiento es, en rigor, el verdadero hito que puede desencadenar un efecto dominó sobre las distintas etapas de Argentina LNG: YPF y sus socios buscan cerrar un project finance de alrededor de US$14.000 millones, en cuya estructuración participan bancos internacionales como JPMorgan y Santander. No existen antecedentes de un préstamo de esa magnitud para un proyecto de infraestructura en la Argentina, un país que durante las últimas décadas atravesó recurrentes crisis económicas que restringieron su acceso al mercado internacional de capitales; de concretarse en los términos previstos, se convertiría en el mayor project finance de la historia de América Latina.
Un contexto internacional que juega a favor
Distintos factores del escenario global alimentan el optimismo de los impulsores del proyecto. El conflicto bélico en Irán alteró el tránsito energético a través del estrecho de Ormuz y afectó en particular las exportaciones de GNL de Qatar, uno de los proveedores centrales del mercado mundial, lo que obligó a compradores europeos —entre ellos compañías de Italia y Alemania— a buscar fuentes alternativas de abastecimiento de cara al invierno. A eso se suma el alineamiento del Gobierno argentino con la administración de Donald Trump, que los impulsores de Argentina LNG interpretan como un paraguas geopolítico favorable para mejorar la percepción de riesgo entre bancos internacionales y fondos de inversión: la semana pasada, Marín se reunió en Washington con Juan Pablo Segura, flamante secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, en un encuentro organizado por el embajador argentino Alec Oxenford.
Con la licitación de caños en marcha, el proyecto entra en una fase en la que cada nuevo hito —la adjudicación de la provisión de tubos, el cierre del project finance, la decisión final de inversión esperada para noviembre— funcionará como una prueba concreta de si Argentina LNG logra sostener el ritmo necesario para convertirse, tal como proyectan sus impulsores, en la mayor apuesta de infraestructura energética de la historia argentina.

