Del asfalto al cobre: el Gobierno avanza con una licitación clave para la logística minera hacia Chile
En el tramo Cuyo, la mejora de la Ruta 7 aparece como un factor clave para el desarrollo minero, especialmente del cobre, en el oeste argentino.
El tramo entre Mendoza y el túnel Cristo Redentor es parte de la licitación lanzada por el Gobierno nacional.
Gendarmería Nacional / Osvaldo ValleEl Gobierno nacional avanzó con un nuevo llamado a licitación pública nacional e internacional para concesionar tramos estratégicos de la Red Federal de Concesiones, una iniciativa que busca redefinir el esquema de gestión vial con inversión privada y que, en el caso del corredor Cuyo, adquiere un peso particular para la minería del cobre del oeste argentino.
La decisión, formalizada a través del Ministerio de Economía, incluye segmentos de la Ruta Nacional 7, la principal vía bioceánica hacia Chile y un eje logístico que comienza a ser observado por la industria minera como una pieza clave para la futura salida de concentrados de cobre hacia el Pacífico.
Aunque el anuncio tiene alcance nacional y forma parte del proceso de privatización de Corredores Viales S.A., su impacto más inmediato se concentra en la región andina. El tramo mendocino -unos 329 kilómetros entre el límite con San Luis y el paso internacional- quedará bajo un esquema de concesión integral que prevé mantenimiento, obras de mejora, servicios al usuario y explotación comercial del corredor, todo financiado con capital privado y recupero mediante peaje.
Infraestructura vial y nuevo ciclo cuprífero
El rediseño de la Ruta 7 se produce en paralelo con el avance de proyectos cupríferos que comienzan a redefinir el mapa minero argentino. Entre ellos aparece PSJ Cobre Mendocino, un proyecto greenfield ubicado en Uspallata que se encuentra a menos de 40 kilómetros de la traza internacional y que se proyecta como el primer emprendimiento del nuevo impulso cuprífero nacional en alcanzar producción. En ese escenario, la mejora del corredor bioceánico no sólo responde a necesidades de transporte general, sino que se vincula directamente con la logística de exportación futura del concentrado de cobre.
La ubicación estratégica del proyecto y su cercanía con la Ruta 7 refuerzan la importancia de contar con infraestructura vial estable y previsible para sostener flujos de carga pesada hacia los puertos chilenos del Pacífico, un esquema que también podría beneficiar a otros desarrollos metalíferos del corredor andino en San Juan. Con varios proyectos en etapas avanzadas de evaluación o planificación, la integración logística entre provincias aparece como uno de los factores centrales para mejorar la competitividad regional.
Obras, mantenimiento y puntos críticos
Desde Mendoza, autoridades provinciales detallaron que el esquema licitatorio contempla intervenciones mínimas obligatorias como reencarpetamiento completo, renovación de puentes y mejoras en sectores complejos desde el punto de vista geotécnico, especialmente en alta montaña, donde las condiciones del terreno exigen soluciones de ingeniería específicas. También se prevé la incorporación de zonas de sobrepaso adicionales y un sistema de mantenimiento permanente que busca evitar el deterioro acelerado que históricamente afectó al corredor.
El modelo habilita además la explotación comercial de áreas vinculadas a la traza, lo que abre la puerta al desarrollo de estaciones de servicio, infraestructura turística y servicios logísticos orientados a sostener la operación del concesionario y mejorar la experiencia de transporte en uno de los corredores internacionales más transitados del país.
Una apuesta logística con impacto regional
Más allá del esquema técnico, el llamado a licitación refleja un cambio de enfoque en la planificación vial argentina: la infraestructura deja de pensarse únicamente como un servicio público para convertirse en un soporte directo de cadenas productivas estratégicas. En el caso de la zona andina, la combinación entre minería de cobre en expansión y corredores bioceánicos hacia Chile posiciona a la Ruta 7 como un activo clave para el nuevo ciclo exportador que el país busca consolidar.
En ese marco, la evolución del proceso licitatorio y el tipo de inversiones que propongan los futuros concesionarios serán observados de cerca por la industria minera. No sólo porque definirán el estado del principal acceso argentino al Pacífico, sino porque podrían marcar el ritmo logístico del primer proyecto cuprífero greenfield de esta nueva etapa y de los desarrollos que buscan integrarse a la cadena regional del metal rojo.
La Resolución 174/2026 del Ministerio de Economía autoriza el llamado a licitación pública nacional e internacional para concesionar distintos corredores viales dentro de la Red Federal de Concesiones – Etapa III, no sólo en el tramo Cuyo sino también en ejes estratégicos del centro y norte del país. El esquema incluye tramos denominados Centro Norte, Noroeste, Chaco–Santa Fe, Litoral, Noreste, Centro y Mesopotámico, integrados por segmentos de rutas nacionales como la RN 7, 9, 11, 12, 16, 18, 19, 34, 66 y 105, además de accesos y variantes metropolitanas, bajo un modelo de inversión privada orientado a la construcción, explotación, mantenimiento y servicios al usuario mediante concesión por peaje.
