Fiebre del oro: después de Calcatreu, Río Negro impulsa Pegaso, su nueva apuesta minera
Río Negro profundiza su decisión de sumarse al boom minero y pone en marcha un nuevo proyecto aurífero sobre casi 40.000 hectáreas.
jMientras el proyecto Calcatreu comienza a marcar un antes y un después para la minería metalífera provincial, el gobierno de Río Negro ya trabaja en la gestación de una nueva iniciativa que podría ampliar el mapa extractivo de la provincia. Se trata de Pegaso, un proyecto ubicado a unos 40 kilómetros al sudeste de Los Menucos, que acaba de iniciar su etapa de prospección y que ya moviliza tanto a las autoridades como a las comunidades de la región.
La iniciativa está impulsada por la empresa argentina Aurora del Norte SRL y comprende seis cateos mineros que abarcan aproximadamente 39.700 hectáreas. El objetivo es determinar el potencial geológico de un área donde existen indicios de presencia de oro y minerales sulfurados, un dato que vuelve a poner el foco sobre la meseta rionegrina como nueva frontera de exploración metalífera.
Por ahora, Pegaso se encuentra en la fase más temprana del ciclo minero. Los trabajos previstos incluyen relevamientos geológicos, cartografía, toma de muestras de suelo y roca y estudios geofísicos no invasivos destinados a verificar si existen evidencias suficientes para avanzar hacia etapas más avanzadas de exploración.
El efecto Calcatreu
La aparición de Pegaso no es casual. Llega apenas días después de que Río Negro celebrara el primer despacho de oro y plata de Calcatreu, un hecho que el gobierno provincial presentó como el inicio de una nueva etapa productiva para la provincia. Desde Viedma sostienen que ese proyecto funciona como una señal para atraer nuevas inversiones y acelerar otros desarrollos que permanecían en carpeta.
De hecho, la propia administración de Alberto Weretilneck viene planteando que Calcatreu puede convertirse en la punta de lanza de una cartera de decenas de proyectos mineros distribuidos en el territorio provincial, en un contexto donde la minería gana protagonismo dentro de la estrategia de diversificación económica de Río Negro.
La provincia busca aprovechar una coyuntura favorable para los metales preciosos y los minerales estratégicos, al mismo tiempo que intenta posicionarse dentro del auge inversor que vive la minería argentina impulsada por el cobre, el oro y el litio.
Licencia social desde el primer día
Consciente de las experiencias conflictivas que históricamente acompañaron a la minería en la Patagonia, el Gobierno provincial decidió avanzar con una estrategia de diálogo temprano. Para ello organizó una Mesa de Diálogo e Información junto con representantes de Aurora del Norte SRL, autoridades locales y actores comunitarios de la zona de influencia del proyecto.
Según la información oficial, el objetivo fue explicar el alcance de las tareas previstas, responder inquietudes y establecer mecanismos de participación desde las etapas iniciales. La provincia sostiene que el desarrollo minero debe apoyarse en tres pilares: presencia estatal, control ambiental y participación comunitaria.
La apuesta no es menor. La historia minera de la Patagonia muestra que la licencia social suele ser un factor tan determinante como la geología para definir el destino de los proyectos. Por eso, antes incluso de perforar, Pegaso comenzó a recorrer un camino que combina exploración minera con construcción de consensos territoriales.
La puesta en marcha de Pegaso confirma que Río Negro busca consolidarse como un nuevo polo minero metalífero. A la producción incipiente de Calcatreu se suman proyectos en exploración aurífera y nuevas áreas de interés geológico distribuidas en la meseta central, una región históricamente menos desarrollada que ahora aparece en el radar de inversores y compañías junior.

