Una megaciudad del cobre para 5.000 mineros fabricada en China: por qué Vicuña no eligió proveedores locales
El consorcio de China cobró US$ 18 millones menos que la empresa argentina. El RIGI que atrae la inversión también habilita importar el campamento completo.
Una construcción modular como las que se usará Vicuña en su proyecto de San Juan, el maypr de cobre del país.
ShutterstockEl megaproyecto de cobre más importante de la historia argentina está construyendo una ciudad. No es una metáfora: Vicuña, el emprendimiento de Lundin Mining y BHP en la cordillera sanjuanina, adjudicó la construcción de su campamento base a un consorcio encabezado por la firma estatal china PowerChina, que fabricará en Asia los módulos habitacionales para luego trasladarlos listos al pie de la mina. El complejo, denominado Batidero, contempla en su fase inicial 2.500 camas, con proyección de escalar hasta 6.000 plazas cuando el yacimiento alcance su maduración operativa. Con los esquemas rotativos habituales en la industria minera —14 días adentro, 14 afuera— entre 3.500 y 5.000 personas transitarán ese campamento en simultáneo.
La empresa que se quedó con el contrato fue una unión transitoria conformada por PowerChina, la firma de módulos habitacionales Beijing Chengdong y la santafesina RAFA S.A., que se encargará de las tareas en terreno: movimiento de suelos, fundaciones y montaje. La oferta del consorcio fue de US$ 52 millones. La alternativa local, presentada por Modular Homes, cotizó el trabajo en US$ 70 millones. Una brecha de US$ 18 millones que, en términos relativos, representa apenas el 0,1% de la inversión total prevista para Vicuña, estimada en US$ 18.000 millones.
La adjudicación no estuvo exenta de controversia. Fuentes vinculadas al proceso señalaron que Fluor, la gerenciadora del proyecto, habría recomendado seleccionar a Modular Homes por una mejor valoración técnica de su propuesta, y que no hubo instancia posterior para que la firma argentina pudiera mejorar su oferta económica. Desde Vicuña sostuvieron que la propuesta seleccionada fue la que mejor respondió a los requerimientos técnicos, de ejecución, seguridad, plazo y costo definidos para una infraestructura de esta escala.
La aritmética que explica por qué China gana estas licitaciones
El modelo que desplegará Beijing Chengdong no es nuevo ni improvisado. La firma exhibe en su catálogo lo que denomina "casas contenedor": módulos prefabricados con armazones de acero especial que se ensamblan con bulones, pueden apilarse hasta tres pisos y llegan al terreno con mobiliario, electrodomésticos y terminaciones interiores ya instalados. Su antecedente regional más reciente fue un campamento minero en México durante 2025, con 10.000 metros cuadrados de alojamiento, oficinas y restaurantes.
La diferencia de costos es estructural. Fabricar ese tipo de módulos en China ronda los US$ 500 por metro cuadrado; el flete internacional agrega aproximadamente US$ 200 más. El costo total llega así a US$ 700. Construir el equivalente en Argentina cuesta US$ 1.300 por metro cuadrado. Casi el doble. A esa brecha se suma el efecto del RIGI: al ingresar como proveedor de un proyecto categorizado como Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo, PowerChina accede a exenciones aduaneras que abaratan aún más la importación de los módulos fabricados en Asia.
El impacto sobre el empleo local es directo y cuantificable. En la construcción modular, el 80% de la obra ocurre dentro de la fábrica. Si el campamento se construyera en Argentina, tracccionaría al menos 500 empleos directos según estimaciones del sector. Al importarlo desde China, esa cifra cae a 50 puestos, limitados a logística y montaje en el terreno sanjuanino.
Lo que Vicuña sí adjudicó localmente y lo que viene
La licitación del campamento no es el único movimiento reciente de Vicuña. En contratos anteriores, la minera había privilegiado proveedores regionales: la UTE Semisa-Terusi se quedó con la obra de fases del camino, la sanjuanina Zlato obtuvo el mantenimiento de la traza y la firma calingastina Caterwest ganó el servicio de hotelería y gastronomía. La adjudicación a PowerChina rompió esa tendencia y encendió las alarmas de las cámaras de proveedores de San Juan, que señalaron la existencia de alternativas locales competitivas entre los oferentes descartados.
El proyecto avanza a ritmo acelerado mientras espera definiciones corporativas clave. Lundin Mining aseguró en febrero una línea de crédito de US$ 4.500 millones con 17 prestamistas para financiar el desarrollo de Vicuña. La compañía ya inició su adhesión al RIGI bajo la categoría PEELP, con una solicitud inicial que contempla inversiones por US$ 2.000 millones para los primeros años, con expectativa de que el monto escale hasta US$ 10.000 millones. En 2026, Vicuña tiene previsto desembolsar más de US$ 800 millones en obras tempranas.
Cuando el yacimiento alcance su plena operación, promete exportar 400.000 toneladas de cobre anuales durante 25 años y ubicar a Argentina entre los grandes productores mundiales del mineral. La pregunta que deja el campamento chino es cuánto de esa riqueza se queda en la cadena productiva local y cuánto cruza el océano antes de que empiece a correr el primer turno.


