El petróleo se desploma, pero la baja en los surtidores deberá esperar
La estrategia dispuesta por YPF disponía que las refinadoras pudieran recuperar lo absorbido durante la crisis en Medio Oriente. Los tiempos son un enigma.
La fuerte caída que registró el precio internacional del petróleo en los últimos días volvió a instalar una pregunta recurrente entre los consumidores argentinos: si el barril baja, ¿por qué no lo hacen inmediatamente las naftas y el gasoil?
La respuesta está en una herramienta que YPF puso en marcha en abril para amortiguar la volatilidad internacional y evitar que cada movimiento brusco del mercado global se trasladara de manera automática a los surtidores. El esquema, conocido como "buffer de precios", permitió durante los últimos meses contener parte de las subas derivadas de la escalada del conflicto en Medio Oriente y mantener los combustibles por debajo de la paridad internacional.
Recuperación para las refinadoras
Ahora que el Brent inició un proceso de corrección y volvió a ubicarse lejos de los máximos que había alcanzado durante la crisis geopolítica, la lógica del mecanismo juega en sentido inverso: las refinadoras buscan recuperar parte de los mayores costos que absorbieron durante los meses anteriores antes de trasladar cualquier reducción a los consumidores.
Desde YPF reconocieron que el nuevo escenario está bajo análisis. "Estaremos analizando la situación en los próximos días a partir de la nueva estabilización de precios", señalaron fuentes de la compañías.
El punto es que nadie en la industria espera movimientos inmediatos. El propio diseño del buffer contemplaba que, una vez finalizada la etapa de subas internacionales, existiría un período de compensación para equilibrar las cuentas de las refinadoras.
Sin fecha
De cuánto será ese plazo nadie lo sabe con precisión. No existe una fecha preestablecida ni una fórmula automática. La decisión dependerá de la evolución del Brent, del comportamiento del mercado local y de cuánto consideran las empresas que aún deben recuperar del atraso acumulado durante la vigencia del esquema.
En ese contexto, prevalece la cautela. "Nadie tomará decisiones apresuradas", aseguró el consultor de combustibles y energía Vicente Impieri al analizar el escenario actual, a Surtidores. El especialista advirtió que la industria todavía busca determinar si la baja del crudo responde a una tendencia consolidada o a una reacción coyuntural de los mercados.
Los números ayudan a entender la prudencia. Durante los meses en que estuvo vigente el mecanismo de estabilización, las petroleras absorbieron buena parte de la suba internacional del crudo. Incluso distintas estimaciones del sector ubicaron el retraso de los combustibles respecto de la referencia internacional en torno al 15% o más.
Por eso, aunque el mercado descuenta que una baja sostenida del petróleo terminará reflejándose en los surtidores argentinos, la discusión ya no pasa por si ocurrirá o no, sino por cuándo. Y, al menos por ahora, la respuesta sigue siendo una incógnita.

