Brasil apuesta todo a la energía y ya produce cinco veces más petróleo que la Argentina

El gigante sudamericano alcanzó un nuevo récord de 4,5 millones de barriles diarios, impulsado por los desarrollos offshore del presal.

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caBrasil volvió a romper su récord de producción de petróleo y profundiza una transformación que empieza a tener cada vez más peso sobre su economía. En julio extrajo 4,5 millones de barriles diarios, superó el máximo que había alcanzado apenas un mes antes y consolidó al sector hidrocarburífero como uno de los grandes motores de crecimiento de la principal economía latinoamericana.

Los datos publicados por la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) muestran un incremento del 13,6% frente a julio de 2025 y del 0,5% respecto de junio, cuando Brasil había establecido su anterior récord con 4,47 millones de barriles diarios.

La dimensión que alcanzó la industria petrolera brasileña puede apreciarse desde la Argentina. Los 4,5 millones de barriles diarios representan prácticamente cinco veces la producción argentina, que se encuentra por encima de los 900.000 barriles diarios y viene creciendo fuertemente de la mano de Vaca Muerta.

Petróleo y gas, considerados en conjunto, alcanzaron en Brasil una producción de 5,85 millones de barriles equivalentes de petróleo por día durante julio.

El presal explica el salto

El corazón de ese crecimiento está varios kilómetros mar adentro y bajo las aguas del Atlántico. Los gigantescos yacimientos del presal aportaron 4,8 millones de barriles equivalentes diarios y explicaron el 82,4% de toda la producción brasileña de petróleo y gas.

Sólo de petróleo, el presal produjo 3,7 millones de barriles diarios. A eso agregó 173,7 millones de metros cúbicos diarios de gas natural mediante 203 pozos en operación.

La producción conjunta de la región aumentó 18,2% en apenas un año, una velocidad que explica buena parte de la sucesión de récords que viene registrando Brasil y que consolida a los desarrollos offshore como la principal apuesta energética del país.

La producción brasileña de gas natural también alcanzó los 215 millones de metros cúbicos diarios durante julio. El volumen cayó 1,1% frente a junio, pero se mantuvo 12,6% por encima del registrado un año atrás.

Petróleo contra desaceleración

La expansión hidrocarburífera adquiere todavía mayor importancia cuando se observa lo que está ocurriendo en el resto de la economía brasileña.

La Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP) proyecta un crecimiento del Producto Interno Bruto del 1,9% para 2026 y del 1,1% para 2027, en ambos casos con sesgo a la baja. Brasil había crecido 2,3% durante 2025.

Durante el segundo trimestre de este año, la economía avanzó 0,5%, levemente por encima del 0,4% esperado por el mercado. Pero detrás de ese resultado aparecen comportamientos muy diferentes entre sectores.

La actividad agropecuaria creció 2,8%, mientras que la industria en su conjunto apenas avanzó 0,1%. Dentro de esta última, la industria manufacturera cayó 0,4% y la construcción retrocedió otro 0,4%.

La gran excepción fue nuevamente la actividad extractiva, que creció 3,4% y ya acumula ocho trimestres consecutivos de expansión.

El petróleo sostiene a la industria

Los hidrocarburos explican buena parte de ese comportamiento. Durante el segundo trimestre, la producción brasileña de petróleo creció 18,5% frente al mismo período de 2025 y la de gas natural aumentó 20,7%.

La diferencia con la industria de transformación resulta particularmente marcada. Mientras petróleo y gas aceleran producción e inversiones, las manufacturas continúan condicionadas por las altas tasas de interés y el costo del financiamiento.

“La industria de transformación sigue limitada por la tasa de interés de referencia elevada y por el costo del crédito libre”, advirtió FIESP al presentar sus nuevas proyecciones.

La expansión del sector extractivo permite así compensar parcialmente la debilidad de otras ramas industriales y refuerza además el perfil exportador de Brasil. Los hidrocarburos dejaron de ser solamente un sector en expansión para convertirse en una de las actividades que explican el crecimiento económico del país.

Brasil y Argentina, dos modelos para crecer

El récord brasileño también resulta relevante para la Argentina. Los dos mayores países de Sudamérica atraviesan simultáneamente fuertes expansiones de su producción de hidrocarburos, aunque a partir de recursos y modelos geológicos completamente diferentes.

Brasil construyó su salto fundamentalmente sobre los enormes desarrollos offshore del presal. La Argentina lo está haciendo mediante el shale de Vaca Muerta y prepara nueva infraestructura de transporte y exportación para poder sostener ese crecimiento.

La diferencia de escala todavía es enorme: Brasil produce prácticamente cinco barriles por cada uno que extrae la Argentina. Pero ambos países empiezan a generar excedentes crecientes destinados al mercado internacional y colocan a la energía en un lugar cada vez más relevante dentro de sus economías.

Para la Argentina, además, el crecimiento brasileño presenta una doble dimensión. Brasil es un competidor creciente en el mercado internacional de petróleo, pero al mismo tiempo constituye el principal mercado potencial para los excedentes de gas argentino, especialmente durante los períodos en que su demanda interna y su generación eléctrica requieren mayores volúmenes.

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