910.489 barriles diarios: Argentina bate su récord y queda a un paso de superar a Guyana
Impulsada por Vaca Muerta, la producción petrolera argentina alcanzó en junio su nivel más alto desde el descubrimiento de crudo en Comodoro Rivadavia en 1907.
Argentina alcanzó otro récord en la producción diaria de barriles de petróleo.
Imagen IALa producción de petróleo de la Argentina volvió a marcar un hito histórico. Según los datos oficiales de la Secretaría de Energía de la Nación, durante junio el país alcanzó una producción de 910.489 barriles diarios, la cifra más alta registrada desde el descubrimiento de petróleo en Comodoro Rivadavia, en 1907. El nuevo récord superó al que se había establecido apenas un mes antes, cuando la producción había llegado a 903.700 barriles diarios, y dejó definitivamente atrás el techo histórico de 853.000 barriles diarios que se había mantenido desde mayo de 1998.
El protagonista casi excluyente de esta marca fue, una vez más, Vaca Muerta. Durante junio, la formación no convencional produjo alrededor de 634.000 barriles diarios, lo que representó el 69,6% de toda la producción petrolera del país: prácticamente siete de cada diez barriles extraídos en la Argentina provinieron de los yacimientos shale de la cuenca neuquina. El dato confirma una transformación estructural que se profundiza mes a mes, con el no convencional desplazando cada vez más a la producción convencional como motor de la industria petrolera argentina.
A 10.000 barriles de Guyana
El nuevo récord tiene, además, una lectura en el tablero regional. Con sus 910.489 barriles diarios, la Argentina se ubica como el quinto mayor productor de petróleo de América Latina, a menos de 10.000 barriles diarios de distancia de Guyana, que ocupa actualmente el cuarto lugar con unos 920.000 barriles por día. Si el ritmo de crecimiento se sostiene en los próximos meses, la Argentina podría desplazar a Guyana de esa posición antes de que termine el año.
El liderazgo regional sigue firmemente en manos de Brasil, cuya producción ronda los 3,95 millones de barriles diarios, mientras que México conserva el segundo lugar del ranking latinoamericano. El propio sector energético argentino ya fijó un objetivo más ambicioso que superar a Guyana: alcanzar el millón de barriles diarios antes de que finalice 2026, un umbral simbólico que marcaría un nuevo salto de escala para la industria petrolera del país.
Un ritmo que ya superó las proyecciones internacionales
La magnitud del salto de junio queda en evidencia al compararla con las proyecciones externas: la Administración de Información Energética de los Estados Unidos (EIA) había estimado en diciembre pasado, en su informe Short-Term Energy Outlook, que la producción argentina de crudo promediaría 810.000 barriles diarios durante todo 2026. El resultado de junio quedó 12,4% por encima de esa referencia, un desvío que anticipa que las proyecciones más optimistas manejadas hasta ahora —incluida la de la Bolsa de Comercio de Rosario, que esperaba un cierre de año 11% por encima del récord de 1998— podrían terminar siendo, en los hechos, conservadoras.
El registro de junio, además, todavía es parcial: según el relevamiento de la industria, cinco operadoras que habían declarado su producción en mayo —Brest, Velitec, Medanito, Petrolera del Comahue y Energicon— no presentaron todavía sus datos correspondientes a junio. Entre esas cinco compañías habían aportado 4.164 barriles diarios en mayo, lo que sugiere que la cifra final de junio, una vez completada la declaración de la totalidad de los operadores, podría terminar siendo incluso más alta que la ya registrada.
Un cambio de escala que también se refleja en el gas
El récord petrolero no fue un hecho aislado dentro del desempeño energético de junio. Vaca Muerta también marcó su propio máximo histórico en gas natural, con 97,4 millones de metros cúbicos diarios, frente a los 95,1 millones de mayo, una mejora mensual del 2,45%. La producción nacional de gas, en tanto, cerró el mes en 159,2 millones de metros cúbicos diarios, el quinto valor más alto de toda la serie estadística que se lleva desde 1996.
Con la producción petrolera acercándose al millón de barriles diarios y el gas marcando récords propios mes a mes, Vaca Muerta consolida su rol como el principal motor de transformación de la matriz energética argentina, en un proceso que ya modificó de manera definitiva el mapa productivo del país: de una industria dominada históricamente por yacimientos convencionales en declive, a una potencia regional del no convencional que hoy pelea de igual a igual con los principales productores de petróleo de América Latina.

