Qué país convierte sus vías de tren en una fuente de energía solar
Suiza probó con éxito paneles solares desmontables instalados directamente entre los rieles, y ya despierta interés en Francia, Italia y Asia.
Las líneas férreas de Suiza incorporan paneles solares a los rieles.
ShutterstockSuiza lleva más de un año demostrando que la infraestructura ferroviaria puede convertirse, además, en una fuente de generación eléctrica. Desde abril de 2025, la startup suiza Sun-Ways instaló paneles fotovoltaicos directamente entre los rieles de un tramo de 100 metros de vía en la localidad de Buttes, en el cantón de Neuchâtel, apoyados sobre las traviesas de la línea 221, operada por la compañía ferroviaria regional TransN. Se trata, según la propia empresa, de la primera instalación de este tipo en el mundo.
El sistema utiliza 48 paneles fotovoltaicos de 380 vatios cada uno, con una potencia pico de 18 kilovatios, y una producción estimada de 16.000 kilovatios hora al año, un volumen equivalente al consumo de entre tres y cuatro hogares. La electricidad generada se inyecta directamente en la red eléctrica local, ya que conectarla a las operaciones ferroviarias implicaría un proceso mucho más complejo.
Más de 11.000 trenes pasaron sin incidentes
La particularidad central del proyecto es que los módulos son completamente desmontables: si es necesario reemplazar una traviesa, soldar un carril o realizar cualquier otra tarea de mantenimiento, un módulo de tres paneles y seis metros de longitud puede retirarse y desconectarse en apenas diez minutos. Sun-Ways desarrolló, junto al fabricante ferroviario Scheuchzer, una máquina capaz de instalar hasta 300 metros de paneles por hora, lo que permitiría un despliegue relativamente rápido a mayor escala.
Según explicó el fundador de la compañía, Joseph Scuderi, más de 11.000 trenes pasaron sobre la instalación piloto sin registrar incidentes ni interferencias en el servicio, a velocidades de hasta 90 kilómetros por hora y con un promedio de 30 convoyes diarios circulando sobre los paneles. El propio paso de los trenes, además, genera una corriente de aire que ayuda a limpiar buena parte del polvo acumulado sobre la superficie fotovoltaica, lo que elimina la necesidad de sistemas de limpieza específicos.
Un potencial que ya despierta interés fuera de Suiza
El proyecto piloto de Buttes fue autorizado por la Oficina Federal de Transportes suiza hasta 2028, plazo en el que la compañía buscará acortar los tiempos para obtener la aprobación definitiva. Según Sun-Ways, la red ferroviaria suiza tiene una extensión total de 5.317 kilómetros, de los cuales, descontando los tramos bajo túnel o sin exposición solar directa, podrían generar hasta mil millones de kilovatios hora de electricidad al año, un volumen equivalente al consumo de 300.000 hogares, o cerca del 2% de la electricidad que utiliza Suiza en la actualidad.
El éxito del año de pruebas ya despertó el interés de otros países. Según trascendió, representantes de Francia, Italia y de distintos mercados asiáticos se pusieron en contacto con la startup para evaluar la posibilidad de replicar la tecnología en sus propias redes ferroviarias, en un contexto donde la búsqueda de superficies inusuales para instalar sistemas solares —bordes de carreteras, embalses, techos industriales— gana terreno como estrategia para acelerar la transición energética sin ocupar nuevos terrenos.
