Salta acelera obras y busca posicionarse como nodo clave del Corredor Bioceánico de Capricornio

El Gobierno de Salta reunió a intendentes, empresarios y funcionarios para avanzar en proyectos de infraestructura, conectividad y desarrollo productivo.

corredor bioceánico

Salta busca consolidar su lugar dentro del Corredor Bioceánico de Capricornio, una de las iniciativas de integración regional más relevantes para el Norte Grande argentino. El Gobierno provincial reunió a actores del sector público y privado en el norte salteño para coordinar acciones destinadas a mejorar la infraestructura, la conectividad y el desarrollo productivo sobre una traza que conecta a la Argentina con Paraguay, Brasil y Chile.

El encuentro se realizó en el marco del II Encuentro de Intendentes y Empresarios del Norte de Salta del Corredor Bioceánico de Capricornio, con la participación de funcionarios provinciales, jefes comunales, legisladores, cámaras empresarias y representantes del sector productivo. Allí se expusieron los principales proyectos que la provincia considera estratégicos para fortalecer su rol como eje de integración regional.

La agenda incluyó obras viales, mejoras en pasos fronterizos, infraestructura de control, conectividad digital, servicios para comunidades del norte provincial y acciones de planificación territorial. El objetivo es preparar a Salta para el aumento del flujo de cargas que podría generar la consolidación del corredor, especialmente a partir del avance de obras en Paraguay y de la demanda logística asociada a la minería del NOA.

Una conexión estratégica entre el Atlántico y el Pacífico

El Corredor Bioceánico de Capricornio busca unir el Atlántico con el Pacífico a través de una red de rutas, pasos fronterizos y nodos logísticos que vincula Brasil, Paraguay, Argentina y Chile. Para Salta, la traza representa una oportunidad para conectar el norte provincial con los puertos chilenos y reducir tiempos y costos de exportación hacia los mercados asiáticos.

El trazado salteño tiene un valor particular porque articula la conexión con Paraguay, a través de Misión La Paz y Pozo Hondo, con la salida hacia Chile por el Paso de Sico. En territorio provincial, el corredor se apoya sobre rutas como la provincial 54 y las nacionales 34, 9 y 51, que permiten vincular el Chaco salteño, el Valle de Lerma y la Puna.

La provincia apunta a que esa infraestructura no sólo sirva para el tránsito internacional de cargas, sino también para dinamizar economías locales históricamente postergadas. En ese sentido, el Gobierno salteño plantea que el corredor debe traducirse en más empleo, servicios, inversiones y oportunidades para las comunidades del norte.

Minería, litio y logística

Uno de los sectores que más podría beneficiarse es la minería. La Puna salteña concentra proyectos de litio y otros minerales que necesitan infraestructura vial, energética y logística para escalar producción y llegar a los mercados internacionales en condiciones competitivas.

La cercanía con los puertos del norte de Chile convierte al corredor en una herramienta clave para la exportación minera. Pero también puede mejorar el abastecimiento de insumos, equipos y servicios para los proyectos en desarrollo, reduciendo costos logísticos y fortaleciendo la integración con proveedores regionales.

En paralelo, el corredor también abre oportunidades para la agroindustria, la ganadería, el comercio y los servicios logísticos del norte salteño. La posibilidad de conectar de manera más eficiente con Paraguay y Brasil amplía el horizonte comercial de una región que hasta ahora enfrenta fuertes limitaciones de infraestructura.

 Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Las obras pendientes

El principal desafío sigue siendo transformar la planificación en obras concretas. Entre los puntos críticos aparecen la pavimentación y mejora de tramos estratégicos, la conectividad entre Misión La Paz y Pozo Hondo, el fortalecimiento de la Ruta Nacional 51 hacia el Paso de Sico y la infraestructura de frontera necesaria para ordenar el tránsito internacional.

En Paraguay, el avance de la Ruta PY15 y los proyectos vinculados al puente sobre el río Pilcomayo refuerzan la presión para que la Argentina complete su parte de la infraestructura. Según organismos multilaterales, la PY15 tendrá 532 kilómetros entre Carmelo Peralta y Pozo Hondo y permitirá conectar dos pasos clave del corredor, facilitando la salida de exportaciones regionales.

En Salta, FONPLATA también tiene en ejecución un programa orientado a fortalecer el Corredor Bioceánico Eje Capricornio, con inversiones en infraestructura vial, agua, saneamiento y fortalecimiento institucional en localidades de la Puna. El programa beneficiará directamente a Santa Rosa de los Pastos Grandes, Salar de Pocitos, Olacapato y Tolar Grande, en un área vinculada al crecimiento minero y logístico.

Una apuesta regional

El Gobierno salteño busca instalar la idea de que el corredor no es sólo una obra vial, sino una plataforma de desarrollo territorial. Por eso, además de rutas y pasos fronterizos, la agenda incluye capacitación, servicios, planificación urbana, conectividad y articulación entre municipios, empresas y provincia.

La discusión también forma parte de una agenda más amplia del Norte Grande, que busca mejorar su inserción exportadora y aprovechar la demanda de minerales críticos, alimentos y energía. En ese mapa, Salta pretende ocupar un lugar central por su ubicación geográfica, su frontera con tres países y su creciente peso minero.

El desafío será evitar que el corredor se limite a ser una vía de paso para cargas internacionales. La apuesta provincial es que la infraestructura genere valor local, impulse nuevos servicios logísticos, fortalezca a los proveedores y permita que el norte salteño se integre de manera más activa al comercio regional.

Las más Leídas