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Escala el conflicto con los prácticos y ya golpea a Vaca Muerta y el abastecimiento de combustibles

El paro contra la desregulación del practicaje demora el ingreso de buques vinculados a VMOS y comienza a complicar la logística de combustibles

ajEl conflicto entre el Gobierno y los prácticos de puerto comenzó a trasladarse a la economía real. La medida de fuerza lanzada en rechazo al decreto que desreguló la actividad ya genera demoras en puertos estratégicos para el sector energético: por un lado, retrasa la llegada de embarcaciones vinculadas a la construcción de Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y, por otro, empieza a afectar la distribución de combustibles en distintas terminales del país.

La Casa Rosada endureció su postura en las últimas horas. Según trascendió, analiza impulsar denuncias penales contra los profesionales que mantienen paralizado el servicio de practicaje, al considerar que la interrupción pone en riesgo actividades consideradas esenciales. Del otro lado, el gremio ratificó que no levantará la medida mientras siga vigente el decreto que modificó el régimen de la actividad.

El impacto más sensible para el sector energético se observa en Punta Colorada, Río Negro, donde avanza la construcción de VMOS, la terminal que permitirá multiplicar las exportaciones de petróleo de Vaca Muerta. La falta de prácticos impide el ingreso normal de buques de gran porte que transportan equipos indispensables para continuar las obras offshore, entre ellos embarcaciones destinadas al montaje de las monoboyas de carga.

El proyecto, liderado por un consorcio de las principales petroleras que operan en Vaca Muerta, representa una inversión cercana a los US$3.000 millones y es considerado la pieza central del salto exportador previsto para los próximos años. Cualquier demora en el cronograma genera preocupación entre las empresas por el efecto que podría tener sobre los plazos de puesta en marcha.

El White Marlyn se encuentra actualmente frente a Bahía Blanca, a la espera de novedades

Qué pasa con la llegada de combustible

Pero las consecuencias no se limitan a las obras de infraestructura. El conflicto también comenzó a repercutir en la operatoria habitual de los puertos por donde ingresan y salen combustibles. La imposibilidad de que los buques sean asistidos por prácticos demora maniobras de carga y descarga de petróleo, gasoil, naftas y otros productos refinados, una situación que, de prolongarse, podría afectar la distribución hacia distintas regiones del país.

Por ese motivo, el Gobierno busca evitar que la protesta se extienda y comprometa el abastecimiento interno. Prefectura Naval ya inició intimaciones individuales a los prácticos para que retomen el servicio, mientras el Ministerio de Seguridad y otras áreas evalúan las herramientas legales disponibles para garantizar la continuidad de una actividad considerada estratégica.

El origen del conflicto es el decreto de desregulación impulsado por el Gobierno, que flexibiliza el régimen del practicaje con el objetivo de introducir mayor competencia y reducir costos logísticos para el comercio exterior. Los prácticos sostienen, en cambio, que la reforma compromete la seguridad de la navegación en ríos y puertos y reclaman su derogación antes de reanudar las tareas.