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Del cupo chino a Tesla: el ajuste que evalúa el Gobierno para los autos eléctricos de 2027

El Gobierno analiza subir el precio máximo del cupo de autos híbridos y eléctricos sin arancel, lo que podría abrir la puerta a marcas como Tesla.

El programa que el Gobierno diseñó para promover la electromovilidad y estimular la competencia entre marcas cumplirá en diciembre dos años de vigencia de los cinco previstos desde su lanzamiento a comienzos de 2025. Se trata de un cupo de 50.000 autos híbridos y eléctricos con un precio máximo de US$16.000 FOB (en puerto de embarque) que pueden ingresar al país sin pagar el arancel de importación extrazona del 35% vigente tanto en Argentina como en Brasil hasta junio de 2029, en el marco del Acuerdo de Complementación Económica (ACE14) que ambos países mantienen como forma de protección de la industria automotriz regional.

Con la experiencia acumulada de dos licitaciones, el Gobierno prevé lanzar el proceso correspondiente al tercer año del programa, 2027, hacia fines de agosto o comienzos de septiembre. En ese marco, ya comenzaron de manera informal las consultas con automotrices e importadoras para evaluar posibles cambios en la reglamentación, entre ellos uno que despierta particular interés en la industria: la posibilidad de elevar el precio máximo del cupo.

El resultado de las dos primeras licitaciones dejó un diagnóstico claro. Aunque el programa logró ampliar la oferta de autos híbridos e híbridos enchufables en el mercado argentino, no consiguió el objetivo de bajar los precios en los segmentos más accesibles, ya que el 90% de los vehículos que ingresaron pertenecen a la gama media. Además, la enorme mayoría de las unidades beneficiadas corresponden a marcas chinas o a modelos fabricados en China por otros fabricantes, dado que ese rango de precio deja afuera a buena parte de la oferta occidental de mayor valor.

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Un cupo que terminó siendo casi exclusivo de China

Según pudo saber este medio, distintas marcas y representantes ya transmitieron de manera informal al Gobierno que verían con buenos ojos una suba del tope de US$16.000 FOB, de modo que el programa resulte accesible para una gama más amplia de fabricantes y no continúe funcionando, en los hechos, como un cupo pensado casi exclusivamente para autos de origen chino. Fuentes de una automotriz que no participa del esquema señalaron que, si bien el programa cumplió su objetivo inicial de traer una tecnología de propulsión con poca oferta en el país, dos años después queda en evidencia que el límite de precio termina beneficiando de manera casi excluyente a las marcas chinas, en desmedro del resto de los fabricantes.

El ejemplo más concreto de lo que podría cambiar si se elevara el tope lo aportó un importador que hoy comercializa marcas fuera del cupo por vender modelos de mayor valor: si el límite subiera a un rango cercano a los US$30.000 FOB, podrían ingresar sin arancel modelos como el Tesla Model 3. La mención no es casual: se produce en un contexto de expansión regional de la automotriz de Elon Musk, que ya desembarcó en Uruguay y para la cual se espera un anuncio similar en Argentina en el corto plazo.

Cómo funcionó el reparto entre fabricantes e importadores

El diseño original del programa asignaba 25.000 unidades a los fabricantes locales y 25.000 a los importadores, una distribución que se cumplió durante el primer año. Sin embargo, en la licitación de 2026 el reparto final terminó siendo de 40% para las automotrices y 60% para los importadores, debido a que las terminales locales no lograron completar la mitad del cupo que tenían asignada.

El ritmo de implementación también estuvo condicionado por los tiempos que demandan la producción en plantas del exterior, el embarque y la nacionalización de las unidades: casi el 80% de los autos ingresados fueron nacionalizados recién entre diciembre y enero. De hecho, en la primera licitación no se completó el total de 50.000 unidades previstas, lo que obligó a realizar una segunda convocatoria en julio del año pasado, instancia en la que sí se alcanzó el objetivo.

El cupo estaba pensado originalmente para representar un 8% del mercado total de autos 0 km del país, pero el retraso en las dos primeras licitaciones llevó a que la apertura de la convocatoria de este año se adelantara a septiembre de 2025. Ese ajuste generó que se sumaran casi 80.000 unidades hacia el cierre del primer semestre de 2026, con una cuota un 50% más alta que la prevista originalmente, lo que elevó el impacto actual del programa al 12% del mercado. Esa proporción, de todos modos, ya comenzó a moderarse en las últimas semanas, a medida que algunas marcas chinas agotaron buena parte de su stock disponible y deben administrar unidades hasta que lleguen los próximos embarques, ya sea de este año o directamente del cupo 2027.

Con la definición sobre el nuevo tope de precio todavía en el terreno de las consultas informales, el resultado de esa discusión determinará si el mercado argentino de autos electrificados sigue siendo, en los hechos, un mercado casi exclusivo para la industria china, o si se abre a una competencia más amplia de marcas y tecnologías en el año que viene.