María Tettamanti: "Plan Gas termina en 2028, avanza la desregulación"
La secretaria de Energía, María Tettamanti, anunció el fin del Plan Gas en 2028, marcando el inicio de un mercado gasífero más desregulado y con mayor participación privada.
“Voy a sentir muy exitosa mi gestión si cada vez me tienen que venir menos a hablar”, sostuvo.
MINERGY“El Plan Gas finaliza a fines de 2028. Nosotros no lo vamos a extender”, afirmó María Tettamanti durante su exposición en el encuentro Shale in Argentina: Unleashing Vaca Muerta to the World, realizado en Houston ante empresarios, inversores y referentes de la industria energética.
La definición marca un cambio de rumbo en el funcionamiento del mercado de gas y se inscribe dentro de la política de desregulación impulsada por el Gobierno de Javier Milei.
Tettamanti explicó que el Plan Gas nació como una herramienta para ordenar un mercado que había quedado condicionado por años de intervención estatal. Para graficar ese proceso, utilizó una metáfora: el Estado primero le “cortó las piernas” al sector privado y después le entregó “muletas”, en referencia al programa.
Ahora, la apuesta oficial es retirar progresivamente esas “muletas” y permitir que la oferta y la demanda recuperen protagonismo. La secretaria de Energía señaló que el Gobierno ya impulsa a las distribuidoras, industrias y generadores a negociar directamente con productores y comercializadores de gas.
El objetivo es que los contratos privados ganen peso y que la Secretaría de Energía deje de ocupar un lugar central en la asignación de los volúmenes y condiciones de abastecimiento. “Menos Estado, más privado; menos regulación, más libertad. Ese es el camino trazado”, sostuvo Tettamanti ante los asistentes al encuentro en Estados Unidos.
La funcionaria aclaró que los contratos del Plan Gas actualmente vigentes serán respetados hasta su vencimiento, al considerarlos derechos adquiridos, y aseguró que el proceso de transición no afectará la propiedad privada.
De “autoabastecimiento” a exportar
Otro de los ejes de su presentación fue el cambio de paradigma introducido por la Ley Bases en materia hidrocarburífera. “Dejamos de hablar de autoabastecimiento”, afirmó Tettamanti, al considerar que el potencial de Vaca Muerta permite pensar en un mercado energético con una escala muy superior a la necesaria para cubrir exclusivamente el consumo interno.
“Con los recursos que tenemos es ridículo hablar de autoabastecimiento”, planteó. Según la funcionaria, la nueva prioridad es maximizar la renta de las inversiones, bajo la premisa de que una mayor producción permitirá simultáneamente abastecer al mercado argentino y generar saldos exportables.
La Ley Bases modificó en 2024 distintos aspectos de la Ley de Hidrocarburos y amplió las posibilidades de participación privada en el transporte, almacenamiento y procesamiento de petróleo y gas. Para Tettamanti, ese cambio regulatorio resulta clave para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta.
El desafío de sacar el gas y el petróleo
El salto productivo que proyecta el Gobierno requiere inversiones que exceden los yacimientos. La funcionaria remarcó que el crecimiento de Vaca Muerta deberá estar acompañado por nueva infraestructura: plantas de tratamiento, gasoductos, oleoductos, sistemas de almacenamiento y capacidad de transporte.
La premisa es que no alcanza con producir más si no existe infraestructura suficiente para evacuar esa producción hacia los centros de consumo o los mercados internacionales. En ese sentido, Tettamanti sostuvo que el capital privado ya comenzó a responder a las nuevas condiciones regulatorias.
El mismo enfoque, explicó, se aplica a los sectores del gas natural y la electricidad. La funcionaria cuestionó los congelamientos tarifarios de años anteriores y afirmó que las revisiones tarifarias completadas durante 2025 permiten actualmente mecanismos de actualización que preservan el valor real de los ingresos de las empresas reguladas.
Según su visión, esas condiciones están comenzando a traducirse en nuevas inversiones y mejoras en la infraestructura. Tettamanti también dejó una definición sobre el objetivo político de su gestión: reducir la necesidad de que empresas y actores del sector recurran permanentemente al Estado para resolver sus negocios.
“Voy a sentir muy exitosa mi gestión si cada vez me tienen que venir menos a hablar”, sostuvo. La frase sintetiza el cambio que busca instalar la Secretaría de Energía: un mercado donde las empresas negocien entre sí, las inversiones privadas tengan mayor protagonismo y el Estado reduzca su intervención directa.
Desde Houston, la funcionaria cerró su exposición con un mensaje destinado a los inversores internacionales: quienes ya apostaron por la Argentina deben seguir invirtiendo y quienes todavía no lo hicieron deberían sumarse a la transformación energética que, según el Gobierno, tiene a Vaca Muerta como uno de sus principales motores.


