ver más

Qué dos poderosos países asiáticos pusieron los ojos en el litio de Salta

POSCO Argentina avanza en duplicar su capacidad de litio en el Salar del Hombre Muerto, mientras Salta profundiza sus vínculos con inversores sauditas.

Salta volvió a consolidarse como uno de los principales focos de interés internacional para la minería argentina, con dos frentes diplomáticos y empresariales abiertos casi en simultáneo. Por un lado, el ministro de Producción y Minería de la provincia, Ignacio Lupión, junto al secretario de Minería, Gustavo Carrizo, recibieron al presidente de POSCO Argentina, Park Hyeon, y a su equipo, para analizar el plan de expansión que la compañía surcoreana desarrolla en el Salar del Hombre Muerto. Por otro, funcionarios provinciales mantuvieron encuentros con el embajador del Reino de Arabia Saudita en el país, en el marco de una agenda bilateral que busca atraer inversiones sauditas hacia los minerales críticos del NOA.

Durante el encuentro con POSCO, la compañía surcoreana presentó su meta de alcanzar una capacidad de producción de 100.000 toneladas anuales de carbonato e hidróxido de litio, lo que implicaría duplicar los desembolsos de capital ya realizados en la provincia. Un aspecto central de la reunión fue el compromiso compartido de priorizar el desarrollo de las comunidades ubicadas en el área de influencia del proyecto mediante programas de impacto local, y de fortalecer la inserción de proveedores salteños dentro de la cadena de valor minera, con el objetivo de que el derrame económico de la actividad permanezca dentro de la provincia.

Una planta que ya opera y otra que se expande

POSCO Argentina no llega a esta instancia como un actor nuevo en la provincia. La compañía inauguró recientemente en el Parque Industrial de General Güemes la primera planta comercial de hidróxido de litio del país, que demandó una inversión superior a los US$800 millones y cuenta con una capacidad productiva de 25.000 toneladas anuales. Esa primera fase del proyecto opera en la actualidad con un alto nivel de aprovechamiento de su capacidad instalada, mientras la compañía avanza en paralelo con la construcción de una planta de carbonato de litio en el propio Salar del Hombre Muerto, la segunda fase de la iniciativa, cuya puesta en marcha estaba prevista para fines de 2026.

El salto que ahora plantea la empresa —hacia las 100.000 toneladas anuales combinadas entre carbonato e hidróxido— representa una escala sensiblemente mayor a la que hoy tiene en operación, y confirma que Salta continúa siendo uno de los destinos preferidos de la inversión surcoreana en la industria del litio, un metal cuya demanda mundial sigue creciendo de la mano de la electrificación del transporte.

Arabia Saudita, en busca de diversificar sus activos en la región

En paralelo, la agenda diplomática de la provincia sumó un nuevo capítulo en su vínculo con el Reino de Arabia Saudita. El encuentro con el embajador saudita en el país se enmarca en una relación bilateral que Salta viene profundizando desde comienzos de año, y que tiene como uno de sus ejes centrales la minería de minerales críticos, particularmente el litio y el cobre, dos recursos estratégicos del noroeste argentino en los que la provincia busca posicionarse como destino de inversión.

Para el Reino saudita, este tipo de acercamientos forma parte de una estrategia más amplia de diversificación de sus activos internacionales, que no se limita a financiamiento o cooperación económica, sino que también contempla intercambios tecnológicos, científicos y académicos. En el caso puntual de Salta, el interés saudita se combina con una oferta exportable provincial que hoy se concentra mayormente en maíz y legumbres, por lo que ambas partes buscan diversificar también la matriz comercial bilateral hacia sectores de mayor valor agregado, como la minería y la industria de minerales críticos.

La combinación de estos dos frentes —la expansión surcoreana ya en marcha y el interés saudita todavía en una etapa más exploratoria— confirma que Salta continúa capitalizando su posición como uno de los polos mineros más activos del país, en un contexto donde la demanda global de litio, cobre y otros minerales estratégicos sigue redefiniendo el mapa de las inversiones extranjeras en la Argentina.