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Petróleo

Dólares y barriles: terminaron el VMOS, la obra que cambia la escala exportadora de Vaca Muerta

La nueva infraestructura permitirá transportar volúmenes de petróleo que podrían superar los 550.000 barriles diarios, impulsando las divisas en un contexto de expansión del shale neuquino.

La construcción del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) entró en una etapa decisiva. La Unión Transitoria conformada por Techint y SACDE completó la construcción y el precomisionado del tramo de 437 kilómetros, una infraestructura considerada estratégica para ampliar la capacidad de evacuación del petróleo producido en Vaca Muerta y llevarlo hacia la costa atlántica de Río Negro.

La finalización se produjo luego de 15 meses de trabajo, de acuerdo con el cronograma previsto. Con las tareas concluidas, el tramo ejecutado por la UT quedó en condiciones de avanzar hacia la puesta en operación del sistema.

La obra fue realizada para el consorcio VMOS bajo la modalidad EPC —ingeniería, suministros y construcción— e incluyó la construcción, el precomisionado y el levantamiento de los pendientes correspondientes al alcance de ambas compañías.

El proyecto había alcanzado en junio la condición de Apto para Funcionar (APF). El cierre de las últimas tareas permitió completar la continuidad del trazado de 437 kilómetros.

Una nueva salida para el petróleo neuquino

El VMOS es una de las principales obras de infraestructura asociadas a la expansión de Vaca Muerta. Su objetivo es generar una nueva vía de transporte para el crudo de la formación neuquina hacia la costa de Río Negro y, desde allí, facilitar su llegada a los mercados internacionales.

Una vez que el sistema entre en operación y alcance su capacidad prevista, permitirá transportar volúmenes de petróleo que podrían superar los 550.000 barriles diarios, según las proyecciones del proyecto.

La infraestructura resulta clave frente al crecimiento de la producción de shale oil en Neuquén. Sin una ampliación de la capacidad de evacuación, el transporte se convierte en uno de los principales límites para seguir aumentando los volúmenes producidos y exportados.

Con las tareas concluidas, el tramo ejecutado por la UT quedó en condiciones de avanzar hacia la puesta en operación del sistema.

El cruce del río Negro, uno de los últimos desafíos

Entre los trabajos finales se destacó el cruce del río Negro, ejecutado mediante la técnica de perforación horizontal dirigida (HDD). A mediados de mayo se realizó la prueba hidráulica del tramo construido con este método, que permite atravesar el curso de agua sin efectuar una excavación a cielo abierto. Luego se completó la conexión con el resto del tendido, garantizando la continuidad del oleoducto.

La magnitud de la obra también quedó reflejada en el despliegue operativo. Durante el pico de actividad participaron más de 2.500 trabajadores, además de contratistas y proveedores involucrados en los distintos frentes de construcción.

El proyecto registró además hitos de productividad, entre ellos la ejecución de 175 soldaduras automáticas en una sola jornada, que permitieron completar cuatro kilómetros de tendido durante ese día.

El próximo paso: poner en marcha la infraestructura

Concluida la construcción a cargo de Techint-SACDE, el foco se trasladará ahora a las etapas necesarias para avanzar hacia la puesta en operación del sistema. La importancia del VMOS excede la construcción del ducto. Para Vaca Muerta, representa una pieza central para transformar el crecimiento productivo en mayores exportaciones de petróleo y generación de divisas.

Desde las empresas destacaron que el proyecto también permitió ampliar capacidades locales, generar empleo y movilizar una red de contratistas y proveedores vinculados a la industria energética.

La finalización del oleoducto llega en un momento de fuerte expansión del shale neuquino y refuerza la infraestructura necesaria para que Vaca Muerta pueda dar el próximo salto: producir más, transportar más y vender más crudo al mundo.