Puerto Rosales despachó a Estados Unidos más de 17 millones de barriles en un semestre
La terminal de Otamerica lideró el semestre con 2,24 millones de toneladas hacia el mercado estadounidense.
Puerto Rosales se encuentra en plena expansión
Puerto RosalesPuerto Rosales consolidó durante el primer semestre de 2026 su rol como principal puerta de salida del petróleo de Vaca Muerta hacia el mercado internacional, con un salto exportador que confirma el cambio de escala de la infraestructura portuaria bonaerense frente al boom de producción no convencional de la Cuenca Neuquina. Entre enero y junio, las posiciones de la terminal operada por Otamerica despacharon hacia Estados Unidos 2.237.263 toneladas de crudo, equivalentes a más de 17 millones de barriles.
El mercado estadounidense concentró así cuatro de cada diez toneladas exportadas desde la terminal, consolidándose como el principal destino de los embarques. En total, Puerto Rosales exportó 5.433.463 toneladas de petróleo durante el semestre, equivalentes a unos 41,6 millones de barriles de crudo Medanito, el tipo de petróleo característico de la producción neuquina. La cifra representa un salto interanual del 56,4% respecto de las 3.473.001 toneladas despachadas entre enero y junio de 2025, es decir, un incremento de casi 1,96 millones de toneladas adicionales.
El movimiento total de petróleo por la terminal, que contempla tanto exportaciones como otras operaciones, creció casi un 36% en la comparación interanual, un dato que confirma que el salto no se limita únicamente al negocio con Estados Unidos sino que refleja una dinámica de crecimiento generalizada. Además del mercado norteamericano, el crudo despachado desde Puerto Rosales tuvo como destino a Brasil, Perú, Uruguay, Singapur, Vietnam, Australia, China, Malasia y Tailandia, entre otros países, en un mapa exportador cada vez más diversificado.
Una infraestructura que crece al ritmo de Vaca Muerta
El fenómeno no es casual ni instantáneo. Otamerica, la compañía que gestiona entre el 60% y el 70% del crudo producido en la Argentina y que opera en seis países de América Latina, viene ejecutando en los últimos años un plan de expansión de infraestructura en Puerto Rosales que incluyó, entre otras obras, una inversión cercana a los US$ 600 millones para ampliar la capacidad de bombeo de la terminal. Ese proceso permitió incorporar sucesivos hitos operativos: el primer Suezmax cargado en el muelle en julio de 2025, el funcionamiento simultáneo de los tres amarraderos disponibles en septiembre de ese año, y la centésima operación del buque Aqualegacy en marzo de 2026.
El crecimiento del volumen exportado exige, en paralelo, un esfuerzo creciente sobre las maniobras en la ría bahiense, donde la navegación de buques de gran porte —incluidos Aframax y Suezmax que cargan entre 90.000 y 100.000 toneladas por operación— demanda una coordinación logística cada vez más compleja. La construcción de una tercera posición de amarre, con una inversión adicional de US$ 120 millones y una configuración en "T" que ofrecerá mayor flexibilidad operativa, apunta directamente a sostener este ritmo de crecimiento hacia adelante.
El Medanito, protagonista de un negocio en expansión
El crudo Medanito, producido mayoritariamente en la Cuenca Neuquina, encuentra en las refinerías estadounidenses del Golfo de México un destino particularmente competitivo, tanto por condiciones de mercado como por compatibilidad técnica de procesamiento. Esa afinidad explica en buena medida por qué Estados Unidos concentra una porción tan significativa de los despachos desde Puerto Rosales, en un vínculo comercial que se sostiene independientemente de las tensiones geopolíticas más amplias entre ambos países y terceros actores globales.
El salto exportador de Puerto Rosales se inscribe, además, en un contexto de expansión generalizada de la infraestructura de evacuación de crudo desde la cuenca neuquina hacia el Atlántico, con el sistema troncal de oleoductos operando a niveles crecientes de utilización y nuevos proyectos —como el Vaca Muerta Oil Sur, con salida en Punta Colorada, Río Negro— sumándose progresivamente a la ecuación exportadora nacional.
El desafío hacia adelante para Otamerica y para el sistema logístico de Vaca Muerta en su conjunto será sostener este ritmo de crecimiento sin que la infraestructura portuaria se convierta en un cuello de botella. Con la producción no convencional proyectando nuevos récords para lo que resta de 2026 y la tercera posición de amarre todavía en construcción, Puerto Rosales enfrenta el desafío de escalar al mismo ritmo que la cuenca que lo alimenta.

