MARA acelera hacia la explotación: presentó el estudio de impacto ambiental para una inversión de US$4.500 M
Glencore entregó a Catamarca el Informe de Impacto Ambiental de explotación del proyecto que integra Agua Rica con la infraestructura de Alumbrera.
MARA dio un nuevo paso en el camino hacia su desarrollo como una de las grandes minas de cobre proyectadas en la Argentina. Glencore presentó ante el Ministerio de Minería de Catamarca el Informe de Impacto Ambiental (IIA) correspondiente a la etapa de explotación, que ahora deberá atravesar el proceso de evaluación provincial.
El movimiento adquiere particular relevancia en momentos en que los grandes proyectos cupríferos argentinos buscan acelerar sus cronogramas para aprovechar los elevados precios internacionales y las perspectivas de una creciente demanda global. MARA forma parte de esa cartera y todavía tiene por delante instancias decisivas antes de llegar a una decisión final de inversión y a la construcción.
El proyecto combina el yacimiento Agua Rica con las instalaciones de procesamiento y la infraestructura ya desarrollada para Bajo la Alumbrera. Esa característica diferencia a MARA de los grandes greenfields argentinos: una parte importante de la infraestructura que necesitará para operar ya existe y está siendo puesta nuevamente en funcionamiento.
Un proyecto de US$4.500 millones
Glencore estima para MARA una inversión de US$4.500 millones, de acuerdo con la solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) que presentó en agosto de 2025. Durante la construcción proyecta generar más de 2.000 puestos de trabajo, con prioridad para trabajadores y proveedores locales.
El informe ambiental presentado recoge más de dos décadas de estudios y analiza las características del área donde se desarrollará el emprendimiento, sus impactos ambientales y socioeconómicos y las medidas previstas para las distintas fases, desde el desarrollo y la operación hasta el cierre de la mina.
“La presentación del IIA de MARA es un paso central en el compromiso de Glencore con la Argentina para el desarrollo de un proyecto de cobre de alta calidad”, afirmó el CEO de Glencore Argentina, Martín Pérez de Solay. El ejecutivo sostuvo que el emprendimiento puede contribuir a posicionar a Catamarca y acompañar la aspiración argentina de convertirse en uno de los principales productores mundiales del metal.
Alumbrera, el puente hacia MARA
La estrategia tiene una primera escala antes de Agua Rica. En diciembre pasado, Glencore confirmó la reactivación de Bajo la Alumbrera, que utilizará nuevamente instalaciones que permanecían sin producción desde el cierre de la mina. El inicio productivo está previsto para el segundo semestre de 2027.
La recuperación de Alumbrera no sólo permitirá que Catamarca vuelva a producir minerales a gran escala. Su infraestructura constituye la plataforma sobre la cual se diseñó MARA: el mineral extraído de Agua Rica podrá aprovechar instalaciones de procesamiento y otros activos existentes, reduciendo las necesidades de nueva infraestructura frente a un proyecto desarrollado completamente desde cero.
La actividad previa ya comenzó a reflejarse en el empleo. La dotación vinculada al proyecto pasó de 1.109 trabajadores en enero a 1.844 en agosto, una incorporación de 735 personas en ocho meses. De ese total, 1.484 son catamarqueños, algo más del 80% de la plantilla actual.
Otro de los grandes proyectos que busca acercarse a la decisión de inversión
La presentación del IIA no equivale todavía a una decisión final de inversión. MARA deberá obtener las aprobaciones correspondientes y continuar los estudios técnicos y de factibilidad antes de que Glencore defina el desembolso necesario para desarrollar Agua Rica. Pero el ingreso del estudio ambiental de explotación elimina una de las casillas pendientes en ese recorrido.
El avance cobra especial importancia por el momento que atraviesa la cartera argentina de cobre. El país reúne siete grandes proyectos —Vicuña, Los Azules, El Pachón, Taca Taca, MARA, PSJ Cobre Mendocino y Altar—, pero ninguno anunció todavía formalmente una FID. La carrera ahora pasa por determinar cuáles conseguirán atravesar primero los permisos, el financiamiento y las decisiones corporativas necesarias para comenzar la construcción.
Para MARA, la reutilización de Alumbrera aparece como una ventaja particular. Mientras otros proyectos necesitan desarrollar prácticamente desde cero caminos, plantas e infraestructura asociada, Glencore busca convertir una mina que marcó la primera etapa del cobre argentino en la plataforma para la siguiente. La presentación del estudio ambiental de explotación acerca un poco más esa posibilidad.
