La minería se prepara para un boom de inversiones y abre un negocio millonario para proveedores argentinos

Más de 72 proyectos mineros, impulsados por el cobre y el litio, demandarán inversiones superiores a US$50.000 millones y abren una oportunidad millonaria para proveedores argentinos.

Boom de inversiones: La minería argentina se prepara para más de 72 proyectos con inversiones superiores a US$50.000 millones.

Boom de inversiones: La minería argentina se prepara para más de 72 proyectos con inversiones superiores a US$50.000 millones.

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La minería argentina tiene en carpeta más de 72 proyectos que demandarían inversiones superiores a US$50.000 millones, con el litio y, especialmente, el cobre como grandes motores de la expansión. El volumen de obras y operaciones proyectado podría generar una fuerte demanda de maquinaria, ingeniería, construcción, energía, logística, insumos químicos y servicios especializados.

El dato surge del informe elaborado por la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que analiza el potencial de desarrollo de proveedores locales frente al crecimiento esperado de la actividad minera.

Más del 70% del monto total de inversión identificado se concentra en seis proyectos avanzados de cobre, mientras que alrededor del 25% corresponde a 16 proyectos de litio. El escenario plantea una oportunidad para ampliar la participación de empresas argentinas en una cadena que, hasta ahora, mantiene una elevada dependencia de proveedores internacionales en los segmentos de mayor complejidad tecnológica.

Cobre y litio, los grandes motores

El informe proyecta que a partir de 2028 comenzarían a incorporarse nuevas operaciones de cobre, con un crecimiento que podría llevar la producción argentina hasta aproximadamente 1,25 millones de toneladas de cobre fino en 2040.

La escala de los proyectos cupríferos marca una diferencia significativa frente al litio. Un proyecto modelo de cobre requiere inversiones de entre US$3.000 millones y US$4.000 millones, demanda unos 240 MW de potencia durante la operación y puede emplear entre 800 y 1.000 trabajadores de manera directa. Durante la construcción, la cantidad de personas involucradas puede llegar a 9.000.

En el caso del litio, un proyecto modelo de 20.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE) demanda entre US$500 millones y US$600 millones, unos 13 MW de potencia y entre 300 y 400 empleos directos durante la operación.

La construcción de los proyectos de litio también generará una demanda relevante: entre 4 millones y 10 millones de metros cúbicos de movimiento de suelos, hasta 65.000 m³ de hormigón y entre 169 y 450 kilómetros de tuberías por año, según el escenario analizado.

Oportunidad local para el cobre: Se proyecta una fuerte demanda para proveedores argentinos en maquinaria, ingeniería y servicios.

Oportunidad local para el cobre: Se proyecta una fuerte demanda para proveedores argentinos en maquinaria, ingeniería y servicios.

Un mercado de proveedores que puede crecer

Para la industria argentina, el impacto no se limitará a la extracción de minerales. El estudio identifica oportunidades en estructuras metálicas, cañerías, bombas, válvulas, tanques, montajes electromecánicos, mantenimiento, movimiento de suelos, ingeniería, logística, tratamiento de agua, laboratorios y servicios ambientales, entre otros rubros.

También existe una demanda creciente de módulos habitacionales para los trabajadores de los proyectos de litio. El informe estima que podrían requerirse entre 1.100 y 3.000 módulos por año, debido a la ubicación remota de buena parte de los emprendimientos en el NOA.

En la minería de cobre, la escala es todavía mayor. Durante la construcción de los proyectos analizados se prevé la incorporación de cerca de 500 camiones de carga de alto tonelaje, además de palas hidráulicas, perforadoras, bulldozers y motoniveladoras. También se estima un parque inicial de alrededor de 2.100 vehículos 4x4 destinados al apoyo logístico de las operaciones.

Energía, combustibles y explosivos

Una vez que los proyectos cupríferos entren en producción, la demanda de energía podría alcanzar 1.500 MW para las seis operaciones analizadas, mientras que el consumo de diésel llegaría a unos 485 millones de litros.

Los explosivos y agentes de voladura también tendrán un peso significativo, con una demanda proyectada superior a 240.000 toneladas en plena operación. A esto se suman consumibles industriales como bolas de acero y neumáticos OTR, cuya demanda podría superar las 210.000 toneladas y 11.400 unidades, respectivamente, hacia 2039.

El desafío: que la inversión no pase de largo

El informe advierte que la expansión minera no garantiza por sí sola una mayor participación de empresas nacionales. Los grandes equipos —como perforadoras, palas, camiones mineros, chancadores, molinos y sistemas de automatización— continúan dependiendo en gran medida de fabricantes internacionales.

Además, los proveedores locales enfrentan exigencias de homologación, certificaciones, calidad, seguridad, trazabilidad y capacidad financiera, junto con costos logísticos elevados y dificultades para acceder a financiamiento.

Por eso, UIA y CAEM plantean la necesidad de anticipar la demanda, mejorar la información entre mineras y proveedores, facilitar procesos de homologación y fortalecer las capacidades tecnológicas y financieras de las empresas nacionales.

El desafío es transformar la próxima ola de inversiones en algo más que producción y exportaciones. La apuesta es que los miles de millones de dólares que llegarán a la minería también impulsen una industria argentina capaz de abastecer una parte cada vez mayor de esa expansión.

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