Qué hace cada provincia dentro del nuevo mapa de proveedores mineros de Argentina

El relevamiento divide la cadena minera en exploración, construcción y operación, con perfiles industriales diferenciados en cada provincia.

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La expansión proyectada del cobre y el litio en Argentina empieza a mostrar una cadena de proveedores distribuida territorialmente más allá de las provincias cordilleranas. Un relevamiento elaborado por la Unión Industrial Argentina (UIA), la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) identificó oferta nacional vinculada a la minería en 16 jurisdicciones del país, con empresas especializadas según las distintas etapas de los proyectos.

El estudio organiza la cadena minera en tres grandes segmentos: exploración, construcción y operación, cada uno con perfiles productivos, demandas industriales y esquemas logísticos diferentes. La presentación también plantea que la minería opera bajo un sistema de “anillos geográficos”, donde primero se prioriza el área de influencia directa de los proyectos, luego el resto de la provincia, posteriormente otros proveedores nacionales y finalmente importaciones.

Exploración: perforación, geología y servicios técnicos

En exploración aparecen provincias como San Juan, Jujuy, Salta, Santa Fe, Buenos Aires, Mendoza y CABA, donde se concentran empresas ligadas a topografía, cartografía, perforación, geología, hidrología, gestión ambiental e ingeniería de proyectos.

El relevamiento ubica particularmente a Jujuy, Salta, San Juan, Santa Cruz, Buenos Aires y Mendoza dentro de los servicios de perforación, mientras que en ingeniería de proyectos aparecen CABA, Buenos Aires, Jujuy y Santa Fe.

En esta etapa también se identificó presencia de laboratorios locales, aunque el estudio señala que parte de los instrumentos de medición, plataformas y componentes de perforación continúan dependiendo de provisión importada, especialmente en equipamiento especializado para exploración minera.

Construcción: estructuras, hormigón y campamentos

En construcción, el mapa proveedor amplía la participación territorial y suma empresas vinculadas a obra civil e infraestructura minera. Allí aparecen provincias de Cuyo, junto con Buenos Aires, Córdoba, Catamarca, Neuquén y el NOA.

El informe identifica oferta nacional en estructuras metálicas, tanques, tolvas, pasarelas, módulos habitacionales, campamentos, hormigón, tuberías, válvulas, bombas, vibradores, cableado y bandejas eléctricas.

Según las proyecciones elaboradas por UIA y CAEM, la construcción de proyectos mineros demandará anualmente 200.000 m³ de hormigón, 45.000 toneladas de acero estructural y alrededor de 7 millones de m³ de movimiento de suelos. El estudio también proyecta requerimientos de 300 kilómetros de tuberías por año y unos 6.000 módulos habitacionales destinados a campamentos mineros.

La presentación sostiene además que en esta etapa pesan especialmente factores como cumplimiento de plazos, capacidad de respuesta, confiabilidad operativa y conocimiento territorial, en un contexto donde los proyectos buscan reducir riesgos durante la fase de construcción.

Operación: insumos industriales y servicios permanentes

En operación, la red de proveedores se expande hacia segmentos ligados al abastecimiento continuo de las minas. Allí aparecen empresas vinculadas a insumos químicos, consumibles industriales, mantenimiento mecánico y eléctrico, transporte, logística, catering, hotelería, lavandería y servicios asociados al funcionamiento permanente de los proyectos.

El estudio ubica especialmente a Buenos Aires, Córdoba, Salta, San Juan y Jujuy dentro de la provisión de reactivos químicos utilizados en procesamiento mineral, como cal, soda cáustica y ácido sulfúrico.

También aparecen proveedores vinculados a indumentaria y calzado de seguridad en Buenos Aires, Jujuy, San Juan, Tucumán y Salta, además de servicios de cercanía asociados a las operaciones mineras.

Las proyecciones de demanda elaboradas por UIA y CAEM muestran además la escala que podría alcanzar la futura operación minera argentina. El informe estima requerimientos de 2 GW continuos de electricidad, 470 millones de litros de diésel por año y alrededor de 1,2 millones de toneladas anuales de cal para abastecer operaciones de cobre y litio.

El trabajo concluye que la minería argentina ya cuenta con una plataforma industrial distribuida territorialmente, aunque plantea la necesidad de avanzar en una mayor coordinación interprovincial y en esquemas que permitan complementar capacidades entre regiones productivas.

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