La arena que Vaca Muerta necesita quedó en el medio de una pelea salarial
Un conflicto salarial entre el gremio de conductores navales y las cámaras empresarias reabrió el debate sobre el insumo clave para el fracking.
La arena es indispensable para el fracking en Vaca Muerta.
ShutterstockNadie discute los barriles, los metros cúbicos ni los millones de dólares que mueve Vaca Muerta. Pero hay un insumo silencioso, poco glamoroso, sin el cual ningún pozo no convencional puede completarse: la arena. Sin ella no hay fractura hidráulica posible, y por lo tanto no hay producción. Ese material, que se extrae y transporta principalmente desde el litoral entrerriano hacia la cuenca neuquina, quedó en el centro de un conflicto gremial que, aunque todavía no afectó el abastecimiento, encendió una alerta sobre uno de los eslabones más frágiles de la cadena logística de la formación.
El Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (SICONARA), que conduce a nivel nacional Mariano Vilar, lleva meses negociando una recomposición salarial con la Cámara de Arena y Piedra del Litoral sin lograr acuerdo. Según el gremio, se realizaron más de diez audiencias en el ámbito del Ministerio de Trabajo sin que las partes pudieran destrabar la discusión. El 19 de junio, SICONARA se declaró en "libertad de acción", un paso que habilita medidas de fuerza y que reabrió la discusión pública sobre qué tan expuesta está la cadena de suministro del principal yacimiento no convencional del país.
Desde las operadoras, mientras tanto, buscaron bajarle el tono a la alarma. Consultada por la prensa especializada, YPF sostuvo que, por el momento, no existen riesgos para el traslado ni para el abastecimiento de arena hacia las operaciones de Vaca Muerta, y que las tareas continúan con normalidad. Esa es, hoy, la fotografía: un conflicto salarial sin resolver que todavía no impactó en los pozos, pero que tampoco se cerró.
Un insumo que crece al ritmo de los pozos
La arena utilizada en la fractura hidráulica —conocida en la jerga como "agente sostén" o proppant— cumple una función puntual pero indispensable: mantiene abiertas las fisuras generadas en la roca durante el proceso de fractura, permitiendo que el petróleo y el gas fluyan hacia la superficie. Cuantos más pozos se perforan y fracturan, mayor es el volumen de arena requerido, y la industria ya consume varios millones de toneladas anuales solo para sostener el ritmo actual de desarrollo.
Ángel Raimundi, secretario adjunto de SICONARA, fue el más explícito respecto del reclamo salarial: "Los trabajadores no pueden seguir absorbiendo el costo del ajuste mientras las empresas se rehúsan a discutir una recomposición salarial razonable. Estamos hablando de una actividad estratégica para la economía argentina, que sostiene cadenas productivas fundamentales y cuya continuidad depende exclusivamente del esfuerzo diario de nuestros compañeros". Desde la seccional Rosario, Fernando Ramírez fue en la misma línea: aseguró que el sindicato presentó "propuestas concretas y sustentables" en las audiencias paritarias, pero que encontró de parte empresaria "una actitud intransigente que desconoce la realidad que atraviesan los trabajadores".
La discusión llega en un momento particular para el mapa de la arena en Vaca Muerta. Durante años, Río Negro compitió con Entre Ríos como origen del material: en su mejor momento, la arena rionegrina llegó a representar hasta el 40% del agente sostén utilizado en la cuenca. Pero YPF definió priorizar el material entrerriano por su mayor durabilidad a lo largo del proceso productivo del pozo, según explicó públicamente el CEO de la petrolera, Horacio Marín, lo que le restó protagonismo a las canteras rionegrinas. Vista Energy, en cambio, sigue explorando el uso de arena de una cantera propia ubicada en la zona centro de Neuquén, en paralelo a pruebas de mezcla con material entrerriano que otras operadoras no continuaron.
La logística, otra vez, como cuello de botella
El conflicto salarial no es el único frente abierto en torno a la arena. El crecimiento sostenido de camiones hacia la cuenca neuquina volvió a poner en agenda, en Río Negro, un proyecto de infraestructura conocido informalmente como la "ruta de las arenas": una traza alternativa de aproximadamente 70 kilómetros entre las localidades de Roca y Cinco Saltos, pensada para conectar las rutas 6 y 151 y descomprimir el tránsito pesado que hoy se concentra en las rutas nacionales 22 y 151. El Gobierno provincial trabaja en estudios técnicos sobre esa traza desde 2023, en articulación con Vialidad Rionegrina, aunque todavía no hay una fecha definida para su ejecución.
En paralelo, Río Negro evalúa la posibilidad de que la arena ingrese directamente por el puerto de San Antonio Este, una alternativa más cercana que Punta Colorada para reducir el costo del transporte terrestre hasta los yacimientos. Según trascendió, existen empresas que ya presentaron proyectos concretos para esa vía, aunque la provincia remarcó que la concreción depende de acuerdos entre privados, ya que el Estado solo puede ofrecer condiciones de estabilidad regulatoria.
Lo que conecta ambos frentes —el salarial y el logístico— es la misma tensión de fondo: Vaca Muerta creció a un ritmo que su cadena de abastecimiento no siempre logró acompañar con la misma velocidad. La arena, a diferencia del gas o el petróleo, no tiene un ducto que la transporte: depende de camiones, de rutas, y de los trabajadores que los conducen. Cuando esa cadena se tensiona, ya sea por un reclamo salarial o por la falta de una traza vial adecuada, el reflejo inmediato en la industria es preguntarse qué tan sólido es, en la práctica, el eslabón más terrestre de todo el proceso.
Por ahora, ni las operadoras ni el Gobierno de Río Negro hablan de una crisis de desabastecimiento. Pero la discusión paritaria sigue abierta, sin fecha de resolución, y la infraestructura alternativa para descomprimir el tránsito de arena continúa en etapa de estudio, sin plazos firmes de construcción.
