GLP: Argentina podría exportar US$ 2.000 millones y crear nuevo negocio
Brasil y Asia representan los mercados con mayor potencial para las exportaciones de GLP argentino, pero el desafío radica en la infraestructura de salida.
Los mercados de GLP se mueven al ritmo de la guerra en Medio Oriente
ShutterstockVaca Muerta empieza a mostrar un nuevo negocio exportador que puede sumar una importante fuente de dólares para Argentina: el GLP, principalmente propano y butano, obtenido a partir del procesamiento del gas.
Un informe del Instituto de Energía de la Universidad Austral proyecta que las exportaciones argentinas de estos productos podrían pasar de las actuales 1,6 millones de toneladas anuales a entre 3 y 3,4 millones en 2030. Hacia 2035, el volumen podría superar los 5 millones de toneladas y generar más de US$2.000 millones por año.
El salto dependerá de la ejecución de grandes proyectos de infraestructura y procesamiento vinculados al crecimiento de Vaca Muerta. Argentina produjo unas 3 millones de toneladas de GLP/NGL comercial durante 2025. La capacidad podría crecer con tres desarrollos centrales.
El primero es la ampliación de Compañía Mega, que prevé elevar su capacidad de procesamiento de 4.800 a 7.200 toneladas diarias. La primera etapa demandaría entre US$250 y US$260 millones, dentro de un programa integral estimado en unos US$650 millones.
El segundo proyecto es el de TGS, que contempla una inversión superior a US$3.000 millones para desarrollar el procesamiento de líquidos en el corredor entre Tratayén, General Cerri y Bahía Blanca.
La iniciativa podría alcanzar una capacidad de entre 2,7 y 2,8 millones de toneladas anuales de líquidos C3+. Una parte importante corresponde a propano y butano, con un potencial cercano a 2,4 millones de toneladas de GLP comercial cuando opere a plena capacidad.
El tercer frente está relacionado con los proyectos de GNL en Río Negro. El procesamiento del gas destinado a la licuefacción podría generar nuevos volúmenes de propano, butano y gasolina natural para exportar desde el Golfo San Matías.
Así, el crecimiento de Vaca Muerta no quedaría limitado al petróleo y al gas natural: también podría impulsar una cadena exportadora de líquidos con salida desde distintos puntos de la costa argentina.
Brasil y Asia, en la mira
El mercado regional aparece como el primer destino natural. Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Perú tienen demanda y ventajas logísticas para recibir GLP argentino. Brasil es el mercado con mayor potencial por su escala y su déficit estructural, mientras que Chile presenta una oportunidad por la cercanía geográfica.
Pero si Argentina logra aumentar fuertemente sus volúmenes, el negocio podría mirar más lejos. India, China, Japón y Corea del Sur son grandes consumidores e importadores de GLP y propano. India, en particular, comenzó a ganar relevancia como destino para cargamentos argentinos durante 2025 y 2026. El desafío será pasar de operaciones puntuales a exportaciones regulares y de mayor escala.
El cuello de botella está afuera de Vaca Muerta
El recurso existe. El problema es cómo sacarlo y procesarlo. El informe de la Universidad Austral advierte que el crecimiento de las exportaciones requerirá nuevas inversiones en separación de líquidos, poliductos, fraccionamiento, almacenamiento y puertos.
En ese esquema, Bahía Blanca, General Cerri y Puerto Galván podrían convertirse en nodos centrales para la salida de los líquidos provenientes de Vaca Muerta. La oportunidad, entonces, no depende solamente de cuánto gas pueda producir la formación neuquina. También de la capacidad argentina para construir la infraestructura que permita transformar esos líquidos en exportaciones competitivas.
Si los proyectos avanzan según las proyecciones, Vaca Muerta podría sumar al petróleo y al gas un tercer gran motor exportador: el GLP como nueva fuente de dólares para la Argentina.

