Cobre: Glencore anticipa una ofensiva de inversiones y apunta a producir más de 500.000 toneladas
Martín Pérez de Solay, CEO de la empresa minera, destacó la oportunidad argentina para el cobre en el nuevo escenario geopolítico, pero enfatizó la necesidad de agilizar las inversiones mineras para alcanzar el potencial.
Plan de Glencore: Proyecta más de 500.000 toneladas de cobre para 2030 con proyectos en Catamarca y San Juan
Shutterstock“En materia de minería estamos en pañales en comparación con Chile”. Con esa definición, el CEO de Glencore Argentina, Martín Pérez de Solay, resumió el desafío que enfrenta el país para transformar su enorme potencial geológico en producción y exportaciones.
Durante su exposición en el Council of the Americas, el ejecutivo remarcó que Chile lleva alrededor de un siglo de desarrollo minero y cuenta con una licencia social mucho más consolidada, mientras que Argentina todavía debe construir las condiciones para desarrollar una industria de gran escala.
Pérez de Solay también puso el foco en un problema central: los tiempos de la geología y de la inversión minera chocan con los tiempos de la política. Un proyecto puede demandar entre 10 y 15 años de exploración y evaluación, otros tres años de reducción de riesgos, cuatro o cinco años de construcción y luego entre 20 y 30 años de producción. “Las decisiones que tomamos hoy van a impactar durante los próximos 70 años en Argentina”, planteó.
El plan de Glencore
En ese contexto, Glencore busca acelerar su hoja de ruta en el país. La compañía había anunciado inversiones por US$ 4.500 millones para Agua Rica y US$ 9.000 millones para Pachón, pero ahora diseñó un esquema escalonado para adelantar la generación de producción y exportaciones.
El primer paso es Bajo de la Alumbrera, en Catamarca, yacimiento que dejó de producir cobre en 2018. Tras completar las presentaciones ambientales y trabajar con la provincia, Glencore inició en junio los trabajos de reapertura.
La expectativa es contar con mineral para exportar el próximo año, con una producción prevista de unas 70.000 toneladas anuales de cobre, además de oro, durante aproximadamente cuatro años.
En paralelo avanzará Agua Rica, también en Catamarca, aprovechando la infraestructura y cercanía con Alumbrera. El objetivo es comenzar la producción en 2032.
El tercer paso será Pachón, en San Juan. Según Pérez de Solay, la presentación del estudio de impacto ambiental está prevista para el primer trimestre del próximo año y la construcción comenzaría cuando Agua Rica se encuentre avanzada.
La proyección de Glencore es ambiciosa: para 2030 la Argentina podría estar en condiciones de producir más de 500.000 toneladas de cobre fino a partir de estos proyectos.
La oportunidad del cobre
Para el CEO de Glencore, la oportunidad argentina se potencia por el nuevo escenario geopolítico. El mundo está dejando atrás el modelo de cadenas de suministro “just in time” para pasar a una lógica de “just in case”, con mayores inventarios y búsqueda de proveedores seguros.
Eso incrementa la demanda por minerales críticos y coloca al cobre en el centro de la transición energética. Pérez de Solay sostuvo que Argentina, por ser un territorio sin conflictos y mantener buenas relaciones con Estados Unidos, tiene una oportunidad excepcional. Según su estimación, el país podría aportar entre 1,5 y 2 millones de toneladas de cobre al mercado mundial durante los próximos diez años.
Los siete proyectos que mira Glencore
El ejecutivo también enumeró siete proyectos de clase mundial que considera estratégicos para el futuro minero argentino: Josemaría, Los Azules, Filo del Sol, Mara/Agua Rica, Pachón, Taca Taca y San Jorge.
Varios ya cuentan con avances ambientales y permisos, mientras otros atraviesan distintas etapas de evaluación y aprobación. El desafío, según Pérez de Solay, es generar condiciones de confiabilidad para que esas inversiones puedan concretarse.
La llegada de estos proyectos también ejercerá presión sobre la infraestructura: rutas, caminos, trenes, puertos, escuelas y hospitales deberán acompañar una expansión de la actividad que demandará trabajadores y servicios en las provincias mineras.
El mensaje final del ejecutivo fue directo: “La gran minería está en Argentina”, pero ahora hace falta acelerar. “Los grandes están hoy acá esperando que demos los pasos que tenemos que dar”, sostuvo Pérez de Solay, quien cerró con un reclamo que resume la posición de Glencore: “Ha habido un montón de trabajo, necesitamos más celeridad”.
