Otra vez en el subibaja: el petróleo se desploma por la tregua en Medio Oriente

El Brent cayó más de 7% tras el anuncio de una nueva ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán. La Opep+ sube la oferta y presiona a la baja.

barco petrobras

Los precios internacionales del petróleo registraron este lunes una fuerte baja luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara el inicio de nuevas conversaciones con Irán y suspendiera una ofensiva militar que amenazaba con reavivar el conflicto en Medio Oriente.

El Brent, referencia para Europa, llegó a caer un 7,25% durante la rueda y se ubicó en torno a los US$83,57 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) retrocedía un 6,02%, hasta los US$79,57.

La reacción del mercado respondió al alivio geopolítico. El anuncio de Washington volvió a reducir el riesgo de una interrupción en el suministro desde el Golfo Pérsico y reavivó las expectativas de que el estrecho de Ormuz continúe operando con normalidad. Por esa vía marítima circula cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo, por lo que cualquier amenaza sobre su funcionamiento suele traducirse inmediatamente en un salto de las cotizaciones.

La caída de este lunes es un nuevo capítulo de un mercado que lleva meses oscilando al ritmo de la guerra en Medio Oriente. A comienzos de año, la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán llevó al Brent a rozar los US$120 por barril, ante el temor de un cierre prolongado de Ormuz. Luego, la reapertura del corredor marítimo provocó una rápida corrección de los precios, que volvieron a estabilizarse en torno a los US$80. Sin embargo, la ruptura de la tregua semanas atrás impulsó nuevamente las cotizaciones hacia la zona de los US$100, movimiento que ahora vuelve a revertirse con el retorno de las negociaciones diplomáticas.

La OPEP+ cambia el escenario

Pero esta vez la geopolítica no es el único factor que juega en contra del precio del crudo.

El fin de semana, la OPEP+ acordó un nuevo incremento de 188.000 barriles diarios para septiembre, en línea con el proceso de desarme de los recortes voluntarios que el grupo había implementado en 2023 para sostener las cotizaciones internacionales.

La decisión marca un cambio de estrategia. Durante los últimos dos años, el cartel había privilegiado restringir la producción para evitar un exceso de oferta. Ahora, con un mercado más equilibrado y la necesidad de recuperar participación frente a productores como Estados Unidos, comenzó a devolver gradualmente esos barriles al mercado.

El movimiento también refleja el reacomodamiento interno que atraviesa la organización luego de la salida de Emiratos Árabes Unidos, país que buscaba incrementar su producción más allá de las cuotas acordadas por el grupo. La decisión de Abu Dhabi aceleró la discusión sobre la política de oferta y terminó empujando a la alianza hacia una apertura gradual de los grifos.

¿Cambio de ciclo?

La combinación entre una menor tensión militar y una mayor oferta petrolera configura un escenario muy distinto al de comienzos de año. Si durante los meses más críticos el precio del barril estuvo explicado casi exclusivamente por la incertidumbre geopolítica, ahora empiezan a ganar peso los fundamentos propios del mercado.

Para los analistas, mientras las negociaciones entre Washington y Teherán continúen avanzando y la OPEP+ mantenga su hoja de ruta para incrementar la producción, será cada vez más difícil que el Brent vuelva a sostener valores cercanos a los US$100, salvo que se produzca una nueva escalada militar que afecte directamente el suministro.

Para Argentina, un barril en torno a los US$80-85 continúa siendo un nivel favorable para el desarrollo de Vaca Muerta y los proyectos de exportación de petróleo. Sin embargo, implica dejar atrás el escenario extraordinario de precios de tres dígitos que, aunque impulsado por un contexto de alta incertidumbre internacional, mejoraba sensiblemente la rentabilidad de las exportaciones y aceleraba el ingreso de divisas al país.

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