Neuquén avaló la cesión de áreas de Pluspetrol a YPF, que refuerza su estrategia gasífera
Dos de las tres zonas operan en modo convencional y la tercera cuenta con potencial de shale. Especialización para exportar GNL.
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El Gobierno de Neuquén aprobó la cesión de tres áreas hidrocarburíferas de Pluspetrol a YPF, en una operación que apunta a consolidar la estrategia gasífera vinculada al desarrollo de exportaciones.
La medida, oficializada a través de decretos del Ministerio de Energía provincial, habilita el traspaso del 100% de la participación de Pluspetrol —equivalente al 50% en cada bloque— en las áreas Meseta Buena Esperanza, Aguada Villanueva y Las Tacanas.
Con esta decisión, YPF pasará a tener la titularidad total y la operación de los tres activos, lo que permitirá una gestión unificada y una mayor eficiencia en el desarrollo de los recursos.
Activos clave para el gas
Dos de las áreas involucradas —Meseta Buena Esperanza y Aguada Villanueva— son concesiones de explotación convencional que ya se encuentran en producción. En tanto, Las Tacanas aparece como un bloque con potencial no convencional, actualmente bajo la figura de “Lote Bajo Evaluación”.
En conjunto, se trata de activos estratégicos dentro de la cuenca neuquina, con fuerte potencial para incrementar la producción de gas en los próximos años.
Reordenamiento con foco en GNL
La operación forma parte de un acuerdo más amplio de intercambio de activos entre YPF y Pluspetrol, orientado a reorganizar sus portafolios en Vaca Muerta.
En ese esquema, la petrolera controlada por el Estado busca concentrarse en bloques clave para abastecer el proyecto Argentina LNG, una de las principales apuestas del país para escalar exportaciones de gas a nivel global.
La unificación de estas áreas bajo control de YPF responde a esa lógica: ordenar activos, ganar escala operativa y asegurar suministro para un proyecto que requiere volúmenes crecientes y previsibilidad productiva.
Paso administrativo clave
El aval de la provincia era un requisito indispensable para avanzar con la operación, ya que la normativa hidrocarburífera exige la autorización de la autoridad concedente para cualquier cesión de participaciones.
Con este paso formal cumplido, YPF queda en condiciones de avanzar en la consolidación de estos bloques dentro de su estrategia de crecimiento, en un contexto donde el gas de Vaca Muerta gana protagonismo como eje del desarrollo energético argentino.
