La fractura hidráulica 100 % eléctrica llega a Vaca Muerta: YPF profundiza su alianza con Halliburton
YPF incorporó el sistema Zeus, que reemplaza motores diésel por unidades eléctricas y llega por primera vez fuera de Estados Unidos.
El sistema Zeus de fractura hidráulica 100% eléctrica, que usará YPF en Vaca Muerta.
YPFYPF incorporó al país el primer set de fractura hidráulica 100% eléctrica destinado a operaciones no convencionales, un hito tecnológico que marca un nuevo paso en la transformación de sus operaciones en Vaca Muerta. El equipamiento, descargado en la Terminal Zárate perteneciente al Grupo Murchison, es el primero de cuatro sets de fractura eléctrica contemplados en el acuerdo alcanzado meses atrás entre YPF y Halliburton.
El sistema, bautizado Zeus, reemplaza los motores a diésel por unidades eléctricas que generan la energía directamente en el sitio de trabajo, un procedimiento que en la jerga de la industria se conoce como generación in situ. Su llegada a la Argentina representa, además, el debut internacional de la tecnología Zeus fuera de Estados Unidos, donde ya venía operando en formaciones no convencionales de alta exigencia.
"Estamos incorporando la última tecnología disponible en el mundo para seguir mejorando la productividad, la eficiencia y la competitividad de nuestras operaciones", señaló Matías Farina, vicepresidente ejecutivo de Upstream de YPF, al presentar la incorporación del equipo. El directivo enmarcó la decisión dentro de un objetivo declarado por la compañía: convertirse en la operadora de no convencionales más relevante a escala global.
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Un contrato plurianual con Halliburton que va más allá de un equipo
La llegada del set eléctrico forma parte de un contrato estratégico a cinco años entre YPF y Halliburton, confirmado por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, que prevé el primer despliegue internacional de la tecnología ZEUS de fracturación eléctrica y fue adjudicado tras un proceso competitivo con exclusividad durante su vigencia. El acuerdo no se limita al hardware de fractura: incluye también la plataforma OCTIV Auto Frac, una herramienta de automatización integrada al entorno digital de Halliburton que permite uniformidad en la ejecución de cada etapa de fractura durante el bombeo.
Desde el punto de vista técnico, cada unidad de bombeo eléctrica del sistema Zeus puede entregar hasta 5.000 caballos de fuerza hidráulicos de manera sostenida, con capacidad de operar a caudales y presiones elevados. Esa potencia, sumada a los sistemas de control de precisión que permiten ajustes instantáneos durante la operación, es lo que la compañía señala como la principal ventaja frente a los equipos convencionales a diésel, tanto en términos de productividad como de confiabilidad operativa.
Menos diésel, menos mantenimiento: qué cambia en la operación
El monitoreo remoto desde los centros de control de YPF se vuelve, con este tipo de tecnología, una herramienta central: permite seguir cada parámetro de la operación en tiempo real y reducir la exposición del personal en el campo. A eso se suma una ventaja operativa que la compañía destaca de manera reiterada: al depender menos de componentes mecánicos tradicionales, el sistema eléctrico reduce las tareas de mantenimiento asociadas a los motores diésel convencionales, lo que en teoría se traduce en menos tiempos muertos entre etapas de fractura.
La incorporación de Zeus también se inscribe en una transición tecnológica más amplia que atraviesa a toda la actividad de completación en Vaca Muerta: el pasaje desde los equipos a diésel —más caros y más contaminantes— hacia una etapa intermedia de tecnología dual fuel, que combina diésel y gas, y de ahí hacia equipos puramente eléctricos como el que YPF acaba de incorporar. Ese recorrido no es exclusivo de la Argentina: es la misma lógica que viene guiando la renovación de flotas de fractura en las principales cuencas no convencionales del mundo, donde el costo del combustible y las exigencias de reducción de emisiones empujan a las operadoras hacia soluciones eléctricas.
Por el lado de Halliburton, Hernán Carbonell, gerente de desarrollo de negocios de la compañía en la Argentina, explicó en una presentación sectorial que la viabilidad del proyecto se sustentó en la incorporación de módulos de generación integrados a las operaciones, un detalle que confirma que la instalación de Zeus en Vaca Muerta no se limita al traslado de un equipo, sino que implica también desplegar la infraestructura energética necesaria para alimentarlo en locación.
Lo que todavía no se sabe
Hasta el momento, YPF no precisó en qué bloque de Vaca Muerta realizará la primera fractura con el nuevo equipo, un dato que debería conocerse en las próximas semanas a medida que el set complete su traslado logístico desde la Terminal Zárate hasta la cuenca neuquina. Tampoco trascendió, por ahora, un cronograma público de incorporación para los otros tres sets contemplados en el acuerdo con Halliburton, más allá de que la compañía los enmarca dentro de su estrategia de desarrollo conocida internamente como 4x4.
Lo que sí queda claro es que la carrera por reducir el costo por etapa de fractura —hoy uno de los componentes más determinantes en la ecuación económica del shale argentino— pasó a incluir, además de la escala y la eficiencia operativa, la propia matriz energética con la que se alimentan los equipos. Ese frente, hasta hace poco un detalle técnico menor, empieza a convertirse en un terreno de disputa tecnológica entre las principales compañías de servicios que operan en Vaca Muerta.
