ver más

Fracking: cómo funciona el método que revolucionó la energía en la Argentina

Qué es el fracking, cómo se aplica en Vaca Muerta y por qué es clave para la extracción de petróleo y gas.

La fractura hidráulica, conocida como fracking, es la técnica que permitió explotar hidrocarburos no convencionales y transformar el mapa energético global. Su desarrollo masivo comenzó en Estados Unidos y luego se expandió a otros países como Argentina, con epicentro en Vaca Muerta.

El proceso consiste en perforar pozos verticales y horizontales e inyectar grandes volúmenes de agua, arena y aditivos químicos para generar fracturas en la roca y liberar petróleo o gas.

En términos técnicos, un pozo puede requerir hasta 20.000 m³ de agua y miles de toneladas de arena. Esto implica una operación compleja y de alta inversión.

El fracking también genera debate por su impacto ambiental, especialmente en el uso del agua. Esto obliga a desarrollar mejores prácticas y regulaciones para su sostenibilidad.

Petróleo Vaca Muerta pozo

Fracking, la técnica que permitió explotar hidrocarburos no convencionales y transformar el mapa energético global.

Vaca Muerta, epicentro del fracking

En Argentina, el desarrollo del fracking se concentra en Vaca Muerta, donde los costos y la productividad mejoraron de forma significativa en la última década. Perforar y completar un pozo horizontal no convencional puede costar entre USD 10 y 15 millones, dependiendo de la longitud lateral y la cantidad de etapas de fractura.

Hoy, muchos pozos superan los 2.500–3.000 metros de rama horizontal y más de 40 etapas de fractura, lo que permitió aumentar la producción inicial y reducir costos por barril. En términos de eficiencia, la productividad por pozo en Vaca Muerta creció más del 30% en los últimos años, acercándose a niveles de cuencas líderes de Estados Unidos como Permian.

Las grandes empresas en las principales áreas

Entre los proyectos más relevantes se destacan Loma Campana (YPF–Chevron), el primer desarrollo masivo de shale en el país; Fortín de Piedra (Tecpetrol), que fue clave para el salto en producción de gas; y Bajada del Palo Oeste (Vista), uno de los desarrollos más eficientes en petróleo no convencional.

También avanzan áreas como La Amarga Chica (YPF–Petronas) y bloques operados por Shell y TotalEnergies.

Gracias al fracking, Argentina pasó de ser un país con declino productivo a alcanzar niveles récord, superando los 600.000 barriles diarios de petróleo y más de 130 millones de m³ diarios de gas, con la mayor parte proveniente de recursos no convencionales.