El Gobierno activa consulta pública de AMBA I, la primera obra del nuevo plan de transporte eléctrico
Energía abrió el proceso de participación ciudadana para la primera licitación del plan que prevé construir más de 5.600 km de nuevas líneas de alta tensión.
El Gobierno dio un nuevo paso para reactivar la expansión de la red de transporte eléctrico al convocar a la consulta pública del proyecto AMBA I, la primera obra del Plan Federal de Transporte Eléctrico que contempla la construcción de más de 5.600 kilómetros de nuevas líneas de alta tensión en distintas regiones del país. La convocatoria constituye un requisito previo al lanzamiento de la licitación internacional y marca el inicio formal de un programa largamente esperado por el sector energético.
El proyecto AMBA I apunta a reforzar el abastecimiento eléctrico del Área Metropolitana de Buenos Aires mediante nuevas instalaciones de transmisión que permitirán mejorar la confiabilidad del sistema, reducir restricciones operativas y disminuir el riesgo de cortes durante los picos de demanda. También busca acompañar el crecimiento del consumo en la región con mayor concentración de usuarios e industrias del país.
Sin embargo, el alcance de la iniciativa trasciende al AMBA. La obra forma parte de un programa nacional de ampliación de la red de transporte que contempla más de 5.600 kilómetros de líneas de alta tensión, además de nuevas estaciones transformadoras e instalaciones complementarias distribuidas en distintas provincias. El objetivo es resolver uno de los principales cuellos de botella que enfrenta el sistema eléctrico argentino después de años de escasa inversión en infraestructura de transmisión.
El cuello de botella de las renovables
La ampliación de la capacidad de transporte es uno de los reclamos históricos de las empresas de generación eléctrica. En los últimos años, numerosos proyectos de energías renovables y también de generación convencional quedaron demorados o directamente imposibilitados de avanzar por la falta de capacidad disponible para evacuar la energía producida.
Ese límite también afecta al Mercado a Término de Energías Renovables (MATER), donde prácticamente se agotó la capacidad de transporte disponible para celebrar nuevos contratos entre generadores y grandes usuarios. La situación fue señalada recientemente por la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER), que sostiene que hoy la principal restricción para seguir incorporando parques eólicos y solares ya no es tecnológica ni económica, sino la insuficiencia de la red eléctrica.
La expansión del sistema también será clave para aprovechar el crecimiento esperado de la demanda eléctrica impulsada por nuevos proyectos mineros, el desarrollo de Vaca Muerta, los futuros emprendimientos de hidrógeno verde y la electrificación de distintos procesos industriales.
Cómo sigue el proceso
La consulta pública permitirá que empresas, organismos técnicos, especialistas y ciudadanos presenten observaciones y propuestas antes del llamado a licitación. Una vez concluida esa instancia, el Gobierno avanzará con el proceso licitatorio para seleccionar al constructor y operador de la obra.
AMBA I será el primer proyecto en ejecutarse dentro del nuevo esquema de ampliación del transporte eléctrico, que prevé la participación del sector privado en el financiamiento y desarrollo de la infraestructura. La iniciativa busca comenzar a revertir un atraso de décadas en inversiones sobre una red que hoy condiciona el crecimiento de la generación y limita la incorporación de nuevas fuentes de energía en buena parte del país.
