Biocombustibles: el Senado acordó subir los cortes y cambiar de raíz el mercado
El Senado aprobó en comisión un dictamen lleva el bioetanol al 15% y el biodiésel al 10% y reemplaza gradualmente el sistema de precios y cupos administrados.
Biodiésel y etanol: suben los precios oficiales y crece la polémica por su impacto real en las naftas.
MdzEl Senado dio un paso decisivo hacia una nueva ley de biocombustibles. Después de semanas de negociaciones entre el oficialismo, bloques dialoguistas y representantes de las provincias productoras, las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda emitieron dictamen para un régimen que eleva los cortes obligatorios, pero fundamentalmente cambia las reglas con las que funciona el mercado.
El despacho unificó siete iniciativas y tomó como base el proyecto impulsado por Patricia Bullrich, aunque terminó incorporando numerosas modificaciones reclamadas durante el debate. El resultado quedó bastante lejos del esquema de apertura originalmente planteado por el oficialismo y estableció mecanismos de transición destinados especialmente a las pequeñas y medianas empresas de biodiésel.
La presidenta de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles, Flavia Royón, fue una de las protagonistas de la búsqueda de consensos. El dictamen reunió aportes de senadores de La Libertad Avanza, Provincias Unidas, Primero los Salteños, Independencia, Movere Santa Cruz, Movimiento por Misiones y el justicialismo.
Bioetanol: del 12% al 15%
Uno de los cambios centrales estará en las naftas. El corte obligatorio de bioetanol, actualmente en 12%, llegará al 15% al cumplirse un año de vigencia de la nueva ley.
La fórmula acordada mantiene un equilibrio entre las dos principales cadenas productivas: 6% quedará reservado al bioetanol elaborado a partir de caña de azúcar y otro 6% al producido con maíz. El 3% restante quedará abierto a la competencia entre productores.
Además, se incorporó un límite destinado a evitar posiciones dominantes: ninguna empresa podrá concentrar más del 20% del volumen correspondiente.
La distribución fue uno de los puntos especialmente sensibles para las provincias del NOA, productoras de bioetanol de caña, y para Córdoba y Santa Fe, donde se concentra buena parte de la industria basada en maíz.
El biodiésel llegará al 10%, pero con transición
Para el gasoil se estableció un recorrido diferente.
El corte obligatorio parte del actual 7,5% y subirá al 10% doce meses después de sancionada la ley. Sin embargo, la apertura del mercado será progresiva para evitar un desplazamiento inmediato de las empresas no integradas.
Durante la primera etapa, las pymes mantendrán la totalidad del 7,5% actual. Cuando el corte llegue al 10%, tendrán reservado el equivalente a 6,5 puntos porcentuales y los restantes 3,5 quedarán abiertos a la competencia entre empresas integradas y no integradas.
La protección disminuirá gradualmente. En 2029, las no integradas conservarán 5,5 puntos y 4,5 quedarán abiertos; en 2030, el reparto será de 5% para cada segmento. Posteriormente continuará la transición hasta 2036, con un cupo reservado del 3% para las no integradas.
También se fijará un límite de concentración: ninguna compañía podrá quedarse con más del 10% del mercado de biodiésel.
Adiós al precio administrado
Pero probablemente el cambio estructural más importante de la iniciativa no esté en los porcentajes.
El proyecto busca dejar atrás gradualmente el modelo actual, en el que el Estado establece cupos y determina los precios de los biocombustibles destinados al corte obligatorio.
En su lugar se implementará un sistema de subastas a través de un mercado electrónico, único, transparente y de acceso público. Allí se comercializarán los volúmenes necesarios para cumplir mensualmente con las mezclas obligatorias.
La plataforma deberá estar administrada por un operador independiente con experiencia en mercados energéticos, agropecuarios o financieros. El objetivo es que los precios surjan crecientemente de la competencia entre oferentes y no de resoluciones periódicas de la autoridad de aplicación.
El cambio responde a uno de los principales cuestionamientos del Gobierno al régimen vigente: considera que la regulación de precios y cupos restringió la competencia y terminó desalentando nuevas inversiones.
El diésel podría llegar al 15% biológico
El dictamen incorporó además un capítulo que puede tener un impacto importante sobre las refinerías.
Las petroleras podrán utilizar hasta 5% de aceite vegetal mediante coprocesamiento dentro de sus instalaciones, con los mismos beneficios fiscales previstos para el biodiésel.
Eso significa que, sumado al corte obligatorio del 10% de biodiésel, el combustible comercializado podría alcanzar hasta un 15% de componentes de origen biológico.
El coprocesamiento permite incorporar materias primas renovables dentro del proceso tradicional de refinación de hidrocarburos y abre otra vía para reducir la intensidad de carbono de los combustibles líquidos.
Producción nacional para el corte obligatorio
La apertura tampoco será irrestricta para los productos importados.
El dictamen establece que los biocombustibles utilizados para cumplir con los porcentajes obligatorios deberán ser elaborados en plantas instaladas y habilitadas en la Argentina y utilizando materias primas nacionales.
Las importaciones quedarán habilitadas para mezclas que superen voluntariamente el corte obligatorio o cuando la oferta doméstica resulte insuficiente para abastecerlo.
Las provincias y la Ciudad de Buenos Aires también podrán establecer sus propios regímenes de promoción y habilitar voluntariamente mezclas superiores dentro de sus territorios.
Las pymes todavía resisten
El acuerdo político no consiguió, sin embargo, cerrar la pelea dentro de la industria.
La Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB) rechazó el dictamen porque considera que la transición terminará reduciendo la participación de las empresas no integradas desde el actual 7,5% hasta apenas 3%.
La entidad sostiene que, aun con el plazo extendido hasta 2036, el esquema puede dejar fuera del mercado a numerosas plantas regionales y cuestionó además que no existan criterios geográficos para segmentar la competencia.
Del otro lado, la industria aceitera y las grandes productoras valoraron la apertura. CIARA sostuvo que el nuevo régimen permitirá competir a todas las empresas instaladas en el país, mientras CARBIO consideró que, pese a mantener diferencias con algunos puntos, el texto representa un avance hacia mayor competencia, inversiones y precios más eficientes.
Un acuerdo que todavía puede cambiar
El dictamen muestra también hasta dónde debió ceder el oficialismo para conseguir las firmas.
Bullrich reconoció durante el plenario que el texto quedó “muy modificado” respecto del proyecto inicial y destacó la incorporación de mecanismos para contemplar la situación de las empresas no integradas.
La negociación se inscribe en la misma dinámica que comenzó a observarse esta semana con otros proyectos: La Libertad Avanza necesita de sus aliados para avanzar con su agenda y, a cambio, empezó a incorporar demandas de los bloques provinciales.
La nueva ley de biocombustibles quedó así en condiciones de llegar al recinto durante septiembre. Pero el dictamen no necesariamente será el punto final de la negociación: las diferencias por el espacio reservado a las pymes de biodiésel siguen abiertas y algunos sectores ya anticipan que intentarán modificar nuevamente el texto durante la sesión.
Si finalmente prospera, la Argentina no sólo aumentará la cantidad de biocombustibles presentes en cada litro de nafta y gasoil. Cambiará también el mecanismo mediante el cual se decide quién los produce, cuánto vende y a qué precio.
