Asociado a Phoenix, José Luis Manzano invertirá US$ 6.000 M vía RIGI para aumentar producción en Vaca Muerta
La petrolera potenciará Vaca Muerta Este y planea adquirir nuevas zonas para pasar de los 20 mil barriles diarios actuales a 80 mil hacia 2030.
La petrolera Phoenix Global Resources se prepara para dar un salto de escala en Vaca Muerta con un plan de inversión de hasta US$ 6.000 millones y el objetivo de ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), en una señal que refuerza el renovado atractivo del shale argentino para el capital internacional.
El proyecto apunta a expandir de manera significativa su operación en el flanco oriental de la formación, además de sumar nuevos activos en carpeta. La apuesta no solo implica triplicar compromisos previos, sino también acelerar el crecimiento productivo en una cuenca que ya se consolidó como el motor energético del país.
La compañía, con mayoría de capitales de origen suizo, tiene entre sus accionistas al empresario argentino José Luis Manzano.
Una apuesta de largo plazo
Actualmente, la compañía produce en torno a 22.000-23.000 barriles diarios, pero proyecta un crecimiento exponencial hacia el final de la década, con incrementos que podrían superar el 200% en función del desarrollo de nuevos bloques y la intensificación de la actividad de perforación. Así, planea alcanzar los 80.000 barriles/día hacia 2030.
El plan contempla no solo el desarrollo de sus áreas actuales —como Mata Mora y Confluencia— sino también la incorporación de nuevos activos, lo que muestra una estrategia agresiva de expansión dentro de la cuenca neuquina.
El ingreso al RIGI aparece como un elemento central para viabilizar la inversión. El régimen ofrece beneficios fiscales, estabilidad regulatoria y garantías jurídicas que mejoran la rentabilidad de proyectos de gran escala.
Previsibilidad del negocio
En ese marco, el CEO de la compañía, Pablo Bizzotto, explicó en una entrevista con Bloomberg que el programa “virtualmente traslada el activo a un país desarrollado”, al tiempo que envía una señal clave sobre la previsibilidad del marco de negocios en la Argentina.
Ese cambio de percepción resulta determinante para atraer capitales externos en un sector que requiere inversiones intensivas y horizontes de largo plazo.
Efecto derrame en toda la industria
La iniciativa de Phoenix no es un caso aislado. Otras compañías del sector ya avanzaron o evalúan su ingreso al RIGI con proyectos multimillonarios, lo que configura una nueva ola de inversiones en el upstream argentino.
El Gobierno, de hecho, espera múltiples presentaciones bajo este esquema, con desarrollos que podrían aportar entre 50.000 y 100.000 barriles diarios cada uno, reforzando el objetivo de escalar la producción nacional.

