IMPSA acelera su expansión en Norteamérica y apunta al negocio hidroeléctrico
Tras su privatización, la firma selló un acuerdo con NEC para comercializar turbinas, generadores y sistemas de control.
IMPSA busca consolidar su nueva etapa con una apuesta fuerte al mercado energético de Norteamérica. La compañía mendocina anunció una alianza estratégica con la estadounidense National Electric Coil (NEC), un acuerdo que le permitirá ampliar la comercialización de su unidad Hydro en Estados Unidos, Canadá, México y Centroamérica y posicionarse en uno de los segmentos de infraestructura energética con mayor potencial de crecimiento en los próximos años.
La firma del acuerdo representa un paso relevante dentro del proceso de reestructuración y relanzamiento que atraviesa la histórica empresa argentina, que en los últimos meses logró estabilizar su situación financiera y comenzó a recuperar presencia en mercados internacionales.
El acuerdo
Según informó la compañía, NEC actuará como socio estratégico para impulsar la oferta de turbinas, generadores, componentes electromecánicos y sistemas de control destinados a proyectos hidroeléctricos en América del Norte. La empresa estadounidense cuenta con más de un siglo de trayectoria en soluciones para generadores de alta tensión y servicios especializados para el sector energético.
La movida apunta a aprovechar un contexto particularmente favorable para el negocio hidroeléctrico. En Estados Unidos y Canadá avanza un proceso de modernización de centrales construidas hace décadas, que requieren inversiones en actualización tecnológica, digitalización, mejoras de eficiencia y extensión de la vida útil de sus equipos. Ese escenario abrió un mercado multimillonario para proveedores especializados en repotenciación y equipamiento energético.
Desde IMPSA sostuvieron que Norteamérica ofrece oportunidades crecientes vinculadas a la infraestructura renovable y a la modernización de activos estratégicos. La compañía considera que la combinación de su experiencia en ingeniería hidroeléctrica y la presencia comercial de NEC puede transformarse en una plataforma para ganar participación en proyectos de gran escala.
Reestructuración
El desembarco comercial se produce además en un momento de recuperación para la empresa. Semanas atrás, la Justicia mendocina homologó el Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE) impulsado por la compañía como parte de su reestructuración financiera, un paso considerado clave para ordenar su deuda y avanzar en una nueva etapa de crecimiento.
Controlada actualmente por el fondo Industrial Acquisitions Fund (IAF) tras el proceso de privatización concretado este año, IMPSA busca reposicionarse como un actor global en sectores vinculados a la infraestructura energética, la tecnología industrial y los proyectos de alto valor agregado.
La empresa acumula más de 117 años de trayectoria y mantiene presencia en áreas como generación hidroeléctrica, energía nuclear, grúas portuarias y equipamiento para infraestructura crítica. Según datos de la compañía, sus desarrollos suman más de 50.000 megavatios instalados en más de 40 países.
La expansión en Norteamérica aparece ahora como uno de los ejes centrales de esa estrategia. En un contexto global atravesado por la transición energética, la necesidad de reforzar la estabilidad de los sistemas eléctricos y la creciente demanda de energías renovables, la modernización de centrales hidroeléctricas se transformó en un mercado cada vez más atractivo para compañías con experiencia tecnológica y capacidad de ingeniería especializada.

