Agua cara para el fracking: el nuevo costo que Neuquén les impone a las petroleras
El Decreto 792/2026 del Gobierno neuquino sube el canon por el agua usada en pozos no convencionales y declara prioritaria su reutilización ante la emergencia hídrica.
Equipo de fractura hidráulica operando en Vaca Muerta, Neuquén
ShutterstockEl agua, en Vaca Muerta, dejó de ser un insumo barato. El gobierno de Neuquén formalizó la Disposición 260/26 de la Subsecretaría de Recursos Hídricos, ratificada mediante el Decreto Provincial 792, que redefine cuánto van a pagar las operadoras por cada metro cúbico de agua que utilicen en perforaciones no convencionales. La medida llega en medio de una provincia que viene advirtiendo, desde hace meses, que el recurso no alcanza para sostener el ritmo de la actividad hidrocarburífera al mismo costo de siempre.
El mecanismo elegido tiene una particularidad: no fija un valor fijo en pesos, sino que indexa el costo del agua al de otro insumo crítico de la operación. Desde el 1° de julio de 2026, el canon por cada metro cúbico de agua utilizada en perforaciones no convencionales va a equivaler al valor de 2,5 litros de combustible Oil Grado 3 de YPF, y desde el 1° de enero de 2027 ascenderá al equivalente de 3 litros por metro cúbico. En la práctica, esto significa que el costo del agua para fracking va a moverse en la misma dirección que el precio de los combustibles, algo que las áreas de planeamiento de las operadoras van a tener que incorporar a sus modelos de costos de perforación.
Según los fundamentos de la norma, el agua es considerada un recurso estratégico para el desarrollo económico, social y ambiental de la provincia, cuya disponibilidad está sometida a una presión creciente por la sequía y el aumento de la demanda. La conclusión del gobierno provincial fue que los valores vigentes del canon ya no generaban suficiente incentivo económico para promover un uso más eficiente del recurso. La medida responde, en concreto, a la emergencia hídrica declarada en Neuquén desde octubre de 2025.
Reusar antes que captar agua nueva
El decreto no se limita a subir un precio. A través del Decreto 792/2026, el gobierno provincial estableció como política pública prioritaria la promoción del reúso, la recuperación y la recirculación del agua en la actividad hidrocarburífera no convencional, con el objetivo de reducir la dependencia de nuevas captaciones y mejorar la eficiencia en el uso del recurso. La norma busca, además, incentivar proyectos que incorporen esquemas de aprovechamiento complementario del agua ya utilizada.
La preocupación regulatoria por el agua del fracking no es nueva en Neuquén, pero sí lo es la magnitud del problema que enfrenta hoy. Desde 2012 está vigente el Decreto 1483/12, que reguló el uso del agua para fracturas no convencionales, prohibió usar agua subterránea apta para consumo humano y obligó a tratar el agua de retorno -el flowback- para priorizar su reutilización en nuevas etapas de fractura antes que su disposición final en pozos sumidero. Lo que cambia, catorce años después, es la escala: cada pozo no convencional demanda en promedio 22.500 metros cúbicos de agua para la hidrofractura, el equivalente a unas nueve piletas olímpicas, y la cuenca neuquina ya superó largamente los 600 pozos no convencionales perforados.
El costo que falta ver reflejado en el pozo
Lo que todavía no está claro es cuánto va a pesar este incremento en la ecuación económica de un pozo que, en conjunto, demanda inversiones de varios millones de dólares. El canon sigue siendo, en términos relativos, una porción menor del costo total de perforación y fractura, comparado con la logística, el arena de fractura o los servicios de wireline. La pregunta de fondo no es si las operadoras van a poder pagar el nuevo valor -probablemente sí- sino si un incentivo de precio alcanza para cambiar prácticas de uso del agua en una industria que, hasta ahora, no tuvo mayores limitantes para seguir creciendo en pozos por año. La provincia apostó a que sí. El próximo informe de Recursos Hídricos, dentro de algunos meses, va a empezar a mostrar si la apuesta funcionó.


