El plazo fijo recuperó terreno frente al dólar: así rinden $ 2 millones en el Banco Nación
Con la suba de tasas de la última semana, la colocación digital vuelve a ser una alternativa atractiva en pesos.
Después de varios meses de tasas prácticamente congeladas, el plazo fijo tradicional volvió a moverse en el Banco Nación. La entidad subió un punto porcentual el rendimiento de sus depósitos digitales, en un movimiento que —combinado con una inflación de agosto más baja de lo previsto y un dólar sin sobresaltos durante el mismo mes— le devolvió algo de atractivo a una herramienta que buena parte de 2026 quedó relegada frente a otras alternativas de ahorro en pesos.
Concretamente, el Banco Nación paga hoy una Tasa Nominal Anual (TNA) del 20% para los plazos fijos digitales de personas humanas constituidos a través de home banking o de la aplicación BNA+, en el tramo de 30 a 59 días. Eso equivale a una renta de 1,64% mensual. Para colocaciones algo más largas, de entre 60 y 89 días, la tasa sube levemente a 20,25% de TNA. Quien prefiera hacer el trámite de manera presencial en una sucursal, en cambio, sigue cobrando menos: 15,5% de TNA, el mismo nivel de los últimos meses, una brecha que el propio banco sostiene de forma deliberada para incentivar el uso de los canales digitales.

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Cuánto se gana con $2 millones a 30 días
Con esos números, alguien que constituya un plazo fijo digital en el Banco Nación con un capital inicial de $2.000.000, al cabo de los 30 días mínimos que exige el sistema financiero para este instrumento, retira un total de $2.032.877. Es decir, una ganancia de $32.877 en un mes, sin necesidad de mover un peso del depósito ni asumir ningún riesgo adicional más allá de la solvencia del banco.
El monto de ingreso es, por otra parte, bastante accesible: el requisito mínimo para abrir un plazo fijo digital en el BNA es de apenas $500, mientras que la vía presencial exige un piso de $1.500. La operación puede realizarse cualquier día hábil, entre las 5 y las 22 horas, a través del sitio web de la entidad o de la app BNA+.
Por qué la tasa le vuelve a ganar a la inflación y al dólar
El detalle que explica el renovado interés por el plazo fijo tiene que ver con la comparación frente a las otras dos variables que los ahorristas argentinos siguen de cerca casi por reflejo: la inflación y el dólar. Según el economista Camilo Tiscornia, director de la consultora C&T Asesores, la inflación de agosto se ubicó en 1,6%, por debajo del 2,1% de julio y del 1,9% de junio, el registro más bajo desde agosto del año pasado. El propio Tiscornia atribuyó esa desaceleración, principalmente, a la baja de componentes estacionales ligados al turismo tras el pico de las vacaciones de invierno, aunque aclaró que frutas y verduras volvieron a mostrar subas relevantes en el mismo período.
El dólar minorista oficial, por su parte, tuvo en agosto una variación de apenas 1,3%. Con esos dos números como referencia, el 1,64% mensual que hoy ofrece el plazo fijo digital del Banco Nación queda por encima de ambos, algo que no siempre ocurrió durante 2026 y que explica, en parte, el repunte de interés por este instrumento entre los ahorristas más conservadores.
Lo que viene: la variable que puede cambiar el panorama
El propio Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) que elabora el Banco Central entre 45 economistas privados proyectó, para agosto y septiembre, una inflación mensual de 1,8%, un nivel apenas superior al rendimiento actual del plazo fijo digital, lo que deja un margen ajustado pero todavía positivo para quien elija esta alternativa en el corto plazo.
Con todo, la ecuación entre plazo fijo, inflación y dólar es dinámica y puede modificarse con relativa rapidez, algo que los propios ahorristas ya aprendieron a monitorear de cerca durante los últimos años. La incógnita que empieza a asomar en el horizonte inmediato es cómo puede afectar a esa ecuación la incertidumbre electoral de cara a las presidenciales del año próximo, un factor que históricamente tiende a introducir volatilidad en el tipo de cambio y que podría, llegado el caso, inclinar la balanza hacia otras opciones de cobertura. Por ahora, mientras esas variables se mantengan estables, el plazo fijo tradicional vuelve a ser, para el ahorrista minorista en pesos, una alternativa a tener en cuenta.
