La revancha para Techint: YPF licita los caños del gasoducto más grande del país
El consorcio YPF-ENI-XRG publicará antes de fin de mes los pliegos para proveer los tubos de acero de Argentina LNG, tras dos derrotas recientes del grupo de Paolo Rocca en Vaca Muerta.
Caños de acero, vitales en Vaca Muerta.
Antes de que termine julio, YPF dará a conocer los pliegos de condiciones para una licitación que el Grupo Techint sigue esperando desde hace meses: la provisión de los tubos de acero para el gasoducto troncal de Argentina LNG, la obra de 48 pulgadas de diámetro más grande jamás construida en el país. Se trata de un ducto de 527 kilómetros que conectará Vaca Muerta con la costa rionegrina, acompañado por un poliducto para el transporte de derivados de gas y petróleo, dentro del proyecto integrado de exportación de GNL que encabezan YPF, la italiana ENI y la firma emiratí XRG.
Para el conglomerado que preside Paolo Rocca, esta convocatoria llega en un momento particularmente incómodo. Techint no logró hasta ahora hacer pie en ninguno de los dos grandes proyectos de exportación de gas licuado que hoy se construyen en la Argentina. En enero, su subsidiaria Tenaris compitió por proveer los caños del gasoducto de 478 kilómetros de Southern Energy (SESA), el proyecto liderado por Pan American Energy, y perdió frente a la india Welspun, pese a pedir igualar la mejor oferta. Semanas después, la constructora Pumpco, en sociedad con la italiana Bonatti y la argentina Contreras Hermanos, se quedó también con la obra civil de ese mismo gasoducto, dejando afuera a la alianza Techint-Sacde.
El golpe más reciente llegó el 8 de julio, y conviene distinguirlo bien de lo que ahora se licita. Ese mismo trío —Pumpco, Bonatti y Contreras Hermanos— fue notificado como ganador de la obra civil de construcción del gasoducto troncal de Argentina LNG, valuada en unos US$ 1.200 millones. La oferta ganadora resultó 15% más barata que la de la UTE Sacde-Techint, que había quedado en segundo lugar. Esa adjudicación —quién levanta físicamente el ducto— ya está resuelta y perdida para Techint. Lo que YPF, ENI y XRG van a licitar ahora, en cambio, es un proceso completamente distinto: la provisión de los caños de acero que se van a usar en esa misma obra. Es una compulsa separada, todavía sin pliegos publicados, y es ahí —no en la construcción, que ya se definió— donde Tenaris tiene su verdadera chance de revancha.
Una racha adversa que ya lleva cuatro derrotas para Techint
El patrón cambió de forma notoria en los últimos meses. Hasta 2024, Techint ganaba casi todas las licitaciones de infraestructura energética en las que participaba. Desde 2026, en cambio, encadenó cuatro derrotas consecutivas en procesos vinculados a Vaca Muerta y al negocio del GNL: los caños de Southern Energy, la obra civil de ese mismo gasoducto, el gasoducto San Matías —donde Techint ofertó US$ 610 millones y perdió frente a la UTE Víctor Contreras-SICIM— y ahora la obra civil de Argentina LNG, definida mediante un mecanismo inédito en el sector local: una subasta electrónica inversa en la que los dos finalistas ofertaron a la baja sin conocer la propuesta del rival ni la certeza de que ese rival siguiera en carrera.
La creciente presencia de oferentes internacionales sin trayectoria previa en infraestructura energética argentina modificó el mapa competitivo del sector. Pumpco, subsidiaria de la estadounidense MasTec y controlada por el empresario cubanoestadounidense Jorge Mas —dueño del Inter Miami, el club donde juega Lionel Messi—, se convirtió en una de las protagonistas de ese cambio de escenario, en sociedad con la italiana Bonatti. Contreras Hermanos, la firma local del trío, solo pudo participar como socio técnico y de apoyo, ya que la convocatoria fue exclusivamente internacional y no le permitió presentarse como oferente principal.
Esa mayor competencia, sostienen en el sector, explica en buena medida la baja en los costos finales de las obras energéticas vinculadas a Vaca Muerta. Pero para la industria pesada nacional, el correlato es menos auspicioso: semanas atrás, Tenaris efectivizó la desvinculación de 150 trabajadores metalúrgicos en su planta de Valentín Alsina, en el conurbano bonaerense. Los especialistas del sector coinciden en que el tramo del poliducto de Argentina LNG —más que el gasoducto principal— es hoy la principal esperanza para reactivar los talleres bonaerenses, en caso de que la firma de Rocca logre revertir la racha.
Lo que todavía está en juego en el gas
El resultado de la licitación de caños será determinante no solo para Techint, sino también para el futuro sociolaboral de la zona sur del Gran Buenos Aires, donde Tenaris concentra buena parte de su capacidad productiva. La compulsa contemplará la participación de proveedores nacionales e internacionales, y su resolución se espera para los próximos meses, aunque todavía depende de un factor previo: la decisión final de inversión (FID) del consorcio YPF-ENI-XRG para avanzar con la construcción del gasoducto, esperada para fines de este año o comienzos de 2027.
El trasfondo de esta nueva oportunidad no es ajeno a una dinámica que excede a la Argentina. Techint no compite solamente contra otras constructoras locales o regionales, sino contra un ecosistema global de proveedores de acero que operan con estructuras de costos muy distintas a las suyas, en un contexto de sobreoferta mundial que el propio mercado del acero atraviesa desde hace años. Esa ecuación, que ya le costó a Tenaris la provisión de los caños de Southern Energy frente a un competidor asiático, es la misma que ahora vuelve a poner en juego en Argentina LNG.
YPF, ENI y XRG avanzan mientras tanto en la preparación de los pliegos para licitar los materiales de ambos ductos, en un proceso que definirá si la revancha que busca el Grupo Techint finalmente llega, o si la compañía de Paolo Rocca deberá sumar una quinta derrota a la lista.
