José Luis Manzano no para y ahora desembarca en San Juan con un proyecto de cobre y oro en Calingasta
Compañía Minera Aguilar, del empresario José Luis Manzano, presentó la documentación para iniciar la prospección de "Peña III" en el departamento sanjuanino.
José Luis Manzano, poderoso empresario, ex funcionario menemista.
NAEl departamento de Calingasta, uno de los polos mineros más activos de San Juan, suma un nuevo jugador. Compañía Minera Aguilar, controlada por el empresario mendocino José Luis Manzano a través de su holding Integra Capital, presentó ante el Ministerio de Minería provincial toda la documentación necesaria para arrancar con la fase de prospección del proyecto "Peña III". El objetivo declarado es buscar cobre y oro en una zona que en los últimos años se convirtió en uno de los destinos preferidos de la exploración minera argentina.
El expediente, iniciado en el marco del decreto 0007/2024, quedó a la espera de la evaluación ambiental correspondiente. Como parte del procedimiento, la empresa puso a disposición de la comunidad de Calingasta y de toda la provincia el detalle de los trabajos que planea realizar en la zona, disponible en soporte magnético durante cinco días. Quienes quieran presentar observaciones u objeciones fundadas tienen un plazo de tres días hábiles, contados a partir de la consulta, para hacerlo por escrito ante la Mesa de Entradas del Ministerio de Minería.
Vale aclarar qué significa, en términos concretos, que un proyecto esté en esta etapa. La prospección es la instancia más temprana de cualquier emprendimiento minero: no implica extracción de minerales ni desarrollo de infraestructura de explotación, sino un conjunto de tareas preliminares de bajo impacto —estudios de gabinete sobre mapas geológicos y fotos satelitales, recorridas de campo, muestreo superficial de rocas y sedimentos, y mediciones geofísicas básicas— destinadas a determinar si el área tiene indicios suficientes como para justificar una inversión mayor. El riesgo de no encontrar nada es, en esta fase, sumamente alto.
Un desembarco en minería que no es casual
Peña III no es la primera incursión de Manzano en la minería sanjuanina, ni tampoco la única que su grupo tiene en danza en la región. Integra Capital ya cuenta con presencia en áreas estratégicas de exploración en los departamentos de Iglesia y Calingasta, y a través de otra de sus firmas —Aguilar San Juan— participó recientemente como oferente en la licitación pública que impulsó el Instituto Provincial de Exploraciones y Explotaciones Mineras (IPEEM) para nueve áreas mineras distribuidas entre ambos departamentos. En esa compulsa, que reunió a cinco empresas interesadas —entre ellas firmas vinculadas a Lundin Mining y a la familia Braun—, el holding de Manzano concentró sus ofertas específicamente en los bloques con potencial de cobre, dejando de lado otras zonas con oro y plata que también estaban en juego.
El interés de Manzano por la minería viene creciendo de forma sostenida en los últimos años. Su grupo opera la histórica Minera Aguilar, de cobre y plata en Jujuy, adquirió Potasio Río Colorado en Mendoza, y cuenta con concesiones de litio en Jujuy, Catamarca y La Rioja. En Perú, además, opera cuatro minas polimetálicas bajo el nombre Compañía Minera Volcán. La llegada a Calingasta con Peña III se suma, entonces, a una estrategia de diversificación que el empresario viene desplegando en distintos puntos de la cordillera y el noroeste argentino, con el cobre como uno de los ejes centrales de esa apuesta.
Calingasta, en el radar de los grandes jugadores
La elección del terreno no es azarosa. Calingasta forma parte de un cinturón metalogénico que en los últimos años atrajo a algunos de los nombres más grandes de la minería global. A pocos kilómetros de donde Manzano busca ahora indicios de cobre y oro, la canadiense AbraSilver Resource Corp. viene reportando resultados de perforación cada vez más prometedores en su proyecto La Coipita, financiado por una subsidiaria de Teck Resources, con intersecciones de cobre, oro, plata y molibdeno que ya lo consolidan como uno de los sistemas más relevantes de la cordillera sanjuanina.
Esa combinación de proyectos en distintas etapas —desde la prospección más incipiente de Peña III hasta la exploración avanzada de La Coipita— es, en algún sentido, el mapa típico de cómo avanza la minería: muchos proyectos entran, pocos sobreviven a la etapa de prospección, y solo una fracción menor llega finalmente a la construcción de una mina. Para Calingasta, cada nueva empresa que decide invertir en esa primera etapa —por más incierta que sea— es una señal adicional de que la zona sigue firme en el radar de la industria.
Por ahora, Peña III es apenas una apuesta inicial: sin resultados de perforación, sin certeza geológica y con la aprobación ambiental todavía pendiente. Si los estudios preliminares arrojan indicios favorables, el proyecto podrá avanzar hacia la etapa de exploración propiamente dicha, donde recién empezará a saberse si Calingasta le tiene reservado a Manzano algo más que una prospección.

