El Tren Trasandino, un viejo proyecto de US$ 4.000 millones que Argentina y Chile podrían reflotar
El proyecto busca reactivar la conexión entre Argentina y Chile, con el objetivo exportar hacia los puertos del Pacífico y reducir costos logísticos a Asia.
El Ferrocarril Trasandino unió Argentina con Chile hasta 1984.
@mendozantiguaLa reactivación del Tren Trasandino Central volvió a instalarse en la agenda binacional como una obra estratégica para el comercio internacional. El proyecto apunta a restablecer la conexión ferroviaria entre Argentina y Chile, atravesando la Cordillera de los Andes y vinculando los centros productivos argentinos con los puertos chilenos del Pacífico.
La inversión total estimada ronda los US$ 4.000 millones, incluyendo túneles, vías, sistemas de seguridad y logística asociada.
El principal atractivo del proyecto es su potencial para reducir tiempos y costos logísticos en el comercio con Asia. Actualmente, gran parte de la producción argentina debe recorrer miles de kilómetros adicionales para salir por el Atlántico. El acceso al Pacífico permitiría un salto de eficiencia para sectores como la minería, la agroindustria y la energía. Y tener una salida más rápida y barata utilizando la infraestructura portuaria chilena como plataforma de exportación.
El crecimiento de los proyectos de cobre y litio en el NOA y Cuyo vuelve a poner presión sobre la infraestructura existente.
El histórico ferrocarril y unía Argentina y Chile
De acuerdo al plan que circula en despachos nacionales y provinciales se apoya en la idea de revitalizar el viejo Ferrocarril Trasandino, que funcionó entre 1910 y 1984 y que, en su trazado original, unía la ciudad chilena de Los Andes con Mendoza, con paso por territorio sanjuanino. Aquella obra monumental, inaugurada el 5 de abril de 1910 tras décadas de dificultades técnicas y financieras, hoy está en ruinas. Pero su lógica vuelve a cobrar sentido en un contexto de búsqueda de corredores bioceánicos.
La iniciativa cuenta con el interés de consorcios privados y el acompañamiento de autoridades de ambos países, aunque aún enfrenta desafíos técnicos, financieros y regulatorios. Entre ellos, la necesidad de garantizar volúmenes de carga suficientes para asegurar su viabilidad económica.
Especialistas coinciden en que el Tren Trasandino no es una solución inmediata, sino una apuesta de largo plazo. Sin embargo, su concreción podría modificar de forma estructural el mapa logístico del Cono Sur y fortalecer la integración regional.
El ramal hacia Vaca Muerta
Uno de los aspectos más desafiantes del proyecto es la incorporación de un ramal estratégico hacia Vaca Muerta. Este tramo conectaría General Alvear con la principal formación energética del país y estaría diseñado para el transporte masivo de cargas clave para la economía argentina. Minería y litio, fundamentales para la transición energética global. Hidrocarburos, con salida eficiente de gas y petróleo.
Con fuerte impacto económico. Las proyecciones que manejan los equipos técnicos son ambiciosas. En un horizonte de cinco años, el corredor podría generar en Argentina un aumento de entre 15% y 25% de las exportaciones, con un impacto anual de hasta 0,6% del PBI. Y en Chile la consolidación como hubo portuario bioceánico, con subas de exportaciones de hasta 18%.


