Del camión al barco: el plan de Milei para descongestionar la logística de Vaca Muerta
El Gobierno enviará al Congreso una reforma de la Ley de Cabotaje que usa a la arena de Vaca Muerta como caso testigo para justificar el cambio.
La Hidrovía, la principal vía navegable del comercio exterior argentino que está en medio de una disputa por una licitación millonaria por 25 años.
Universidad Nacional de San MartínEl presidente Javier Milei confirmó el envío al Congreso de una reforma del régimen de cabotaje nacional, con Vaca Muerta como uno de los principales casos testigo para justificar el cambio normativo. El anuncio se realizó durante el discurso de apertura de la 138ª Exposición Rural de Palermo, donde el mandatario adelantó: "Estamos enviando al Congreso una ley que modifica el régimen de navegación de nuestro país, un antiguo reclamo de las provincias del norte".
El ejemplo que el propio Gobierno utiliza para ilustrar la necesidad de la reforma es siempre el mismo: la arena para fractura hidráulica (fracking) que hoy viaja en camión desde Entre Ríos hasta Neuquén, con un tránsito estimado en cerca de 1.500 vehículos diarios en ese corredor específico. Se trata de uno de los insumos más demandados por la actividad no convencional, y también uno de los que más presión ejerce sobre el estado de las rutas nacionales que conectan ambas provincias.
Barcos en lugar de camiones, al menos en el tramo largo
La iniciativa, que modifica el Decreto-Ley N° 19.492/44, busca trasladar buena parte de esa carga por agua y reservar el transporte por camión únicamente para el tramo final del recorrido. El esquema imaginado por el Gobierno contempla que la arena viaje por la Hidrovía Paraná-Paraguay hasta el Río de la Plata, y desde allí por vía marítima hasta algún puerto de la Patagonia, desde donde recién continuaría por camión hasta su destino final en la cuenca neuquina.
Para hacer viable ese esquema, el proyecto incluye la eliminación de aranceles para importar embarcaciones nuevas o de hasta 20 años de antigüedad, con el objetivo de ampliar rápidamente la oferta de buques disponibles para el transporte fluvial y marítimo. La reforma también habilita autorizaciones temporarias para que buques de bandera extranjera puedan operar el cabotaje entre puertos argentinos, y flexibiliza las exigencias sobre la tripulación nacional: elimina la obligación de contar con tripulación local durante los primeros 90 días de operación, con una escala gradual hasta alcanzar un piso del 75% al cabo de un año.
Un antiguo reclamo que ahora suma a Vaca Muerta como argumento
La reforma del cabotaje no es una demanda nueva: distintas provincias del norte argentino vienen reclamando desde hace años una mayor apertura del transporte fluvial y marítimo para abaratar el traslado de sus producciones regionales. Lo que sí es una novedad es que el Gobierno incorpore explícitamente a Vaca Muerta como caso testigo, en momentos en que la saturación logística de la cuenca neuquina se convirtió en una de las principales preocupaciones del sector energético.
La iniciativa forma parte de un paquete más amplio de reformas que impulsa el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado junto al Ministerio de Economía, que incluye además cambios en la ley de seguros, el mercado de capitales y nuevas concesiones viales. Se trata de una batería de medidas que el Gobierno pretende avanzar durante el segundo semestre del año, en el marco de su agenda general de desregulación económica.
Un debate que recién empieza
La propuesta promete abrir una discusión de fondo con distintos actores del transporte fluvial y marítimo argentino, entre ellos la marina mercante, los sindicatos del sector y el propio transporte automotor, que podría ver reducida una porción de su negocio si una parte relevante de la carga de insumos para Vaca Muerta efectivamente migra hacia el transporte por agua. El Congreso será, en definitiva, el escenario donde se resuelva si la Argentina logra destrabar uno de los principales cuellos de botella logísticos que hoy encarecen el desarrollo del shale neuquino, o si la iniciativa corre la misma suerte que otros intentos previos de reforma del régimen de cabotaje que no lograron prosperar en el Congreso.
