Vicuña suma tensión: La Rioja rechaza la exclusividad y amplía el conflicto por la línea de 500 kV

La oposición de La Rioja al uso exclusivo de la línea para Vicuña se agrega a los planteos regulatorios y abre un debate sobre financiamiento y acceso.

El acceso a la capacidad de transporte eléctrico requerido por el proyecto Vicuña generó debate en San Juan.

El acceso a la capacidad de transporte eléctrico requerido por el proyecto Vicuña generó debate en San Juan.

Generada con IA

La disputa por el acceso a la infraestructura eléctrica para abastecer al complejo Vicuña —integrado por Josemaría y Filo del Sol— continúa escalando en el plano regulatorio y político. A la solicitud de Audiencia Pública impulsada por el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) de San Juan y los cuestionamientos planteados por otros proyectos como Los Azules, se sumó en las últimas horas la provincia de La Rioja, que formalizó su oposición a la posibilidad de otorgar exclusividad sobre la línea de 500 kV.

El eje del conflicto se mantiene: Vicuña solicitó al ENRE el acceso a las instalaciones existentes en San Juan y la autorización para ampliar la capacidad de transporte eléctrico a su cargo, en un esquema que incluye el uso de infraestructura estratégica para viabilizar el desarrollo del proyecto.

La Rioja entra en escena

La novedad es la incorporación de La Rioja como actor directo en el expediente. La provincia presentó una oposición formal ante el ENRE contra la posibilidad de que Vicuña obtenga el uso exclusivo de la denominada “Línea Minera”, una infraestructura de 500 kV concebida originalmente como un corredor interprovincial.

El planteo riojano introduce una dimensión adicional al conflicto. Según explicó el secretario de Energía de La Rioja, Alfredo Pedrali, en declaraciones a Riojavirtual Radio, la línea fue desarrollada con aportes de distintas jurisdicciones y su objetivo era integrar a Cuyo con el NOA, habilitando el desarrollo de múltiples proyectos y no el uso exclusivo por parte de una sola operación minera.

En ese marco, Pedrali advirtió que la exclusividad podría limitar el acceso futuro de la provincia a esa infraestructura y condicionar el desarrollo de iniciativas productivas en regiones como el Valle del Bermejo, en un esquema que excede lo estrictamente minero.

Modelo de desarrollo en tensión

De esta manera, el caso deja de ser una discusión circunscripta a la operación de un proyecto para convertirse en un debate sobre el uso de infraestructura crítica en un escenario de expansión minera. Por un lado, el proyecto Vicuña busca asegurar condiciones operativas para avanzar en su desarrollo, incluyendo la ampliación del sistema eléctrico bajo esquemas de inversión directa. Por otro, las provincias comienzan a plantear la necesidad de preservar el carácter abierto y multipropósito de la infraestructura existente, en línea con una visión de desarrollo regional.

Con la participación del EPRE, el ENRE, empresas mineras y ahora también una provincia adicional, el expediente adquiere una dimensión política y federal. La eventual Audiencia Pública aparece como el próximo hito clave, no solo para evaluar los aspectos técnicos del acceso eléctrico, sino también para discutir el esquema de financiamiento, el uso de la infraestructura y el modelo de desarrollo que acompañará la expansión del cobre en la región.

En paralelo, La Rioja ya anticipó que, en caso de no obtener una respuesta favorable, podría avanzar por la vía judicial, lo que agrega un nuevo nivel de complejidad a un proceso que comienza a consolidarse como uno de los debates estructurales de la minería argentina en materia de infraestructura.

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