Veladero completó el primer recambio de personal y comienza a normalizar su operación tras el temporal
La mina sanjuanina Veladero concretó el primer cambio de turno luego de varios días de intensas nevadas. Más de 1.700 trabajadores movilizados.
Después de varios días en los que el fuerte temporal de nieve obligó a extender los turnos de trabajo y suspender el ingreso de nuevo personal, la mina Veladero concretó el primer recambio de trabajadores desde el inicio de la contingencia climática, un paso que marca el comienzo de la normalización de las operaciones en el yacimiento ubicado en la alta cordillera sanjuanina.
El operativo fue posible tras la mejora de las condiciones meteorológicas y la reapertura del camino de acceso, luego de intensas tareas de despeje y monitoreo para garantizar la circulación segura de vehículos en un corredor afectado por importantes acumulaciones de nieve y riesgo de avalanchas.
Recambio
Según informó la compañía, 950 trabajadores descendieron desde el campamento, mientras que 770 personas ascendieron para incorporarse a sus tareas, totalizando un movimiento logístico de 1.720 personas. El recambio se realizó de manera escalonada y bajo estrictos protocolos de seguridad, luego de que la empresa priorizara durante varios días la permanencia del personal en la mina hasta contar con condiciones adecuadas para el traslado.
La contingencia obligó a Veladero a suspender temporalmente parte de sus actividades productivas y operar únicamente con equipos esenciales. Durante ese período se mantuvieron en funcionamiento los sistemas críticos del yacimiento, el monitoreo ambiental, los servicios médicos, el abastecimiento de energía y agua y las tareas de mantenimiento necesarias para preservar la infraestructura hasta que pudiera restablecerse el acceso.
Plan de contingencia
El episodio volvió a poner de relieve uno de los principales desafíos de la minería de alta montaña. A diferencia de otras actividades industriales, operaciones como Veladero dependen de un único camino de acceso que puede quedar bloqueado por varios días durante el invierno. Cuando eso ocurre, las compañías activan planes de contingencia que contemplan el abastecimiento del campamento, la reorganización de los turnos y la continuidad de las tareas indispensables hasta que el clima permita retomar la operación normal.
La reapertura del corredor no implica el final del operativo invernal. La empresa informó que continuará con un monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas y del estado del camino, manteniendo maquinaria y equipos especializados desplegados para responder rápidamente ante nuevas nevadas o cambios en las condiciones de transitabilidad.
Alivio
Más allá del alivio que representa el primer recambio de personal, el operativo también permite reactivar gradualmente las actividades productivas de una mina que constituye uno de los principales complejos auríferos de la Argentina. La normalización de los turnos es un paso clave para recuperar el ritmo habitual de la operación, aunque la evolución del clima seguirá condicionando la logística durante las próximas semanas.
El temporal dejó como saldo una demostración de la complejidad que implica operar a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. La capacidad para sostener durante varios días a cientos de trabajadores en el campamento, mantener operativos los sistemas esenciales y ejecutar un recambio de más de 1.700 personas apenas se abrió una ventana climática refleja la planificación logística que exige la minería cordillerana, donde la seguridad prevalece sobre cualquier objetivo de producción.
