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VMOS debuta en el mercado: US$ 233 millones para conectar Vaca Muerta al mar

El proyecto que conectará Vaca Muerta con la costa de Río Negro, con un avance del 80%, ya consiguió un esquema financiero que supera los USD 2.200 millones, combinando mercado doméstico e internacional.

El mercado de capitales argentino firmó una de las páginas más resonantes de los últimos años para el sector energético. VMOS S.A. concretó con un éxito rotundo su primera incursión en el mercado de bonos locales, logrando captar US$ 233,6 millones a un plazo de 48 meses y con una tasa de interés del 6,25% anual.

La cifra no es menor: este debut se consolida formalmente como la segunda emisión más grande de deuda local corporativa en dólares en la historia de los estrenos bursátiles del país, marcando un punto de inflexión sobre la liquidez disponible y la confianza de los inversores en la macroeconomía sectorial.

Un apetito que duplicó las apuestas

El termómetro de la licitación dejó en claro que el apetito por los activos ligados al desarrollo no convencional no conoce de mesetas. Originalmente, las proyecciones de la compañía estimaban una colocación cercana a los USD 100 millones. Sin embargo, la catarata de ofertas recibidas dobló la apuesta inicial, superando holgadamente los cálculos de los propios organizadores y enviando una señal contundente al Gobierno y a los mercados internacionales sobre el atractivo de Vaca Muerta.

Este nuevo fondeo en el mercado doméstico actúa como el complemento ideal de una ingeniería financiera internacional de escala colosal. Cabe recordar que, durante el transcurso de 2025, VMOS abrochó un financiamiento externo por la friolera de U$S 2.000 millones, estructurando de esta manera el project finance más imponente y de mayor volumen jamás realizado en la República Argentina.

Ingeniería de integración: del pozo al Atlántico

Detrás del músculo financiero se encuentra una de las obras de infraestructura más complejas y estratégicas de la historia hidrocarburífera argentina. VMOS fue concebido y es impulsado de manera conjunta por las principales empresas productoras de shale del país bajo un modelo de integración que une el upstream (la extracción en los yacimientos) con el midstream (el transporte masivo y logístico).

El objetivo neurálgico del proyecto es ampliar radicalmente la capacidad de evacuación y transporte de petróleo desde el corazón de Neuquén —Vaca Muerta— hasta un punto estratégico en la costa atlántica de la provincia de Río Negro. Esta variante logística no solo descomprimirá los cuellos de botella históricos que sufre la cuenca, sino que blindará y multiplicará la capacidad exportadora argentina, transformando al país en un jugador mayorista de energía en los mercados globales.

La obra en su recta final y el impacto federal

Lejos de ser una promesa sobre el papel, los ductos y las estaciones de bombeo transitan su etapa definitoria. De acuerdo con los reportes oficiales de la compañía, el proyecto ya alcanzó un avance físico del 80%, consolidándose a tranco firme como la columna vertebral de la infraestructura energética nacional de la década.

La magnitud de la obra reordenará la balanza comercial argentina, permitiendo canalizar saldos exportables millonarios hacia los mercados internacionales en un momento clave de la transición y seguridad energética global.

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