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Vaca Muerta tiene otra carta bajo la manga: Argentina va por el GLP mundial

Especialistas de la Universidad Austral anticipan que Argentina podría multiplicar por tres su producción de GLP y posicionarse globalmente, gracias a Vaca Muerta y reformas regulatorias.

Argentina busca convertirse en un jugador de peso en el mercado mundial de Gas Licuado de Petróleo (GLP).

Argentina busca convertirse en un jugador de peso en el mercado mundial de Gas Licuado de Petróleo (GLP).

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Argentina busca aprovechar el desarrollo de Vaca Muerta para dar un nuevo salto en el mercado energético internacional. Esta vez, el objetivo no es solamente exportar petróleo y gas natural: el país quiere convertirse en un jugador de peso en el mercado mundial de Gas Licuado de Petróleo (GLP).

La oportunidad fue analizada este jueves durante el Seminario Internacional de GLP “De Argentina hacia el mundo”, organizado por el Instituto de Energía de la Universidad Austral, que reunió a referentes del sector público, empresas y especialistas internacionales.

El potencial es significativo. Según datos expuestos durante el encuentro, Argentina produjo 3 millones de toneladas de GLP durante 2025, el mayor volumen de las últimas dos décadas, y exportó 1,6 millones de toneladas por unos US$700 millones.

Pero las proyecciones van mucho más lejos. Especialistas estimaron que Argentina podría alcanzar una producción de 8 millones de toneladas anuales de GLP hacia 2040, lo que permitiría al país pasar de su actual posición entre los principales productores a ubicarse entre los cinco mayores exportadores globales. Y en el centro de esa transformación aparece Vaca Muerta.

El otro negocio de Vaca Muerta

El crecimiento de la producción no convencional genera una mayor disponibilidad de gas, petróleo y líquidos asociados. Para Roberto Carnicer, director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, el desafío es dejar atrás una mirada exclusivamente vinculada al abastecimiento interno y avanzar hacia una verdadera plataforma exportadora.

Eso requiere infraestructura, logística y una estrategia sostenida para conectar la oferta argentina con compradores internacionales. El GLP argentino ya tiene presencia en América Latina, pero el próximo salto apunta a mercados de mayor escala.

Argentina produjo 3 millones de toneladas de GLP durante 2025, el mayor volumen de las últimas dos décadas.

Argentina produjo 3 millones de toneladas de GLP durante 2025, el mayor volumen de las últimas dos décadas.

Fabricio Duarte, director ejecutivo de la Asociación Iberoamericana de Gas Licuado de Petróleo, destacó que América Latina consume más GLP del que produce y depende en buena medida de proveedores externos, principalmente de Estados Unidos. En ese escenario, Argentina podría convertirse en una nueva fuente regional de abastecimiento y, al mismo tiempo, contribuir a diversificar el origen de las importaciones.

Asia, el gran mercado

La oportunidad no termina en los países vecinos. Julio Faldin, vicepresidente senior de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica de ARGUS, señaló que alrededor del 60% de la demanda mundial de GLP se concentra en Asia Pacífico, principalmente en China e India.

Ese mercado representa el gran objetivo para los nuevos volúmenes que puedan ingresar al comercio internacional. El contexto geopolítico también está modificando el tablero.

Las interrupciones del comercio energético asociadas a los conflictos en Medio Oriente redujeron la disponibilidad de GLP y obligaron a los compradores asiáticos a buscar proveedores alternativos. Para los especialistas, esa situación incrementa el valor estratégico de nuevas fuentes de suministro.

El salto exportador, sin embargo, no será automático. Argentina necesita aumentar su capacidad de almacenamiento, transporte y logística, además de garantizar reglas estables y condiciones que permitan sostener inversiones durante décadas.

Duarte remarcó que la seguridad jurídica y regulatoria será determinante para conectar una mayor oferta argentina con la demanda regional y mundial. También será necesario desarrollar una estructura de fletes más competitiva y contar con referencias de precios que aporten mayor transparencia al mercado.

Desde el Gobierno nacional, el subsecretario de Hidrocarburos, Federico Veller, destacó los cambios regulatorios implementados en los últimos años y sostuvo que el país ya está exportando GLP de manera concreta.

Según explicó, Brasil continúa siendo el principal comprador regional, aunque Asia ya comenzó a aparecer en el mapa exportador argentino. A ese escenario se suma el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que establece condiciones de estabilidad para proyectos de gran escala.

De Vaca Muerta al mundo

El rector de la Universidad Austral, Julián Rodríguez, planteó que el desafío no es únicamente producir más energía, sino transformar ese crecimiento en inversión, empleo, conocimiento y desarrollo de largo plazo.

En esa discusión, el GLP aparece como una nueva pieza de la estrategia energética argentina. El desarrollo de Vaca Muerta podría generar una disponibilidad creciente de líquidos y gas, mientras el mercado internacional demanda nuevas fuentes de suministro.

La oportunidad, entonces, está planteada. Argentina tiene el recurso, Vaca Muerta puede aportar la escala y el mundo tiene una demanda creciente. El desafío será construir la infraestructura y las condiciones necesarias para que esa oportunidad se transforme en un negocio exportador de largo plazo.

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