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Petróleo

Soberanía en juego: Tierra del Fuego cruza al gobierno nacional por petrolero británico

El Gobierno de Tierra del Fuego exigió al gobierno nacional detalles sobre la autorización del petrolero VS Promise, considerando la intervención del puerto una contradicción a los reclamos de soberanía.

El Gobierno de Tierra del Fuego volvió a poner la cuestión Malvinas en el centro de la discusión y reclamó conocer los criterios utilizados para autorizar el ingreso del petrolero VS Promise, de bandera británica. Nación defendió la operación y aseguró que el buque no viola ninguna normativa vigente.

El ingreso del VS Promise al Puerto de Ushuaia abrió un nuevo frente de conflicto entre el Gobierno nacional y la administración de Tierra del Fuego. La Provincia repudió la presencia del petrolero de bandera británica y exigió explicaciones por su operación en una terminal que actualmente se encuentra bajo intervención de Nación.

El reclamo fue planteado por el gobernador fueguino Gustavo Melella, que consideró especialmente sensible la presencia de una embarcación británica en Ushuaia por tratarse de una provincia que incluye en su jurisdicción a las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur.

La provincia sostuvo que existe una contradicción entre los argumentos utilizados por Nación para intervenir el puerto —vinculados con su carácter estratégico y la defensa de los intereses argentinos en el Atlántico Sur— y la posterior autorización para que opere allí un buque de bandera británica.

“Se intervino el puerto invocando razones de soberanía y, una vez intervenido, se adoptan decisiones incompatibles con la sensibilidad soberana que exige nuestro territorio”, cuestionó el Gobierno fueguino.

Qué respondió Nación

Desde la administración nacional, en cambio, descartaron que la operación haya vulnerado la normativa. Según explicaron fuentes oficiales, el VS Promise es un buque petrolero que previamente había cargado crudo en la terminal de Río Cullen, en el norte de Tierra del Fuego, y luego ingresó a Ushuaia para realizar tareas de aprovisionamiento.

El Gobierno nacional remarcó además que la denominada Ley Gaucho Rivero no establece una prohibición general para todos los buques vinculados con el Reino Unido, sino que alcanza específicamente a aquellos relacionados con la exploración o explotación de recursos naturales en la Cuenca de Malvinas.

Bajo esa interpretación, las autoridades sostienen que el ingreso del petrolero al puerto fue legal y que no existían motivos para impedir su amarre.

Fuentes de la Armada consultadas por medios nacionales también señalaron que no encontraron razones para bloquear la operación, entre otros motivos porque la embarcación no provenía de las Islas Malvinas.

Conflicto de soberanía: La provincia considera contradictorio intervenir el puerto por razones de soberanía y luego permitir el ingreso de un buque de bandera británica.

El punto que encendió la polémica

El conflicto político se concentra así en una pregunta: qué criterios se utilizaron para autorizar la operación de un buque británico en una terminal cuya intervención nacional fue justificada precisamente por razones estratégicas y de soberanía.

Tierra del Fuego pidió que el Gobierno nacional informe públicamente cuáles fueron los criterios políticos, estratégicos y administrativos utilizados para permitir el ingreso del petrolero.

La provincia también volvió a exigir el levantamiento de la intervención y la restitución de la administración del puerto a las autoridades fueguinas.

Para el Ejecutivo provincial, el episodio no puede analizarse únicamente desde una perspectiva portuaria o comercial. Ushuaia ocupa una posición estratégica frente al Atlántico Sur y funciona además como uno de los principales puntos de conexión argentina con la Antártida.

El recorrido del petrolero

El VS Promise es un buque tanque destinado al transporte de petróleo. De acuerdo con los registros de navegación difundidos tras la controversia, había partido desde Los Ángeles y tenía como destino la terminal de Río Cullen.

Luego de cargar crudo en Tierra del Fuego, la embarcación se dirigió hacia Ushuaia para aprovisionarse. Tras permanecer en el puerto, abandonó la terminal durante la madrugada y continuó su navegación por el canal Beagle. La escala en Ushuaia fue la que terminó disparando el reclamo político de la administración provincial.

Una disputa que excede al puerto

La controversia se produce en un contexto de creciente sensibilidad alrededor de la presencia británica en el Atlántico Sur. Tierra del Fuego también mencionó como antecedentes recientes otros episodios vinculados con embarcaciones británicas y cuestionó decisiones nacionales relacionadas con la política sobre Malvinas.

El Gobierno fueguino planteó que la defensa de la soberanía argentina debe reflejarse también en las decisiones administrativas y operativas que se toman sobre el territorio provincial.

Nación, por su parte, sostiene que el caso del VS Promise no encuadra en las restricciones previstas por la legislación provincial y que la embarcación no estaba vinculada con actividades de exploración o explotación de hidrocarburos en la Cuenca de Malvinas.

Así, el episodio suma un nuevo capítulo a la disputa entre la Casa Rosada y Tierra del Fuego por el control del Puerto de Ushuaia, pero también vuelve a poner a Malvinas, el Atlántico Sur y la estrategia portuaria argentina en el centro de la agenda política.