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"No nos vamos a salvar con Vaca Muerta": la advertencia sobre el futuro del boom petrolero

Carlos Ormachea, titular de la CEPH, pidió una política de Estado para sostener las inversiones. La industria proyecta más de US$15.000 millones anuales y exportaciones por US$41.000 millones hacia 2035.

Estiman que el desarrollo hidrocarburífero podría generar más de medio millón de puestos de trabajo hacia 2030.

Estiman que el desarrollo hidrocarburífero podría generar más de medio millón de puestos de trabajo hacia 2030.

El boom de Vaca Muerta puede convertirse en una fuente histórica de dólares para la Argentina, pero no será suficiente por sí solo para resolver los problemas estructurales del país. La advertencia fue planteada por Carlos Ormachea, presidente de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), quien reclamó previsibilidad y una política de Estado para sostener las inversiones.

“Existe la ilusión de que nos vamos a salvar con Vaca Muerta. Pero no es así”, afirmó Ormachea durante la inauguración de la nueva sede de la CEPH, en Buenos Aires.

El planteo se da mientras la industria prepara una fuerte expansión de las inversiones. Según las proyecciones de la cámara, el sector hidrocarburífero podría movilizar más de US$15.000 millones por año durante la próxima década, con un pico superior a los US$20.000 millones en 2027.

A la vez, en un escenario de crecimiento, las exportaciones de hidrocarburos podrían superar los US$41.000 millones anuales hacia 2035, mientras que el superávit comercial energético podría ubicarse por encima de los US$37.000 millones.

El pedido de “blindar” las inversiones

Para Ormachea, el desafío ahora es convertir el potencial de Vaca Muerta en un desarrollo sostenido de producción, exportaciones e infraestructura.

“Hay que blindar la inversión en los proyectos críticos y fundamentales con una política de Estado que exprese un consenso sobre qué hacer en la Argentina”, sostuvo.

La definición apunta a uno de los principales desafíos de la industria: garantizar que los proyectos de largo plazo puedan desarrollarse con reglas previsibles, en un sector que requiere inversiones de gran escala.

Para Ormachea, el desafío ahora es convertir el potencial de Vaca Muerta en un desarrollo sostenido de producción, exportaciones e infraestructura.

Para Ormachea, el desafío ahora es convertir el potencial de Vaca Muerta en un desarrollo sostenido de producción, exportaciones e infraestructura.

Más allá del petróleo

El titular de la CEPH también planteó que el crecimiento de Vaca Muerta debe trascender a las empresas petroleras y generar actividad en otros sectores de la economía.

“Tenemos un proyecto de industria que es también del país. Lindo pero desafiante. Es muy difícil ejecutarlo y hacerlo bien”, señaló.

En esa línea, sostuvo que la industria energética debe integrarse con otros sectores productivos y ampliar la cadena de valor vinculada al desarrollo hidrocarburífero.

“Vamos a trabajar con otras instituciones empresarias para derribar las barreras que aún puedan frenar las inversiones”, afirmó.

El encuentro reunió a representantes del sector empresario, funcionarios, legisladores y especialistas. Entre ellos estuvieron Martín Rapallini, titular de la Unión Industrial Argentina; Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción; y Roberto Cacciola, titular de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros.

El objetivo planteado por Ormachea es que el crecimiento de Vaca Muerta no quede limitado al aumento de la producción de petróleo y gas, sino que contribuya a generar infraestructura, empleo, proveedores y nuevas actividades económicas. “Una industria dinámica como la nuestra, semejante a la minería, debe impulsar toda la cadena de valor”, concluyó.

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