Manzano desembarca en el uranio de Río Negro y amplía un imperio que ya abarca petróleo, gas, litio y minería
El grupo Integra Capital presentó cinco pedidos de cateo para explorar uranio y consolida uno de los portafolios más amplios de recursos naturales del país.
José Luis Manzano, poderoso empresario, ex funcionario menemista.
NAJosé Luis Manzano sumó una nueva pieza a su estrategia de expansión en recursos naturales. A través de Integra Tierras Raras S.A., una empresa del holding Integra Capital, presentó cinco solicitudes de exploración de uranio en Río Negro, consolidando su ingreso a un mineral que vuelve a ganar protagonismo por el renovado impulso de la energía nuclear a nivel mundial.
Los pedidos fueron ingresados ante la Secretaría de Minería rionegrina y comprenden cerca de 50.000 hectáreas distribuidas en las zonas de Valcheta y Los Menucos, dos áreas con antecedentes de exploración uranífera. La publicación en el Boletín Oficial provincial marca el inicio del proceso administrativo para la obtención de los cateos, que permitirán realizar estudios geológicos y determinar el potencial de los yacimientos. El ingreso del grupo se produce en un contexto de creciente interés por el uranio, impulsado por la reactivación de programas nucleares en Estados Unidos, Europa y Asia y por la fuerte demanda de electricidad que proyectan los centros de datos y la inteligencia artificial.
Grupo integrado
Pero el desembarco en Río Negro no constituye un movimiento aislado. En realidad, representa un nuevo paso dentro de una estrategia que Manzano viene desarrollando desde hace varios años para construir un grupo integrado de energía y minería, con presencia en prácticamente todos los eslabones de la cadena.
En hidrocarburos, el empresario consolidó su posición a través de Phoenix Global Resources, una de las operadoras con actividad en Vaca Muerta y en áreas convencionales. A ello se suma su participación en empresas estratégicas como Edenor, Metrogas y Refinor, además de la reciente adquisición —junto con el trader suizo Mercuria— de los activos de Shell Argentina, operación que incorporó la refinería de Dock Sud, la red de estaciones de servicio y el negocio de lubricantes.
La minería se transformó en el otro gran eje de expansión. El holding avanzó en proyectos de litio mediante Integra Lithium, con activos en Argentina y Brasil, y tomó el control de Minera Aguilar, la histórica operación jujeña productora de zinc y plomo. Ahora suma el uranio a un portafolio que busca posicionarse en algunos de los minerales considerados críticos para la transición energética.
Cambio de escenario global
El interés por Río Negro tampoco resulta casual. La provincia posee una larga tradición vinculada al uranio y concentra algunas de las áreas con mayor potencial geológico del país. Además de los antecedentes de explotación, allí funciona el Complejo Tecnológico Pilcaniyeu, de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), dedicado al enriquecimiento de uranio, mientras distintos proyectos privados retomaron en los últimos años las tareas de exploración alentados por la recuperación del precio internacional del mineral.
La apuesta coincide con un cambio de escenario global. Tras años de estancamiento, la energía nuclear volvió a ocupar un lugar central en los planes energéticos de numerosas economías desarrolladas. La necesidad de contar con generación eléctrica libre de emisiones, estable y capaz de abastecer el crecimiento del consumo derivado de la electrificación, la inteligencia artificial y los centros de datos impulsó una nueva ola de inversiones en reactores nucleares, revalorizando el mercado del uranio.
En ese contexto, la estrategia de Manzano parece apuntar a construir un portafolio complementario de recursos. El petróleo y el gas continúan siendo la principal fuente de generación de caja del grupo, mientras que el litio, el uranio y, eventualmente, otros minerales críticos aparecen como apuestas de largo plazo vinculadas a la transformación del sistema energético mundial.
Con las cinco solicitudes de cateo en Río Negro, Integra Capital da un nuevo paso en ese proceso de diversificación. Si prosperan los permisos y los trabajos de exploración confirman el potencial geológico, el empresario podría convertirse en uno de los nuevos actores del renacimiento del uranio argentino, un sector que, después de décadas de escasa actividad, vuelve a captar el interés de grandes inversores junto con el litio, el cobre y las oportunidades que abre la transición energética.

