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La aprobación del proyecto minero de cobre San Jorge abre una nueva era en Mendoza

El proyecto original había sido rechazado en 2011 en la Legislatura. Nuevos estándares técnicos y rediseño del esquema productivo del cobre, las claves.

En una sesión que generó mucha expectativa, el Senado de Mendozamendocino aprobó la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto PSJ Cobre Mendocino, la iniciativa que retoma y reconvierte el emprendimiento San Jorge de cobre.

Se trata del primer proyecto de explotación metalífera que recibe aval legislativo desde la sanción de la Ley 7722 en 2007 y es considerado un punto de inflexión para la minería de la provincia.

El proyecto -propiedad de Zonda Metals GmBH (Suiza) y Grupo Alberdi (Argentina)- prevé una inversión inicial de 560 millones de dólares con el objetivo de extraer cobre mediante un proceso de flotación en el yacimiento ubicado en la Estancia El Yalguaraz, Uspallata, departamento de Las Heras.

La reconversión de San Jorge bajo nuevos estándares técnicos y un rediseño del esquema productivo fue clave para su reingreso en la Legislatura tras el rechazo de 2011. El objetivo del proyecto es producir en promedio 40.000 toneladas anuales de cobre fino. Demandará cerca de 4.000 puestos de trabajo durante su construcción y unos 2.400 en la producción.

Un hito para Mendoza y para el país

La ratificación de la DIA no solo inaugura un nuevo capítulo en la relación de Mendoza con la minería metalífera: también posiciona al proyecto como el primer desarrollo de explotación de cobre en la Argentina, un metal que se proyecta como estratégico para la transición energética global por su demanda en electromovilidad, energías renovables e infraestructura eléctrica.

Desde la entrada en vigencia de la Ley 7722, que obliga a que cualquier proyecto minero cuente con una Declaración de Impacto Ambiental refrendada por ley, solo se habían aprobado iniciativas de exploración. PSJ Cobre Mendocino rompe esa barrera tras casi dos décadas de parálisis en el segmento metalífero.

“El proyecto fue diseñado para no afectar el recurso hídrico y cumplir estrictamente con la normativa ambiental vigente “El proyecto fue diseñado para no afectar el recurso hídrico y cumplir estrictamente con la normativa ambiental vigente

, utilizando flotación mecánica, dentro de un circuito cerrado que recircula más del 80% del agua”, remarcaron desde la empresa.

Debate en el Senado

La sesión tuvo una discusión atravesada por posturas irreconciliables dentro y fuera del recinto. El oficialismo defendió el dictamen técnico que acompaña la DIA, remarcando que el proyecto cumple con las exigencias de la Ley 7722 en relación con la prohibición del uso de cianuro, mercurio y ácido sulfúrico. También subrayó que organismos técnicos como la UNCuyo, el IADIZA, el IANIGLA y el Departamento General de Irrigación realizaron observaciones que fueron incorporadas en la versión final del documento.

Desde La Unión Mendocina, el senador Martín Rostand anticipó el acompañamiento mayoritario del bloque y señaló: “Nuestro voto no es un voto de confianza al Gobierno de turno. Nuestro voto es un voto de confianza en el desarrollo minero de la provincia”.

Peronismo dividido

El peronismo exhibió fuertes divisiones. Gerardo Vaquer manifestó su rechazo y sostuvo que “claramente esta DIA es inválida”, alegando la existencia de observaciones de organismos técnicos que —a su criterio— no fueron resueltas. Cristina Gómez, Félix González y Helio Perviú también votaron en contra. González sostuvo que “esta DIA se va a judicializar”, insistiendo en que la autorización carece de sustento para sostenerse en el tiempo.

Sin embargo, no todo el PJ se alineó en esa postura. Pedro Serra anunció su apoyo al proyecto, aunque marcó críticas al uso político del debate. “Hoy tenemos falsas dicotomías. Minería o agricultura y no es así, es minería y agricultura. La 7722 está vigente y la voy a defender”, afirmó. Desde el Partido Demócrata, Armando Magistretti también acompañó la iniciativa: “Queremos colaborar con la provincia para dar mayor previsibilidad, institucionalidad y seguridad jurídica”, señaló.

La presidenta del bloque oficialista, Natacha Eisenchlas, cerró el debate remarcando el carácter técnico del dictamen y la magnitud estratégica del proyecto: “San Jorge es la puerta de entrada para que Mendoza pueda hacer minería e insertarse en el mundo como una provincia con potencial minero”.

Lo que viene: plazos y desafíos

Con la aprobación legislativa y la promulgación por parte del Ejecutivo, la empresa deberá avanzar con la factibilidad definitiva y con la ingeniería de detalle, etapa que tendrá que recibir aval de la autoridad minera antes de iniciar la construcción.

Las obras podrían extenderse entre 18 y 24 meses, lo que proyecta la puesta en marcha de la mina hacia 2027 o inicios de 2028. Se espera que, una vez en operación, el proyecto contribuya a dinamizar la economía local mediante empleo directo e indirecto, contratación de proveedores y aportes fiscales.

El renacimiento de San Jorge se da tras el fracaso legislativo de 2011, cuando la Cámara de Diputados rechazó de manera unánime el proyecto original en un contexto de fuerte conflictividad social. La nueva propuesta presentada en 2025 por los actuales propietarios incorporó cambios sustanciales en diseño, tecnología y estándares ambientales, lo que permitió obtener la DIA con observaciones incorporadas antes de su envío al Senado.