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En la previa del acuerdo comercial, EE.UU. fue el segundo mayor comprador de litio de la Argentina

El dato se inscribe en un desempeño histórico de la minería argentina. El sector cerró 2025 con exportaciones por US$ 6.037 millones, un récord absoluto y un salto cercano al 30% interanual.

Antes incluso de la entrada en vigencia del nuevo acuerdo comercial bilateral, Estados Unidos ocupó durante 2025 un lugar central en el negocio del litio argentino. Durante el año pasado, el mercado norteamericano se posicionó como el segundo principal destino de las exportaciones de litio.

De esta forma, se consolidó un vínculo estratégico que se apoya tanto en el crecimiento del sector minero como en la necesidad global de asegurar el suministro de minerales críticos para la transición energética.

El dato se inscribe en un desempeño histórico de la minería argentina. El sector cerró 2025 con exportaciones por US$ 6.037 millones, un récord absoluto y un salto cercano al 30% interanual. Dentro de ese total, el litio fue uno de los grandes protagonistas: con US$ 905 millones exportados, explicó el 15% de las ventas externas mineras y se convirtió en el tercer complejo exportador del sector, superando a varias economías regionales tradicionales.

Este crecimiento estuvo impulsado por la entrada en producción de nuevos proyectos en la Puna, que elevaron a siete el número de operaciones activas, concentradas principalmente en Jujuy, Salta y Catamarca. La recuperación de los precios internacionales y el aumento de los volúmenes producidos permiten proyectar que las exportaciones de litio podrían superar los US$ 1.000 millones en 2026, reforzando su peso dentro de la balanza comercial.

El rol de Estados Unidos y un vínculo en expansión

En paralelo al boom minero, el comercio bilateral con Estados Unidos también alcanzó niveles inéditos. Durante 2025, las exportaciones argentinas al país norteamericano totalizaron US$ 8.338 millones, el mayor registro histórico, con un crecimiento cercano al 29% respecto del año anterior. Si bien el principal motor fue el complejo energético, la minería tuvo un rol destacado: Estados Unidos concentró cerca del 18% de las exportaciones mineras argentinas, ubicándose como el segundo socio comercial del sector, solo detrás de Suiza.

En el caso específico del litio, el mercado estadounidense absorbió alrededor del 10% de las exportaciones argentinas en 2025, lo que lo convirtió en el segundo destino más relevante del complejo. La relación, además, tiene un trasfondo estructural: entre 2020 y 2023, Argentina llegó a abastecer casi la mitad de las importaciones de litio de Estados Unidos, un dato que explica el interés estratégico por profundizar el vínculo.

Acuerdo comercial

El acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos, firmado entre el embajador Jamieson Greer y el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Argentina, Pablo Quirno.

Ese escenario ayuda a entender la importancia del Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos y del Marco Estratégico para fortalecer cadenas de suministro en minerales críticos, firmados recientemente. El entendimiento prevé la eliminación de aranceles para más de 1.600 productos, compromisos en materia de inversiones y comercio digital, y un esquema de financiamiento conjunto para proyectos prioritarios de litio y otros minerales clave.

Proyecciones, inversiones y empleo

El nuevo marco bilateral encuentra a la Argentina con una cartera minera en expansión. El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) ya concentra una porción significativa de los proyectos aprobados, y la minería explica casi el 40% del monto total comprometido. A esto se suman iniciativas en evaluación que podrían aportar decenas de miles de millones de dólares adicionales en los próximos años.

Más allá de las divisas, el impacto también se refleja en el empleo: el sector minero registró más de 37.000 puestos de trabajo directos en 2025, con niveles de informalidad muy por debajo del promedio nacional. En un contexto global marcado por la electromovilidad y la demanda creciente de baterías, el litio argentino se consolida como una pieza clave para Estados Unidos y otros mercados estratégicos, incluso antes de que el nuevo acuerdo comercial empiece a desplegar todo su potencial