El RIGI entra en tiempo de descuento: más de US$ 36.000 millones en proyectos esperan definiciones

Argentina ingresó en 2026 con una cartera de proyectos estratégicos a la espera de definiciones regulatorias. El encuadre dentro del RIGI será determinante.

Veladero, en San Juan.

Veladero, en San Juan.

La minería argentina enfrenta en 2026 un punto de inflexión. Con proyectos de litio, cobre, oro y plata que demandan inversiones de escala internacional, el sector aguarda definiciones clave del Gobierno nacional para su incorporación plena al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta central para destrabar decisiones de inversión de largo plazo.

Según el relevamiento sectorial, existen proyectos estratégicos por más de US$ 31.100 millones que aún no cuentan con encuadre definitivo dentro del régimen. Si se suman otras iniciativas que buscan ingresar al esquema —como Taca Taca y Pozuelos–Pastos Grandes— la cifra total asciende a unos US$ 36.660 millones.

La cartera pendiente incluye desarrollos de clase mundial distribuidos en Salta, Catamarca y San Juan, provincias que concentran el mayor potencial minero del país.

Cobre San Juan
RIGI, puerta de entrada para las grandes inversiones.

RIGI, puerta de entrada para las grandes inversiones.

Entre los proyectos más relevantes se destacan:

  • Sal de Vida (Catamarca): impulsado por Rio Tinto, busca reactivar la producción de carbonato de litio grado batería con una inversión estimada en US$ 818 millones.

  • Agua Rica / MARA (Catamarca): uno de los mayores proyectos integrados de cobre, oro y molibdeno del país, liderado por Glencore, con una inversión proyectada cercana a US$ 4.000 millones.

  • Veladero (San Juan): el joint venture entre Barrick y Shandong Gold evalúa una expansión de la mina de oro con desembolsos por US$ 400 millones.

  • Pachón (San Juan): otro proyecto de gran escala de Glencore, con una inversión estimada de US$ 9.500 millones, enfocado en cobre y molibdeno.

  • Vicuña (San Juan): desarrollado por BHP y Lundin Mining, contempla una inversión superior a US$ 15.000 millones y aspira a convertirse en uno de los complejos cupríferos más importantes del mundo.

Los que buscan ingresar al RIGI

A esta lista se suman proyectos que aún no están encuadrados formalmente pero buscan incorporarse al régimen:

  • Taca Taca (Salta): a cargo de First Quantum Minerals, con una inversión superior a US$ 3.600 millones para producir cobre, oro y molibdeno.

  • Pozuelos–Pastos Grandes (Salta): operado por Ganfeng Lithium junto a Lithium Argentina, con una inversión estimada de US$ 2.000 millones para carbonato de litio.

Desde el sector minero coinciden en que el RIGI es clave no solo por los beneficios fiscales, sino por la previsibilidad jurídica y cambiaria que exigen los grandes fondos internacionales. En proyectos con horizontes de 30 o 40 años, la estabilidad regulatoria resulta tan importante como la calidad geológica.

Priorizar la exportación

Fuentes oficiales señalan que el Gobierno busca priorizar proyectos con mayor impacto exportador, generación de divisas y encadenamientos productivos locales, en línea con la estrategia de consolidar a la Argentina como proveedor confiable de minerales críticos para la transición energética.

El contexto internacional juega a favor: la demanda global de litio y cobre sigue firme, impulsada por la electrificación, las energías renovables y la movilidad eléctrica. Sin embargo, la competencia entre países mineros es cada vez más intensa y las decisiones de inversión tienden a concentrarse donde existen reglas claras y plazos definidos.

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