A un año del RIGI: 18 proyectos aprobados por US$22.500 M y fuerte preponderancia de energía y minería

El RIGI comenzó a mostrar resultados concretos mientras se acumulan pedidos a la espera de aprobación por parte del Gobierno.

Rigi

A un año de su puesta en marcha, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) empieza a mostrar resultados concretos. Con la reciente aprobación de la ampliación del proyecto de litio Cauchari Olaroz, en Jujuy, el esquema impulsado por el Gobierno nacional alcanzó los 18 proyectos autorizados y moviliza inversiones comprometidas por US$22.541 millones.

La cifra refleja un importante nivel de adhesión empresarial para una herramienta que, durante su tratamiento legislativo, estuvo rodeada de fuertes debates políticos. Pero más allá del volumen de capitales comprometidos, el balance del primer año permite identificar una tendencia clara: el RIGI se consolidó como un vehículo para acelerar inversiones en energía, minería e infraestructura vinculada a ambos sectores.

De hecho, más del 95% de los desembolsos aprobados hasta el momento corresponde a proyectos relacionados con hidrocarburos, gas natural licuado, minería metalífera, litio, energías renovables y obras destinadas a facilitar exportaciones.

La fotografía actual confirma la apuesta del Gobierno por los sectores considerados capaces de generar un salto en el ingreso de divisas durante la próxima década, con Vaca Muerta, el litio y el cobre como protagonistas centrales.

El peso de la energía

Entre las iniciativas aprobadas sobresalen algunos de los proyectos energéticos más ambiciosos de la historia reciente del país.

El mayor de todos es el proyecto de exportación de gas natural licuado impulsado por Pan American Energy y Golar LNG en Río Negro, con una inversión estimada en US$6.878 millones. La iniciativa busca convertir a la Argentina en un nuevo exportador mundial de GNL aprovechando la creciente producción de gas de Vaca Muerta.

A esa obra se suma el oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), con una inversión de US$2.486 millones, que permitirá ampliar significativamente la capacidad de transporte de petróleo desde Neuquén hacia la costa atlántica rionegrina para su exportación.

También forman parte del listado la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, el Gasoducto San Matías y dos proyectos de energías renovables: el parque solar de YPF Luz en Mendoza y el parque eólico de Olavarría.

La presencia de estas iniciativas muestra que buena parte del RIGI está orientada a resolver cuellos de botella de infraestructura para que el crecimiento de Vaca Muerta pueda traducirse en mayores exportaciones.

La minería gana protagonismo

Si la energía representa uno de los pilares del régimen, la minería aparece como el otro gran motor.

Los proyectos mineros aprobados abarcan cobre, oro y litio, tres minerales que concentran gran parte de las expectativas exportadoras del país.

Entre ellos se destacan Los Azules, en San Juan, con una inversión prevista de US$2.672 millones; la expansión de litio de Río Tinto en Salta, por US$2.700 millones; y la reciente ampliación de Cauchari Olaroz, en Jujuy, que demandará US$1.166 millones para elevar su capacidad de producción desde 40.000 hasta 85.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente.

También fueron incorporados al régimen los proyectos Veladero, Gualcamayo, Diablillos, Fénix, Salar del Hombre Muerto, Sal de Oro y San Jorge, configurando un mapa de inversiones que se extiende desde la Cordillera sanjuanina hasta la Puna de Jujuy, Salta y Catamarca.

La concentración de proyectos confirma el papel que el sector minero espera desempeñar en los próximos años como una de las principales fuentes de ingreso de divisas para la economía argentina.

Minería
Proyectos de minería en San Juan, adheridos al RIGI.

Proyectos de minería en San Juan, adheridos al RIGI.

Los proyectos industriales

Aunque en menor medida, el RIGI también comenzó a captar inversiones industriales y logísticas.

Entre ellas sobresale el Proyecto Siderúrgico Argentino de Sidersa, en la provincia de Buenos Aires, con una inversión de US$286 millones destinada a la producción de aceros largos.

También figura la Terminal Portuaria Timbúes, en Santa Fe, una obra de US$277 millones orientada a fortalecer la infraestructura exportadora.

Sin embargo, estos casos representan excepciones dentro de una cartera dominada claramente por recursos naturales e infraestructura energética.

Un mapa federal de inversiones

La distribución geográfica de los proyectos muestra una fuerte presencia de provincias vinculadas a la minería y los hidrocarburos.

Río Negro lidera el ranking por monto de inversión aprobada gracias a los proyectos de GNL, Vaca Muerta Sur y el Gasoducto San Matías, que en conjunto representan más de US$10.600 millones.

San Juan aparece como la provincia con mayor cantidad de grandes emprendimientos mineros, mientras que Salta, Catamarca y Jujuy concentran buena parte de las inversiones ligadas al litio.

Mendoza, Neuquén, Buenos Aires y Santa Fe completan el mapa de provincias que hasta ahora lograron captar proyectos bajo el régimen.

Los 18 proyectos aprobados

  • GNL PAE-Golar (Río Negro): US$6.878 millones.
  • Río Tinto Rincón (Salta): US$2.700 millones.
  • Los Azules (San Juan): US$2.672 millones.
  • Vaca Muerta Oleoducto Sur (Río Negro): US$2.486 millones.
  • Gasoducto San Matías (Río Negro): US$1.300 millones.
  • Cauchari Olaroz (Jujuy): US$1.166 millones.
  • San Jorge (Mendoza): US$891 millones.
  • Diablillos (Salta-Catamarca): US$760 millones.
  • Gualcamayo (San Juan): US$655 millones.
  • Ampliación Gasoducto Perito Moreno (Neuquén): US$550 millones.
  • Fénix (Catamarca): US$530 millones.
  • Veladero (San Juan): US$380 millones.
  • Sidersa (Buenos Aires): US$286 millones.
  • Terminal Timbúes (Santa Fe): US$277 millones.
  • Parque Eólico Olavarría (Buenos Aires): US$250 millones.
  • Salar del Hombre Muerto (Catamarca): US$217 millones.
  • Parque Solar YPF Luz (Mendoza): US$211 millones.
  • Sal de Oro (Salta-Catamarca): US$28 millones.

Con unas 40 iniciativas todavía en análisis para adherirse al régimen, el Gobierno apuesta a que la cartera de proyectos continúe creciendo. Mientras tanto, el primer balance deja una conclusión clara: el RIGI encontró su principal razón de ser en la energía y la minería, dos sectores sobre los que la administración nacional deposita buena parte de las expectativas de crecimiento, exportaciones y generación de divisas para los próximos años.

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