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Cornejo reflota la integración minera con Chile y propone convertir la Cordillera en un polo de desarrollo binacional

El gobernador impulsó la reactivación del Tratado de Integración Minera y anunció que Mendoza será sede de la 2da. Cumbre Internacional de Minería Sostenible.

La integración minera entre Argentina y Chile volvió a instalarse en la agenda regional. Durante un encuentro binacional realizado en la ciudad chilena de Los Andes, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, propuso dejar de concebir a la Cordillera como una barrera geográfica para transformarla en una plataforma de desarrollo compartido, con eje en la minería, la energía, la logística y la infraestructura. La iniciativa se enmarca en el renovado interés por aprovechar el potencial cuprífero de ambos lados de la frontera y fortalecer los corredores bioceánicos.

El mandatario participó del encuentro "Cordillera que une: Minería binacional y el Paso Los Libertadores como ejes de integración Chile-Argentina", donde coincidieron autoridades nacionales, provinciales, regionales y representantes del sector privado de ambos países. Allí sostuvo que el desarrollo de la minería exige una mirada regional y una mayor coordinación en materia de infraestructura, puertos y pasos internacionales.

"Mendoza comparte con Chile las mismas fajas metalogénicas, con importantes reservas de cobre, oro, plata, hierro, litio, uranio y potasio", destacó Cornejo, al señalar que la geología de la Cordillera abre oportunidades para proyectos complementarios y cadenas de valor integradas entre ambos países.

El regreso del Tratado Minero

Uno de los aspectos más relevantes del encuentro fue el renovado interés por el Tratado de Integración y Complementación Minera entre Argentina y Chile, un instrumento firmado hace más de dos décadas que nunca llegó a desplegar plenamente su potencial.

El acuerdo permite facilitar el desarrollo de proyectos ubicados sobre la frontera, simplificando aspectos vinculados al tránsito de personas, equipos e insumos, la utilización de infraestructura compartida y la coordinación entre ambos Estados. Con el auge que vive el cobre en la región, el tratado vuelve a cobrar protagonismo como una herramienta para acelerar inversiones de gran escala.

Para Mendoza, la integración no sólo representa una oportunidad para desarrollar sus propios proyectos mineros, sino también para consolidarse como plataforma logística y de servicios para toda la minería de la región andina, aprovechando su cercanía con los principales puertos chilenos del Pacífico.

Mendoza busca posicionarse en el boom del cobre

Durante su exposición, Cornejo repasó los avances que la provincia logró en los últimos meses para reactivar la actividad minera. Señaló que ya fueron habilitados 65 proyectos de exploración dentro del Distrito Minero Malargüe Occidental y destacó que PSJ Cobre Mendocino será uno de los primeros grandes proyectos cupríferos argentinos en ingresar a producción, luego de haber obtenido los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

El gobernador sostuvo que la minería constituye uno de los pilares para diversificar la matriz productiva provincial, atraer inversiones y generar empleo, siempre bajo estándares ambientales y con articulación entre el sector público y privado.

Nueva cumbre minera en noviembre

Como cierre de su participación en Chile, Cornejo anunció que Mendoza organizará la Segunda Cumbre Internacional de Minería Sostenible, prevista para los días 19 y 20 de noviembre.

El encuentro reunirá nuevamente a funcionarios, empresas, inversores, proveedores y especialistas nacionales e internacionales para analizar el desarrollo de una minería moderna, el financiamiento de nuevos proyectos, la infraestructura y la integración regional. La expectativa del Gobierno mendocino es consolidar el evento como uno de los principales foros mineros de la Argentina y aprovechar el momento que atraviesa el cobre para atraer nuevas inversiones.

El trasfondo de la propuesta excede a Mendoza. Con proyectos cupríferos en expansión en San Juan, Catamarca, Salta y la propia provincia mendocina, y con Chile manteniendo su liderazgo como principal productor mundial de cobre, la integración logística y regulatoria entre ambos países aparece cada vez más como una condición necesaria para capitalizar el ciclo de inversiones que se proyecta para la próxima década.