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Cobre

Cobre con sello local: EE.UU. estrena nueva mina tras casi dos décadas

Florence inicia producción comercial en Arizona con método ISCR y foco en abastecimiento interno de cobre.

La canadiense Taseko Mines puso en marcha la producción comercial de Florence Copper, en Arizona, y concretó un hito que Estados Unidos no registraba desde 2008: la entrada en operación de un nuevo proyecto greenfield de cobre. La compañía confirmó la obtención de los primeros cátodos tras la puesta en marcha, a fines de febrero, de la planta de electrodeposición (SXEW), marcando el inicio formal de la fase productiva.

El emprendimiento está diseñado para producir unas 39.000 toneladas anuales de cátodos Grado A LME cuando alcance su capacidad nominal, posicionando a Taseko como el tercer mayor productor de cátodos del país. En términos de horizonte productivo, la mina proyecta al menos 680.000 toneladas a lo largo de una vida útil estimada en 22 años, con la particularidad de que la totalidad del metal permanecerá en el mercado estadounidense, según indicó la empresa.

Desde el punto de vista estratégico, el proyecto se inserta en la agenda norteamericana de minerales críticos. El CEO de Taseko, Stuart McDonald, señaló que la producción de cátodos destinados a manufactura -incluyendo automotriz, centros de datos, semiconductores, defensa y aplicaciones vinculadas a inteligencia artificial- fortalece la seguridad de la cadena de suministro doméstica.

Demanda interna de cobre

El contexto productivo explica la relevancia del anuncio. Si bien Estados Unidos puede cubrir el 146% de su demanda interna combinando producción minera y chatarra, casi el 48% del concentrado extraído se exporta debido a la limitada capacidad nacional de fundición y refinación. En ese escenario, la producción directa de cátodos mediante SXEW adquiere un peso específico: reduce la necesidad de procesamiento externo y agrega valor en origen.

Florence también introduce un diferencial tecnológico. De acuerdo con la compañía, se trata del primer proyecto greenfield a nivel global en aplicar recuperación de cobre in situ (ISCR, por sus siglas en inglés), un método que, según Taseko, presenta menores costos y ventajas ambientales frente a la minería convencional. Esta técnica evita la explotación a cielo abierto tradicional y prescinde de etapas intensivas en trituración y molienda, apuntando a una huella operativa más acotada.

Con este arranque, Taseko avanza en su objetivo de consolidarse como productor de cobre enfocado en Norteamérica, en un momento en que el mercado global enfrenta tensiones estructurales entre oferta y demanda. La entrada de Florence no sólo incrementa la capacidad productiva doméstica, sino que reabre el capítulo de nuevos desarrollos cupríferos en Estados Unidos después de casi dos décadas sin proyectos greenfield en operación.